Transportes pondrá su logotipo en los autobuses de empresas privadas que operan las grandes líneas estatales
El ministerio defiende el objetivo de reforzar la imagen de la red estatal como un servicio público moderno, identificable y alineado con la movilidad sostenible y cohesión territorial


Nueva identidad corporativa obligatoria para todos los autobuses adscritos a contratos de concesión dependientes del Ministerio de Transportes y que hayan sido licitados desde el pasado 1 de enero, estando pendientes de resolución. Cada vehículo circulando por las grandes rutas del país deberá lucir el logotipo del ministerio que lidera Óscar Puente.
La Dirección General de Transporte por Carretera y Ferrocarril ha aprobado una resolución por la que se establece la nueva imagen que deberán incorporar esos autobuses de compañías privadas pero que prestan servicios de transporte regular en carreteras de titularidad de la Administración General del Estado.
El anuncio ha sido publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y actualiza la identidad visual vigente desde 2011. Desde Transportes se defiende el objetivo de “reforzar el posicionamiento de la red estatal como un servicio público moderno, identificable y alineado con los principios de movilidad sostenible, cohesión territorial y calidad en la prestación del servicio”, ha apuntado el ministerio a través de un comunicado.

La irrupción del distintivo ministerial en el lateral y parte trasera de cada autobús, en clara diferenciación con los servicios regionales, “deberá respetar el resto de señalización obligatoria del vehículo y no interferir con otras exigencias legales o reglamentarias”. La aplicación de esta orden podrá realizarse de manera progresiva.
Desde Transportes se habla de una adaptación de los autobuses de rutas estatales a la nueva etapa del transporte público por carretera. En España hay unos 2.000 municipios atendidos por estas líneas que son entregadas en concesión a compañías como Alsa, Ruiz, Samar o Avanza, entre otras. El ministerio ha reordenado recientemente el mapa de rutas y asegura que mantendrá todas las paradas y rutas actuales, garantizando la continuidad de los servicios, pero permitiendo que se pueda avanzar en la renovación de las concesiones estatales. Muchas de ellas tienen el plazo expirado desde hace años.