Nvidia promete más dinero a los accionistas para salir de su estancamiento en Bolsa
El gigante de los chips de IA se compromete a destinar el 50% de su flujo de caja libre a recompras de acciones y dividendos


Nvidia ha vuelto a tratar de revolucionar la industria tecnológica con sus multimillonarias previsiones sobre su crecimiento en la inteligencia artificial (IA). Durante su conferencia anual de desarrolladores GTC, en California, la empresa anunció que generará al menos un billón de dólares (unos 870.000 millones de euros) en ingresos hasta 2027, gracias a los nuevos chips Blackwell y Vera Rubin, por encima de la estimación lanzada por la compañía el año anterior, que apuntaba a 500.000 millones.
Ahora bien, las acciones de Nvidia, la mayor empresa del mundo por capitalización bursátil con casi 4,5 billones de dólares, apenas han registrado movimientos tras sus espectaculares anuncios. De hecho, están sufriendo un cierto estancamiento, y se dejan más de un 2% desde principios de año. En este escenario de indefinición, motivado también por la incertidumbre en el conjunto de los mercados financieros por los acontecimientos geopolíticos, la empresa aprovechó el citado evento para prometer nuevas remuneraciones a los accionistas.
Así, la directora financiera, Colette Kress, anunció que la compañía prevé un cambio hacia la recompra de acciones y el pago de dividendos en el segundo semestre del año, una vez que la empresa haya hecho frente a los compromisos de inversión ya contraídos. De hecho, afirmó que la compañía planea destinar en torno al 50% de su flujo de caja libre a retribuir a los accionistas, tanto a través de la recompra de acciones como del pago de dividendos en efectivo.
Las cifras parecen atractivas. Durante el pasado ejercicio fiscal, Nvidia registró un flujo de caja libre de casi 97.000 millones de dólares, un 59% más que en el año previo, con 34.902 millones únicamente en el cuarto trimestre. Es decir, con estos números, la remuneración se aproximaría a los 50.000 millones, lo que implicaría un fuerte incremento frente a la cifra antes registrada.
Durante el ejercicio fiscal 2026, Nvidia devolvió 41.100 millones de dólares a sus accionistas en forma de recompra de acciones y dividendos en efectivo, importe que equivale al 43% del flujo de caja libre. De ellos, 40.086 millones correspondieron a recompra de títulos y 974 millones a dividendos. Además, al cierre del cuarto trimestre, la compañía disponía de 58.500 millones en su autorización de recompra de acciones.
Nvidia, que también está empezando a recibir peticiones de los inversores para que incremente el pago de dividendos, ha anunciado o comprometido inversiones en terceras empresas por más de 82.000 millones de dólares desde septiembre del pasado año. En muchos casos, son compañías susceptibles de convertirse en clientes de sus chips con las que, además, amplía su ecosistema tecnológico e industrial.
Entre las últimas, anunciadas a principios de este mismo marzo, figuran Lumentum Holdings y Coherent, dos compañías especializadas en sistemas ópticos para centros de datos, claves para los sistemas de IA, con una inversión de 2.000 millones de dólares para cada una de ellas.
La compañía dirigida por Jensen Huang también ha sido un actor relevante en las recientes rondas de financiación de Anthropic y OpenAI, en las que ha comprometido unas inversiones de 10.000 y 30.000 millones, respectivamente. La lista de inversiones de Nvidia es casi inacabable: Intel, Nokia, Mistral AI, Cohere, ScaleAI, Figure AI, Perplexity, Crusoe, Poolside, Synopsys, CoreWeave, Revolut, Wayve, Synthesia, Aligned Data Centers...
Nvidia, que está en proceso de expansión hacia numerosas industrias a caballo de la implantación de la IA, capitaliza actualmente algo más de 4,40 billones de dólares, por debajo de los más de cinco billones alcanzados en otoño pasado, cuando batió el récord histórico, alcanzando cotas que ninguna otra empresa había alcanzado hasta ahora. Los analistas mantienen previsiones y precios objetivos sobre la acción de Nvidia, con los que volvería a batir sus récords. El precio medio de los títulos, según el ranking que elabora Bloomberg, es de 269 dólares, lo que implica un potencial de revalorización del 48%. Con la promesa de más retribución a los accionistas, la empresa busca esa senda.