Los bonos han dejado de estar entre la apuesta favorita de los gestores de renta fija, ahora centrados en deuda corporativa, pero conservan su lugar en las carteras y ofrecen oportunidades de compra
El gestor apuesta por la deuda bancaria y los bonos soberanos de la periferia europea. Advierte de que la normalización de la retórica política y comercial puede estar fomentando una peligrosa complacencia