Inditex y Mercadona exprimen sus tiendas para disparar sus ventas en los últimos cuatro años
Ambas han reducido el número de establecimientos en ese periodo, multiplicando la productividad de las que mantienen abiertas


Inditex y Mercadona, los dos trasatlánticos de la distribución española, presentaron esta semana unos resultados anuales que confirmaron la efectividad de sus respectivos modelos de negocio. Ambos alcanzaron cotas históricas de ventas y beneficios, rozando en los dos casos los 40.000 millones de euros de facturación neta.
En los últimos ejercicios, ambas compañías han seguido trayectorias de crecimiento casi idénticas, pese a operar en sectores y ámbitos geográficos muy dispares: la compra de alimentación o de artículos de higiene personal, como ofrece Mercadona, es más recurrente que la de moda, y genera menos margen; mientras que Inditex cuenta con más tiendas y opera en más países, casi un centenar, por los dos, España y Portugal, en los que está el operador de supermercados.
Pese a esa distancia en la naturaleza de sus operativas, ambas crecen gracias a una estrategia muy parecida, y menos evidente de lo que parece: sacarle el máximo partido a cada metro cuadrado de superficie de venta.
Desde 2022, Inditex y Mercadona han elevado sus cifras de negocio un 22,4% y un 34%, respectivamente. Y lo han hecho reduciendo, en ese mismo periodo, el número de tiendas con las que operan. En el caso de la textil, su red se ha contraido un 6%, en 346 locales, mientras que la compañía de supermercados ha perdido cuatro establecimientos. Aunque es una reducción menor, es un punto de infllexión: Mercadona nunca había reducido su red hasta que lo hizo, por primera vez, en 2024, algo que volvió a suceder en 2025.
Y aunque la venta online sigue al alza en ambos casos, si se descuenta la misma de la facturación total reportada, los datos siguen siendo contundentes: en el caso de Inditex, los ingresos medios por tienda crecerían un 25% en 2025 frente a 2022; y en Mercadona lo harían un 34%.
Resultados que son consecuencia de estrategias implantadas hace años, cada una con sus particularidades, pero que ahora dan sus frutos de manera más visible. Inditex inició hace ya 10 años el proceso de optimización de su red de tiendas, primero en España, y luego en el resto de sus principales mercados. Eso le llevó a una progresiva contracción del número de establecimientos: tocó techo en 2018, con 7.490 puntos de venta a nivel global, frente a los 5.469 que tiene en la actualidad. Estos, además, están un 6% por debajo de los que tenía en 2022, pero la superficie de venta total ha crecido un 5,5% en ese periodo. La misma llega a 4,72 millones de metros cuadrados, prácticamente la misma que tenía en 2021, entonces con 1.000 tiendas más.
La clave está en la sustitución de locales pequeños por otros de mayor tamaño. “La estrategia de optimización nos ha permitido incrementar el espacio comercial. Buscamos una presencia en tiendas con más espacio, en las que podamos ofrecer todo nuestro rango de productos, incorporando la última imagen y la mejor tecnología”, explicó el miércoles el consejero delegado de la textil, Óscar García Maceiras.
Tomando en cuenta los datos que proporciona Inditex, la superficie de venta neta por tienda se ha incrementado un 12% de media en los últimos cuatro ejercicios, hasta un promedio de 863 metros cuadrados. Y los ingresos por metro cuadrado, sin incluir los generados online, lo han hecho en un 11,7%.
Ello ha ido de la mano de una transformación en la presentación de la oferta: ahora apuesta por una disposición de las prendas más diáfana, con un mayor peso decorativo y más elementos tecnológicos para agilizar la compra, como las cajas de autocobro o las alarmas blandas, que ya tendrá instalada esta primavera en el 90% de su oferta. De los 2.300 millones de inversión ordinaria anunciada para este año, García Maceiras confirmó que una buena parte irá destinada a continuar con ese proceso de optimización de la red, y de maximización del metro cuadrado.
Mercadona: más espacio
Mercadona, por su parte, también ha ido avanzando hacia una modernización de sus tiendas, que también han ido ganando tamaño. La compañía que preside Juan Roig apuesta ahora por locales con salas de venta en el entorno de los 1.800 metros cuadrados, donde pueda implementar la zona de platos listos para comer, que permitan contar con aparcamiento o zonas de descarga que reduzcan las molestias a los vecinos... “Queremos que todas nuestras tiendas sean iguales”, insistió esta semana el propio Roig.
Si los ingresos de Mercadona han crecido un 34% desde 2022 con cuatro tiendas menos, sus ventas en volumen [kilitros, como lo denomina la empresa] lo han hecho un 16% en ese periodo. Además, el negocio del listo para comer, presente en 1.429 tiendas de la red, ya genera 3.000 millones de euros apenas siete años después de su lanzamiento.
La empresa marca el cambio de tendencia en 2016, cuando puso en marcha su modelo de Tienda 8. Este, al que se ha adaptado el 80% de la red, ampliaba los espacios e impulsó el desarrollo de la oferta de productos frescos en todas las secciones, un punto flaco histórico de Mercadona.
Según anunció Roig esta semana, la empresa invertirá ahora 3.700 millones hasta 2033 para actualizar ese modelo a la Tienda 9, de momento en fase de test en la localidad de Xirivella (Valencia) y que este año llevará a 59 tiendas. De nuevo, el foco está en hacer más productivo cada metro cuadrado: desaparecen los puestos atendidos, fomentando el autoservicio en todas las secciones; se amplían pasillos y se reorganizan los espacios: refrigerados, congelados y bandejas de frescos de todos los productos por un lado; productos de temperatura ambiente por otro; y grandes espacios de frutas y verduras y listos para comer.