Gilead calienta la biotecnología: compra Arcellx por 6.600 millones para reforzarse en los tratamientos de cáncer
La compañía amplía su cartera con su mayor operación desde 2020. Los títulos de Arcellx se disparan un 78%


Gilead Sciences ha reabierto las adquisiciones en el área de la biotecnología. El gigante estadounidense ha anunciado la compra de Arcellx, empresa también norteamericana de biotecnología especializada en el tratamiento del cáncer, por hasta 7.800 millones de dólares (más de 6.600 millones de euros), en su objetivo de impulsar su cartera de medicamentos.
Esta es la mayor operación corporativa realizada por Gilead desde que compró Immunomedics en 2020, por 21.000 millones de dólares. Una transacción que dio a la compañía dio acceso a Trodelvy, un conjugado anticuerpo-fármaco utilizado para tratar un tipo de cáncer de mama avanzado.
La compañía, con una sólida presencia en medicamentos contra el VIH y el tratamiento de enfermedades hepáticas, ha buscado crecer más allá de sus áreas principales, ya que enfrenta una disminución en las ventas de Veklury, su fármaco contra la Covid-19, y se prepara para futuras pérdidas de patentes.
Gilead, propietaria del 11,5% de las acciones en circulación de Arcellx, pagará 115 dólares por título en efectivo, con un pago contingente de cinco dólares por acción sujeto a futuras ventas, según informó el lunes. El precio es casi el doble del precio de cierre de Arcellx en la sesión del viernes.
Las acciones de Arcellx se han disparado hasta un 78% en la apertura del lunes, hasta los 114,26 dólares, mientras que los títulos de la empresa compradora apenas registran cambios. Desde principios de año, las acciones de Gilead se revalorizan más de un 23%, hasta superar los 151 dólares, que otorgan al grupo una capitalización bursátil de casi 188.000 millones de dólares.
En términos operativos, Gilead busca nuevos acuerdos para expandirse más allá de su enfoque en medicamentos antivirales, abarcando el cáncer y otras enfermedades. La empresa lanzó unas previsiones de ventas anuales inferiores a las estimadas por los analistas. Arcellx está desarrollando una nueva clase de inmunoterapias para pacientes con cáncer y otras enfermedades incurables.
Ambas compañías ya colaboran para desarrollar y comercializar un tratamiento potencialmente prometedor, conocido como anito-cel, para pacientes con mieloma múltiple, un cáncer de la sangre poco común. A pesar de los avances en el tratamiento, muchos pacientes con mieloma múltiple eventualmente recaen y necesitan nuevas líneas de terapia. Se espera que la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE UU (FDA) tome una decisión sobre anito-cel antes del 23 de diciembre, según ha señalado Gilead.
La farmacéutica espera que la transacción con Arcellx se cierre en el segundo trimestre y que impulse sus ganancias en 2028 si se aprueba anito-cel. La franquicia de Gilead para el VIH sigue siendo la mayor parte de su negocio, y Wall Street está muy centrado en las perspectivas de Yeztugo, su fármaco preventivo de acción prolongada. Aprobado en junio, se trata de una inyección que solo se puede administrar dos veces al año. La compañía espera que las ventas del fármaco alcancen los 800 millones de dólares este año. Aun así, los ejecutivos de Gilead han dejado claro que la empresa está buscando nuevos acuerdos.
“Este acuerdo refleja nuestra convicción en el potencial de anito-cel y nuestra intención de avanzar con rapidez para aprovechar al máximo ese potencial para los pacientes con mieloma múltiple”, afirmó Daniel O’Day, presidente y consejero delegado de Gilead Sciences.
La firma, que ha contado con Bank of America y Morgan Stanley como asesores, anunció el pasado año una inversión planificada de 32.000 millones de dólares para fortalecer aún más su presencia en EE UU, e impulsar la “próxima era de descubrimiento, creación de empleo y preparación para la salud pública”.