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No todas las ‘stablecoins’ son iguales: Moody’s anuncia su primera metodología de rating para medir sus riesgos

La agencia evaluará la calidad crediticia de las reservas que respaldan estos activos. También analizará su riesgo operativo y tecnológico

Oficina de Moody’s en Nueva York.Ramin Talaie (Corbis via Getty Images)

El mercado cripto está en horas bajas pero su conexión con las finanzas tradicionales no deja de estrecharse. La gran banca es un ejemplo de ello: no solo ofrece activos digitales a sus clientes sino que trabaja para lanzar sus propias stablecoins. A medida que las criptomonedas se adentran en el terreno financiero tradicional, empiezan también a someterse a las reglas que rigen este ecosistema. En este contexto, la agencia de calificación crediticia Moody’s ha lanzado su primera metodología de rating de monedas estables, tal y como lo hace con empresas, países, emisiones de deuda o instituciones públicas. El movimiento responde al rápido crecimiento de este mercado que supera ya los 315.000 millones de dólares, pero podría crecer hasta los 3 billones para finales de la década, según algunas estimaciones.

La agencia explica que los elementos clave de la metodología incluyen un análisis de la calidad crediticia del conjunto de reservas que respaldan una stablecoin: primero prevé un análisis de cada tipo de activo de respaldo y de sus contrapartes asociadas, y posteriormente de las reservas en su conjunto. También tendrá en consideración las restricciones de inversión establecidas por el emisor. Para obtener el resultado, sumarán tanto la calidad crediticia promedio ponderada como el “eslabón más débil”, es decir, el activo con la calificación crediticia más baja.

En segundo lugar, el análisis tiene en cuenta el valor de mercado del conjunto de reservas y el riesgo de cada activo según su tipo y vencimiento. También tendrá en cuenta distintas medidas que el emisor tiene implementadas, como las disposiciones de cobertura adicional, por ejemplo. Analizará cualquier elemento que pueda exigir al emisor una liquidación masiva e inmediata de los activos. Finalmente, evaluará el riesgo operativo y tecnológico del activo y hará un análisis de liquidez.

La metodología de Moody’s solo analizará a las stablecoin cuyas reservas están efectivamente segregadas; esto es un aspecto fundamental, ya que solo estos activos pueden utilizarse para satisfacer las obligaciones del emisor, por ejemplo en caso de quiebras. El análisis no se centrarán, en cambio, en las stablecoins algorítmicas, que buscan mantener un valor estable sin colateral mediante el uso de contratos inteligentes y mecanismos algorítmicos. En el pasado, estos activos han sido más propensos a perder la paridad, como demuestra el colapso de TerraLuna en 2022.

Esta nueva metodología llega después de una consulta pública lanzada por Moody’s a mediados de diciembre el año pasado. En ese momento, Cristiano Ventricelli, vicepresidente y analista sénior de Finanzas Descentralizadas y Activos Digitales en la agencia, explicó a este periódico que a diferencia de otros marcos que se centran principalmente en si las stablecoins pueden mantener su paridad con el dólar, el enfoque de Moody’s Ratings se centra en la capacidad del emisor para cumplir con las obligaciones de redención de forma íntegra y puntual. “Las stablecoins funcionan cada vez más como depósitos a la vista, pero a diferencia del efectivo, conllevan riesgo crediticio. Hasta ahora, el mercado carecía de una forma coherente y basada en fundamentos para evaluar dicho riesgo", explican desde la agencia.

Otras metodologías, como la de la agencia S&P que empezó en 2023 a realizar evaluaciones de estabilidad de las stablecoins, se enfoca en la capacidad de estos activos para mantener su valor estable con la moneda fiduciara a la cual está ligada. A finales de noviembre, S&P redujo al mínimo la capacidad de USDT (la mayor moneda estable del mercado, emitida por Tether) de mantener la paridad con el dólar estadounidense, la divisa a la que está ligada. La entidad advirtió que la revisión se debe al aumento de la exposición a activos de alto riesgo en las reservas de la criptomoneda durante el último año, así como a persistentes lagunas en la divulgación de información por parte del emisor.

El creciente peso de estos activos en el sistema financiero ha situado estos activos bajo la lupa de los reguladores y de las agencias de rating, cuyas evaluaciones sirven de referencia a los inversores a la hora de medir el riesgo asociado a ciertas empresas o activos. Estas calificaciones suelen tener cierto impacto: un empeoramiento de las condiciones puede encarecer la financiación de una compañía o incluso cerrarle el acceso al mercado para obtener crédito.

Las agencias de rating ponen su foco en las stablecoins ante su creciente adopción en el mercado, impulsada por el desarrollo de nuevos marcos regulatorios en todo el mundo. En Europa, MiCA ya ha cumplido un año mientras EE UU aprobó el pasado verano la ley Genius, que regula las monedas estables. Su promesa de transformar los pagos y las transferencias —sin la volatilidad del resto del mercado cripto— ha llevado a decenas de grandes bancos a lanzar o preparar sus propias monedas estables. “Las stablecoins ya son un componente fundamental de las finanzas digitales y de los pagos globales. A medida que su papel en los pagos y la compensación se expanda, comprender el riesgo crediticio se vuelve crítico", concluyen desde Moody’s.

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