Heydemann (Orange): “MasOrange se convertirá en el motor del crecimiento del grupo”
La CEO del grupo galo confirma que la compra de la firma española se cerrará antes de junio y descarta una posterior salida a Bolsa

MasOrange se convertirá en “el gran motor de crecimiento del grupo Orange” durante los próximos tres años, según ha anunciado la consejera delegada de la multinacional francesa, Christel Heydemann. Durante la conferencia con analistas para presentar el nuevo plan estratégico Trust the Future (2026-2028), la directiva certificó que la operadora española será plenamente reconsolidada en las cuentas del grupo durante la primera mitad de 2026, un movimiento clave que “reforzará significativamente el perfil financiero” de la compañía a nivel global.
Tras comprar el 50% del capital que no poseía a los socios de MásMóvil, las previsiones para MasOrange no pueden ser más optimistas: Heydemann proyecta un crecimiento de ingresos de un dígito bajo a medio (low to mid-single-digit) y un incremento del beneficio bruto operativo tras arrendamientos (ebitdaal) de un dígito bajo, lo que, sumado a una ratio de inversión (ecapex) sobre ventas del 12%, permitirá que el flujo de caja operativo de la filial española crezca a un ritmo anual compuesto de entre el 5% y el 9 % hasta 2028. El anuncio ha tenido una consecuencia inmediata en Bolsa que en la sesión del jueves impulsó las acciones de Orange un 7,46% hasta los 18,14 euros. En el último año la capitalización de Orange ha subido un 66% frente a la caída del 12% de Telefónica.
La directiva enfatizó que al integrar el 100% de la filial española en las cuentas del grupo durante esta primera mitad de 2026, MasOrange deja de ser una joint venture externa para convertirse en el principal motor de flujo de caja y crecimiento de ingresos en Europa. Y ante las preguntas de los analistas sobre el mercado español, subrayó que la escala alcanzada por MasOrange es lo que permitirá al grupo alcanzar su ambicioso objetivo de 5.200 millones de euros de flujo de caja orgánico para 2028.
El Capital Markets Day de Orange ha servido para poner negro sobre blanco el futuro accionarial de MasOrange. Heydemann recordó que la toma de control absoluto se produce tras el acuerdo alcanzado el pasado diciembre de 2025, por el cual Orange ejerció su derecho preferente para adquirir el 50% que aún no controlaba. Esta transacción, valorada en aproximadamente 4.250 millones de euros, supone la salida definitiva de los fondos KKR, Cinven y Providence (agrupados en el vehículo Lorca).
Durante el turno de preguntas con analistas, ha subrayado que el equipo directivo, encabezado por Meinrad Spenger, debe estar “100% enfocado en la ejecución operativa y la integración de redes” y no en los preparativos de una salida a Bolsa que, según sus palabras, “añadiría una complejidad innecesaria en este momento de transformación”. La CEO también descartó que MasOrange esté negociando poner en marcha una compañía mayorista de red móvil (conocidas como RANco) con Vodafone en España como anunció Eamonn O’Hare, presidente de Zegona, el fondo británico propietario de la operadora.
Con este movimiento, Orange no solo simplifica su estructura, sino que asume de forma íntegra una deuda que ya ha logrado reducir significativamente desde la fusión inicial, gracias a un riguroso plan de desapalancamiento que busca situar la ratio de deuda neta de la filial española por debajo de las 3,5 veces ebitda.
Rentabilidad por usuario
La integración operativa, según ha detallado la directiva, está “adelantada respecto al calendario previsto”. Las sinergias anuales, estimadas originalmente en 500 millones de euros, ya han comenzado a cristalizar en 2025, especialmente en la unificación de redes y la optimización de canales comerciales. La CEO subrayó que MasOrange no es solo el líder en volumen de clientes en España, sino que ahora debe liderar en rentabilidad por usuario (ARPU). Para lograrlo, la compañía abandonará definitivamente la “guerra de precios” del pasado para centrarse en una estrategia de “valor sobre volumen”, apoyada en servicios convergentes de alta calidad y una oferta de contenidos cada vez más personalizada.
A nivel de grupo, el plan Trust the Future fija objetivos ambiciosos centrados en la rentabilidad y la retribución al accionista. La operadora prevé que el flujo de caja orgánico alcance los 5.200 millones de euros en 2028, frente a los 4.000 millones previstos para este 2026, lo que supone un crecimiento de doble dígito. Asimismo, se espera que el beneficio por acción ajustado (EPS) crezca a una tasa media anual del 10% durante el periodo del plan. En cuanto a la política de dividendos, Orange ha establecido un nuevo suelo de 0,85 euros por acción para 2028, confirmando además que el dividendo correspondiente al ejercicio 2026 aumentará hasta los 0,79 euros (pagadero en 2027).
Uno de los pilares más disruptivos del plan Trust the Future es la IA generativa. Orange se ha marcado el objetivo de que para 2028, el 100% de las interacciones con sus clientes estén aumentadas por IA, ya sea a través de agentes virtuales ultra-personalizados o mediante herramientas de apoyo para el personal de las tiendas y centros de atención. “No se trata solo de reducir costes, sino de elevar la confianza y la satisfacción del cliente a niveles nunca vistos en el sector”, afirmó Heydemann ante los analistas.
En el ámbito de las infraestructuras, la excelencia operativa vendrá de la mano de la compartición de redes inteligentes y de la consolidación de PremiumFiber, la joint venture de red junto a Vodafone y el fondo GIC, que permitirá a MasOrangte mantener su liderazgo en fibra óptica con una inversión mucho más eficiente.
En cuanto a la tecnología móvil, el foco para este trienio es el despliegue masivo del 5G Advanced (5.5G). Tras alcanzar ya a un tercio de la población española a inicios de este año, MasOrange espera que esta tecnología sea la base para nuevos servicios de baja latencia destinados a empresas, reforzando la división de Orange Business. Heydemann proyecta que los servicios digitales y de ciberseguridad supongan una parte creciente del pastel de ingresos en España, compensando la madurez del mercado residencial.
Orange presentó esta semana sus resultados anuales de 2025, reportando una facturación de 40.396 millones de euros, lo que supone un ligero crecimiento del 0,9% apoyado en el empuje de África y Oriente Medio (+12,2%) y la recuperación en Europa. El beneficio neto atribuido se situó en 538 millones de euros, una caída del 77,1% respecto al año anterior, debido principalmente a una provisión extraordinaria de 1.244 millones para financiar su nuevo plan laboral y bajas incentivadas (2025-2028), además de cargos por el desmantelamiento de la red de cobre. A pesar de estos ajustes contables, el flujo de caja operativo (ebitdaal) creció un 3,8% hasta los 12.470 millones de euros, cumpliendo todos los objetivos de su plan estratégico Lead the Future y permitiendo proponer un dividendo de 0,75 euros por acción.