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Francisco Quintana (ING): “La IA no es como el metaverso, que se esfumó de un plumazo”

El director de estrategia de inversión del banco naranja aconseja abstraerse del ruido que generan las bravatas de Donald Trump

El director de estrategias de inversión de ING, Francisco Quintana (Málaga, 1976), combina una extensa y variada trayectoria en el sector financiero —ha trabajado en el Banco Mundial, en instituciones bancarias de Kuwait e incluso para fondos soberanos— con una marcada capacidad para explicar abstrusos conceptos técnicos. El especialista ha participado en un encuentro con suscriptores de Cincodías/ EL PAÍS, donde ha desgranado su visión sobre geopolítica, inteligencia artificial, mercados financieros, junto con consejos sobre cómo empezar a invertir.

Quintana reconoce que empieza el año 2026 “con un pellizco en el estómago” porque la Bolsa lleva yendo muy bien desde hace demasiado tiempo. “Las acciones han subido en dólares más del 20% durante tres años consecutivos, lo que no es muy habitual, por lo que todos estamos esperando algún tipo de corrección”.

Pregunta. ¿Teme que se haya creado una burbuja alentada por la inversión en inteligencia artificial?

Respuesta. La cuestión es que la economía real sigue aguantando y las empresas siguen obteniendo beneficios récord. Y la previsión es que lo sigan haciendo este año. Otra cosa distinta es que entráramos en recesión.

P. Pero las valoraciones de muchas compañías tecnológicas parecen excesivas, ¿no?

R. Es verdad que hay acciones que están carísimas. Ahora bien, no hay que olvidar que está habiendo una inversión descomunal en inteligencia artificial. Nadie quiere perderse esta tendencia, y eso hace que compañías como Meta, Nvidia o Amazon estén facturando como nunca.

P. ¿De qué cifras estamos hablando?

R. Los siete grandes jugadores de esta industria van a invertir en 2026 más de 450.000 millones de euros. Eso supone la mitad de lo que vale todo el Ibex 35, o un tercio de lo que produce España en un año. Es una cantidad descomunal.

P. ¿Y esas inversiones se traducirán en beneficios?

R. Esa es la gran pregunta. Lo que sabemos, por ahora, es que al menos todas esas inversiones no se están realizando a base de préstamos, sino que las grandes tecnológicas generan un efectivo más que suficiente para acometerlas, lo cual ya es un paso importante. Sabemos que la demanda de inteligencia artificial está ahí, y que va a seguir creciendo y creciendo.

P. Entonces, ¿no hablaría de burbuja?

R. No. Esto no es puro humo. Es verdad que puede haber alguna compañía en concreto en la que se han sobreestimado los beneficios futuros, y tendrá que corregir su cotización. Pero esto no es como el metaverso, que se esfumó de un plumazo. Si la economía aguanta, si las tecnológicas siguen ganando dinero sin parar, si pueden invertir sin tener que endeudarse... La Bolsa puede seguir subiendo.

P. ¿Le preocupa el deterioro institucional en Estados Unidos, con el acoso de Donald Trump sobre la Reserva Federal?

R. De este primer año del mandato de Trump, creo que los inversores debemos sacar una lección clara: que el ruido no debe hacer que nos desvíemos de nuestros objetivos. Nadie genera tanto ruido como Trump. Que si los aranceles, el gasto militar de la OTAN, Gaza, Venezuela, Groenlandia... Viendo los titulares que nos brinda cada día, lo normal es asustarse y no invertir. Pero lo cierto es que el paro está cerca de mínimos en Estados Unidos y Europa, la inflación bajo control, las economías creciendo..

P. ¿Entonces, las políticas de Trump no van a afectar a los mercados?

R. De momento, parece que no. Las empresas y los países tienen una gran capacidad de adaptación a nuevos contextos. Y muchos de los titulares no llegan a ser para tanto, como vimos con los aranceles. Al final, si te dejas vencer por el miedo, te puedes acabar perdiendo la revalorización de la Bolsa o de los bonos. Así se deja de ganar mucho dinero.

P. ¿No cree que Trump vaya a romper nada?

R. Yo ya llevo muchos años de experiencia. Recuerdo cuando en 1999 se decía que el efecto 2000 iba a acabar con todos los sistemas informáticos. Y se superó sin problemas. Lo mismo sucedió con la pandemia, que parecía un cataclismo insalvable, pero nos pudimos adaptar. Creo que es importante no dejarse asustar por todos los riesgos que nos rodean.

P. ¿Qué hay que hacer con las inveriones cuando uno ya se ha jubilado?

R. A la hora de invertir, es muy importante tener claro el horizonte temporal. Si los plazos son muy largos, y queremos maximizar los rendimientos, lo conveniente es tener casi toda la cartera invertida en Bolsa. Por eso, depende de la situación de cada jubilado. Si el dinero ahorrado lo necesita para su día a día, no debería asumir muchos riesgos. Pero, si tiene una pensión con la que cubrir de sobra sus gastos y lo que quiere es dejar ese patrimonio financiero a sus descendientes, puede seguir arriesgando sin preocuparse.

P. ¿Qué empresas del Ibex 35 dan los mejores dividendos?

R. Primero hay que tener presente que el Ibex 35, que representa a las mayores empresas que cotizan en Bolsa en España, representa tan solo un 1% del mercado bursátil mundial. Es una parte muy pequeña. En segundo lugar hay que saber que en este índice los bancos están muy sobrerrepresentados. Partiendo de estas dos premisas, debemos recordar que las empresas pueden hacer tres cosas con sus beneficios: reinvertirlos, pagar dividendos a sus accionistas o recomprar acciones, que es otra forma de recompensar a los dueños, que ahora serán propietarios de una mayor proporción de la empresa. Hay inversores que están muy cómodos cobrando ese dividendo anual y, para eso, la Bolsa española es una buena opción, porque ofrece una de las mejores rentabilidades por dividendo de Europa, especialmente en el sector bancario.

P. ¿Cómo invertir de una forma ética?

R. Cada vez hay más fondos de inversión que gestionan su cartera de una forma socialmente responsable. Los hay de muchos tipos. Los más básicos excluyen de su universo de inversión a las compañías de armamento, los casinos o las petroleras. Pero hay otros que van más allá, teniendo en cuenta la huella de carbono de cada empresa, su impacto en la sociedad. Con un poco de interés, se pueden descubrir fondos que se ajusten a nuestros criterios éticos. Ahora bien, también es importante seleccionar productos que no tengan unas comisiones muy altas.

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