Sputnik, la empresa que ha transformado la escalada en un negocio de casi 13 millones: “Queríamos que fuera para todos los públicos”
La compañía apuesta por rocódromos de gran formato y con servicio de restauración. Con 210 trabajadores, la oleada de aperturas sigue en marcha


Hasta hace poco, esta imagen no sería más que un sueño. A las 11 de la mañana de un martes cualquiera, la cafetería del rocódromo de Sputnik en Las Rozas está a rebosar. En una nave al noroeste de Madrid se juntan un grupo de escaladores desayunando, teletrabajadores que contestan correos en sus ordenadores y otros que charlan mientras toman un café. Entre medias se mueven los camareros con una sonrisa no forzada entre los labios. Tras la cristalera del fondo, unas cuerdas bailan al son de los deportistas que suben y bajan una pared que en algunos puntos alcanza los 20 metros de altura.
“Desde el principio pensamos estos espacios para todos los públicos”, cuenta Fernando Hernández, el director ejecutivo del Sputnik, desde un despacho del complejo. Hasta hace diez años, los pocos rocódromos privados que había en España eran cuartuchos polvorientos con cuatro paredes llenas de presas (las piezas de resina que se agarran con los dedos) desgastadas y mucho magnesio flotando en el aire. Allí iban (y eran gestionados por) los más aficionados de este deporte, escaladores incapaces de esperar al fin de semana que necesitaban un sitio donde entrenar de lunes a viernes. “Estaban muy enfocados en el rendimiento”, explica Hernández.

Aquellos tiempos de bohemia y felicidad han quedado atrás. Aunque siguen existiendo, el sector ha evolucionado hacia una nueva modalidad de rocódromo prémium. Frente a las cuatro paredes llenas de presas que apenas se cambian, la modernidad de Sputnik: 4.000 metros cuadrados que combina escalada deportiva, boulder (paredes de tres metros que no necesitan cuerda) con vías que cambian cada poco, gimnasio completo, variedad de tablas para entrenar los dedos, buena iluminación natural, ventilación óptima, magnesio gratis, techos altos... Por no hablar de la cafetería, donde se puede comer tan bien como en cualquier otro sitio.
No hay un conteo exacto del número de estos espacios en España, pero la web rocodromos.com puede dar una aproximación. La plataforma registraba 160 en 2023. En 2026 esa cifra creció un 62% hasta los 237, nada mal. Hernández estaba muy bien posicionado para aprovechar esta tendencia. “En 2011 montamos una compañía de guías de montaña que también incluía rutas de escalada”, recuerda. Luego hicieron los primeros viajes a Estados Unidos, donde el sector estaba mucho más desarrollado en las ciudades –“allí nos llevan 15 años de ventaja”, dice– y decidieron que era el momento de importarlo a España.
“Nos juntamos 12 socios y socias inversores”, relata. “Eran familiares y amigos, nada de créditos, y montamos el primer rocódromo en Alcobendas, casi con nuestras propias manos”, recuerda. Desde el principio tuvieron clara su intención de construir un espacio donde se pudiera crear comunidad más allá de la escalada profesional. “Queríamos que fuera para todos los públicos”, asegura Hernández. Y así ha sido. Ahora cuentan 210 trabajadores en la plantilla y sus ingresos crecen cada año: un 14% en 2025 con respecto al año anterior, hasta alcanzar los 12,8 millones, y un 24% entre ese año y 2023. Ya tienen cinco localizaciones operativas (cuatro en Madrid y uno en Bilbao) y otra en construcción en La Guindalera, un barrio de la capital.
Las visitas a sus centros no paran de aumentar. En enero de este año han pasado por el torno de Las Rozas más de 29.000 personas, 7.250 de media por semana. Un día típico de sábado allí se pueden llegar a reunir hasta 1.200. “Este se ha convertido en un rocódromo que atrae gente de toda España. Vienen a entrenar aquí cuando hace mal tiempo el fin de semana”, informa el director ejecutivo.
Beneficios laborales

Pronto se decidieron que el centro de su negocio eran sus trabajadores. “Si realmente fuimos disruptivos en algo es en el volumen de personas que están dando servicio a personas”, defiende. Incluyeron una zona para atención al cliente, hostelería con cocineros de verdad y camareros, y hasta un grupo de equipadores (los que renuevan las vías) que trabajan solo tres días a la semana. “Queríamos que cuando un cliente entrara por la puerta, percibiese un nivel de profesionalización diferente”.
Primero instauraron la semana de cuatro días, y hace poco llegó el plan de bienestar, un programa que amplía amplia y consolida el cuidado de los trabajadores. Obliga a que al menos el 90% de la plantilla esté a jornada completa, asegura la promoción interna de los trabajadores y un reparto más equitativo de los fines de semana. “Ha reducido la cuenta de resultados del 2025”, reconoce Hernández. “Pero esa es la apuesta. Nosotros vendemos una experiencia, y cuando los empleados están bien, la gente que entra por la puerta lo nota”, concluye.
Cuatro hitos
- Juegos Olímpicos. La escalada debutó en las Olimpiadas de Tokio 2020, celebrados en 2021. El Comité Olímpico Internacional confirmó su continuidad en París 2024 con pruebas diferenciadas por especialidad. La entrada en el programa multiplicó la visibilidad mediática y reforzó su legitimidad como disciplina competitiva. El ciclo coincidió con un aumento de licencias federativas de montaña, que pasaron de 139.325 en 2010 a casi 290.000 en 2024, según datos del Consejo Superior de Deportes.
- Alberto Ginés. El oro de este escalador en Tokio situó a España en el centro del foco internacional. Su victoria dio proyección a una disciplina hasta entonces vinculada sobre todo al ámbito federativo y a la montaña. El impacto se tradujo en mayor presencia mediática, incremento del interés juvenil y consolidación del circuito competitivo nacional. Incluso han abierto un rocódromo con su nombre en Cáceres, su ciudad natal.
- Nuevo modelo. El crecimiento de este deporte encontró respuesta empresarial en España. En la última década se han multiplicado los centros indoor en grandes ciudades, con formatos de gran superficie y servicios añadidos. El modelo evolucionó desde salas pequeñas orientadas al entrenamiento hacia espacios híbridos con restauración y comunidad. Publicaciones sectoriales como Palco23 sitúan el fenómeno dentro del auge del fitness boutique y la inversión privada en ocio deportivo.
- Menos alcohol. El descenso del consumo de alcohol entre adolescentes se ha consolidado en las últimas mediciones oficiales y el deporte gana peso como plan social. La Encuesta de Hábitos Deportivos 2022 recoge que “diversión o entretenimiento” (22,1%) figura entre los principales motivos para practicar deporte, junto a “estar en forma” (26,3%). Este carácter cada vez más social del deporte ha impulsado a la escalada, donde cada vez más se juntan grupos sin mucha experiencia.