IAG rompe su objetivo de rendimiento con un 15,1% y logra un beneficio neto 3.342 millones
Iberia eleva su rendimiento al 16,2%, por encima del 15,2% de British Airways y el 12% de Vueling

El rendimiento operativo del grupo IAG se ha situado al cierre de 2025 por encima del rango exigido de puertas adentro, del 12% al 15% en margen de ebit (beneficio operativo). La compañía ha completado el ejercicio con un 15,1% (+1,3 puntos) tras conseguir un resultado operativo antes de partidas excepcionales de 5.024 millones (un 13,1% más, desde los 4.443 millones en 2024). Entre las claves destacan el comportamiento de British Airways, que vuelve a estar ligeramente por encima del 15% (15,2%) y la entrega de 1.313 millones de ebit por parte de Iberia, acercándose al hito de los 1.400 millones y logrado un rendimiento histórico del 16,2% (+2,6 puntos respecto a 2024).
Desde esta posición, que sitúa a IAG entre los grupos aéreos más rentables del mundo, el resultado neto de 2025 se ha alzado hasta los 3.342 millones, con un salto del 22,3% desde los 2.732 millones cosechados en 2024.
Los ingresos del holding mejoran en más de 1.000 millones o un 3,5%, marcando 33.213 millones de euros después de haber elevado su capacidad ofertada en asientos en un 2,4%. En las cuentas se aprecia una bajada del flujo libre de caja, de 3.556 a 3.146 millones después de un mayor esfuerzo inversor durante el año pasado. También resalta el recorte de deuda y mejora de la ratio de apalancamiento hasta un 0,8.
Por compañías, British Airways lidera las ventas dentro del holding, con 14.679 millones de libras (+1,9%), para un ebit de 2.230 millones de libras (182 millones más que en 2024). Su margen operativo se sitúa en el referido 15,2%. Iberia está por encima en rendimiento, con el 16,2%, tras cosechar los 1.313 millones de ebit. Sus ingresos el año pasado llegaron a 8.085 millones (+7,2%). El rendimiento de Vueling, que pone en marcha ahora una ambiciosa estrategia de transformación hasta 2030, se mantiene plano en el 12%. Su facturación se alzó a 3.264 millones (+0,1%) y el beneficio operativo marcó 393 millones de euros. Aer Lingus, por último, obtuvo ingresos por 2.529 millones (+6,4%) y entregó al grupo un beneficio de las operaciones de 282 millones (+77 millones frente a 2024), lo que mejora su margen en 2,5 puntos, llegando al 11,1%.
Entre todas ellas, subieron a aviones de IAG 121,5 millones de pasajeros, con un ligero descenso del 0,4% pese al despliegue de una mayor oferta por kilómetro operado (+2,4%). El factor medio de ocupación baja casi un punto, al 85,6%, mientras se logra mantener el ingreso por pasajero. Ayuda a la mejora de los resultados un menor gasto de combusible y derechos de emisión en 525 millones (-6,9% frente a 2024).
La dirección se ha empleado en el ajuste de deuda, con amortizaciones por 1.600 millones principalmente en bonos. El endeudamiento bruto, de 14.267 millones, es 3.000 millones menor que el del cierre de 2024. La deuda neta se sitúa en 5.948 millones, desde los 7.500 millones de un año atrás, lo que rebaja la ratio de apalancamiento neto al citado múltiplo de 0,8 (1,1 en 2024). La posición de liquidez cae de 13.300 a casi 11.000 millones de euros.
Ampliación de la flota
Con 627 aviones en servicio, durante el ejercicio entraron 25 aparatos, de los que 16 no están sujetos a cargas, y se invirtieron 3.400 millones frente a una previsión de 3.700 millones de euros. La rentabilidad sobre el capital invertido se sitúa en el 18,5%, sobre el objetivo y mejorando el 17,3% de un año atrás.
Del pasado mes de mayo es el anuncio de compra de 53 aviones a Airbus y Boeing, de los que 32 aparatos son del modelo B787-10 del fabricante estadounidense y están asignados a British Airways, y 21 aeronaves responden al modelo A330-900neo de Airbus, que podrán ir a Aer Lingus, Iberia o Level. A precios de catálogo, las compras a Boeing alcanzan los 12.704 millones de dólares (10.750 millones de euros), mientras que se pagarían 7.854 millones de dólares (6.645 millones de euros) a Airbus.
En total, IAG pidió 71 aviones de largo radio el año pasado, cuya entrega está prevista entre 2028 y 2033, al tiempo que reservó opciones para otras 23 aeronaves. La entrada de flota responde a una combinación de sustitución de aviones y crecimiento, notándose retrasos en las entregas que lastran la inversión en inmovilizado a corto plazo. Las previsiones que maneja el grupo apuntan que en 2027 y 2028 gastará una media de 4.900 millones de euros al año; entre 2029 y 2031, la cifra subirá a 5.600 millones de euros, y a partir de 2032 el gasto se normalizará en torno a los 4.500 millones de euros anuales.
Remuneración al accionista
La compañía que lidera Luis Gallego ya anticipó ayer la puesta en marcha de un plan de recompra de acciones para los próximos 12 meses por un valor de 1.500 millones, cuando acaba de culminar un programa de inversión en acciones propias por 1.000 millones. Se trata de devolver al accionista el excedente de efectivo con la posterior amortización de ese papel, pese a que IAG se encuentra inmersa en importantes proyectos de desarrollo de marcas como British Airways, Iberia y Vueling. La primera operación, prevista en 500 millones, se efectuará hasta finales de mayo.
“La ejecución de nuestra estrategia y nuestro programa de transformación está creando valor para nuestros accionistas, con un crecimiento del beneficio por acción ajustado del 22,4%”, ha señalado Gallego en el marco de la presentación de resultados.
Al tiempo que se insiste en la recompra de acciones, la empresa va a complementar el dividendo con cargo a 2025 con un segundo pago de 0,05 euros por acción (228 millones de euros). Esta suma, que será distribuida a partir del 28 de junio, se suma a los 0,048 entregados en diciembre, totalizando 0,098 euros por título o un total de 448 millones (el dividendo por acción crece un 8,9%). Los partícipes de IAG volvieron a cobrar dividendos en 2024, tras años de sequía por el impacto de la pandemia en el transporte aéreo.
Desde IAG se habla de esta mañana de una dinámica del mercado “muy favorable”, en la que crece la demanda de vuelos en un momento en que la oferta se ve restringida por la falta de aviones y se da un proceso de consolidación en el sector. El holding, que participa en el proceso de entrada de capital privado en la portuguesa TAP, tiene perspectivas positivas para este 2026, “respaldadas por una dinámica de mercado muy atractiva y una demanda estructural a largo plazo”.
Los presupuestos de IAG para el presente ejercicio sitúan el aumento de capacidad en el 3%, esperándose la entrada de 17 aviones. Se habla ya de solidez en las reservas de este primer trimestre y de una reducción de los costes unitarios del 1% excluyendo el combustible para los 12 meses. IAG tiene un 62% de su consumo de fuel cubierto y estima una inversión de unos 3.600 millones este 2026. Sobre el flujo de caja libre, la previsión es que vuelva a situarse por encima de los 3.000 millones.