Las aerolíneas aprovechan la crisis en Oriente Próximo para urgir a la UE un alivio de sus costes
La asociación A4E ve inabordable la senda de descarbonización a través del uso de combustible sostenible sintético y exige menor presión del sistema de compensación de emisiones


Las mayores aerolíneas europeas, agrupadas en la asociación A4E, han aprovechado la reunión en Bruselas de los líderes de los 27 países integrantes de la UE para demandar medidas de alivio económico frente a las cargas en costes, muchas de ellas regulatorias, con que avanza el transporte aéreo en el Viejo Continente. El colectivo se juega miles de millones y desde A4E se afirma que la crisis en Oriente Próximo, abordada en el seno del Consejo Europeo, supone un nuevo punto de inflexión en el que Europa debe tomar un camino: aumentar la conectividad, “garantizando la competitividad de las aerolíneas”, sostiene la asociación, o reducirla “con la imposición de subidas tarifarias” y nuevas figuras impositivas.
Entre la batería de iniciativas que urge el sector aéreo se encuentra una mayor flexibilidad o relajamiento de los objetivos de uso de combustible sostenible de aviación (SAF por sus siglas en inglés) impuestos en la UE. Están en riesgo los objetivos de sostenibilidad por la falta de una industria productora decidida a apostar por combustibles sostenibles por la incertidumbre que pesa sobre la demanda. Desde A4E se argumenta que el hito de un uso del 6% sobre el combustible consumido en 2030 es inalcanzable. La referida falta producción incide, además, en que los precios se mantengan disparados respecto al del fuel convencional. Las compañías aéreas reafirman su compromiso con la descarbonización, pero a día de hoy ven inabordable la senda de gradual sustitución del queroseno por el SAF y, mucho menos, por el SAF sintético o eSAF. Este jueves, A4E vuelve a reivindicar una acción urgente en Europa para incentivar la industria y la reducción del coste de los combustibles sostenibles.
En un contexto en que se produce un 0,71% de los volúmenes exigidos de eSAF, desde el frente empresarial se advierte de que las sanciones por incumplimientos, que ya cifran en una horquilla de 7.000 a 9.000 millones de euros, repercutirían en el bolsillo de los viajeros sin que se alcanzaran los beneficios ambientales previstos. En estas circunstancias se pide que el mandato sobre eSAF para 2030 se posponga hasta que el producto esté disponible y a precios asequibles. El sector aéreo europeo se queja, además, de jugar con reglas ambientales más taxativas en el terreno intraeuropeo que las que imperan fuera de la UE.
Solo en España, el consumo estimado de SAF fue de 120.000 toneladas en 2025, para lo que había volumen suficiente en el mercado. Pero los requerimientos de la UE siguen escalando hasta el referido 6% de SAF en 2030, del que una quinta parte, unas 600.000 toneladas, ya tendrá que ser SAF sintético. Cada vuelo llevará un 20% de SAF en 2035, un 42% en 2045, y el mandato alcanza el 70% del consumo de combustible de aviación en 2050.
Las mayores referencias del sector
Las integrantes de A4E suman 800 millones de viajeros al año, con referencias como el holding IAG, Air France-KLM, Grupo Lufthansa, Ryanair, Easyjet, Jet2, Tui, TAP y la española Volotea, entre otras. Desde su posición de dominio del transporte aéreo en Europa afirman que la conectividad se traduce en crecimiento económico, pero son críticas con cargas que finalmente asumen los viajeros “por el simple hecho de volar dentro de la UE”. Desde la asociación se estima que los costes regulatorios para sus miembros se han triplicado desde 2014, hasta los 15.500 millones anuales y con perspectiva de que la suma ascienda hasta los 27.600 millones por ejercicio en 2030.
Una de las reformas urgentes sugeridas a la UE es la actualización de la Estrategia de Aviación, adoptada diez años atrás, para abordar cuestiones como la sostenibilidad, inversiones en infraestructuras o un aumento de capacidad en el espacio aéreo. A las compañías aéreas también les aprieta la necesidad de una reducción del coste del sistema ETS de emisiones de CO2, a través de su alineación con el sistema de compensación y reducción de emisiones CORSIA. A4E ha sugerido en puertas de la reunión del Consejo Europeo que la UE ha de defender CORSIA como único modelo de fijación de precios al carbono en todo el mundo.
Se hace un llamamiento, por último, a la protección de sobrevuelos en países en los que se produzcan huelgas de controladores aéreos, como suele ser el caso recurrente de Francia, y se aboga por cambios en las políticas tarifarias que ya habrían supuesto un ahorro de 905 millones en 2024.