Las Bolsas sufren nuevas correcciones después de tres semanas de conflicto en Oriente Próximo
El Ibex abre con una caída del 1,9% contagiado de las fuertes caídas de Asia mientras el petróleo sube un 1%


Lejos de que se atisben señales de que el conflicto en Oriente Próximo toque a su fin, al contrario, los indicios de una posible escalada son cada vez mayores teniendo en cuenta el intercambio de amenazas entre Estados Unidos e Irán durante el fin de semana. Esta incertidumbre lleva, de nuevo, hoy a la venta masiva de acciones, oro y bonos.
Las Bolsas asiáticas cayeron por tercer día consecutivo, mientras que los bonos sufren fuertes ventas ante la amenaza de que la prolongada guerra impulsará la inflación, ralentizará el crecimiento y obligará a los bancos centrales a considerar subidas de tipos de interés. Con este telón de fondo, los índices europeos estrenan la semana con importantes caídas. El Ibex 35 pierde un 1,9% con todos los valores del índice arrasados por una ola de ventas. Dentro del selectivo, la peor parte es para ArcelorMittal, Indra e IAG que caen más del 3%.
Los futuros de E UU también sufren la presión bajista mientras que el oro cae por noveno día consecutivo, hasta situarse en torno a los 4.360 dólares la onza, lo que subraya el retroceso generalizado de los activos.
En Asia, el Nikkei de Japón encajó recortes del 3,6% al cierre, lo que eleva las pérdidas de marzo hasta la fecha a más del 12%. El mercado de Corea del Sur fue el más penalizado con un desplome del 6,4%. Por su parte, en China, el Shanghai Composite cerró con un descenso del 3%.
El intercambio de amenazas entre EE UU e Irán se ha intensificado durante el fin de semana después de que el presidente de EE UU diera un ultimátum de 48 horas a Tejerán para que reabriera el estrecho de Ormuz, crucial para el flujo de petróleo y gas desde Oriente Medio; de lo contrario, Estados Unidos “destruiría” las centrales eléctricas de Irán. La República Islámica respondió que cualquier ataque de este tipo la llevaría a cerrar el estrecho indefinidamente y a atacar la infraestructura energética estadounidense e israelí en toda la región. “De cumplirse las amenazas de Irán, país que a estas alturas tiene ya poco que perder, el escenario económico global se complicaría aún mucho más, lo que se reflejaría en nuevas caídas en los mercados de bonos y acciones mundiales”, explica Juan José Fernández-Figares, director de análisis de Link Gestión.
Mientras que las Bolsas caen con fuerza, el brent está volátil. Este lunes repunta un 1,3% y cotiza en torno a los 113 dólares por barril. Tanto el Brent como el WTI han experimentado un alza superior al 70% este año.
“La guerra aún podría continuar durante muchas semanas y hacer que los precios del petróleo suban, digamos, a 150 dólares el barril”, asegura Shane Oliver, jefe de estrategia de inversión de la gestora de fondos AMP, en declaraciones recogidas por Reuters. “Y la destrucción constante de la infraestructura energética significa que llevará más tiempo que el suministro vuelva a la normalidad”.
El experto recuerda que “las crisis petroleras anteriores se desarrollaron a lo largo de muchos meses en términos del aumento de los precios del petróleo a medida que el impacto total se hacía más claro: fue durante unos cuatro meses en 1973 y un año en 1979″.
Los analistas de HSBC señalaron que el combustible para aviones de Singapur subió un 175% este año a un máximo de varias décadas, mientras que el gas natural licuado asiático ha subido un 130%. El combustible para búnkeres utilizado en el transporte marítimo ha explotado, elevando el costo del transporte, bienes, mientras que el aumento de los precios de los fertilizantes hará que los alimentos sean más caros. El jefe de la Agencia Internacional de Energía, Fatih Birol, advirtió que la crisis era “muy grave” y peor que las dos crisis del petróleo de la década de 1970 juntas.
La sacudida de los mercados de renta variable y renta fija por el conflicto influye en la política monetaria, y el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, afirmó que la pasada semana que la Fed necesita ver mayores avances en el control de la inflación antes de volver a recortar las tipos de interés. La caída de los mercados estadounidenses se aceleró el viernes, ya que los inversores comenzaron a anticipar que la Reserva Federal podría subir las tipos de interés este año, ante la amenaza de que los precios del petróleo provoquen un nuevo repunte inflacionario. Los mercados se preparan para medidas similares por parte de los bancos centrales de Japón, Europa y el Reino Unido, al tiempo que la guerra también empaña las perspectivas de crecimiento económico a nivel mundial.
“Los titulares están dominando las operaciones en este momento, y los fundamentos han quedado en segundo plano, ya que es demasiado difícil analizarlos con tantas posibilidades”, dijo Matthew Haupt, gestor de fondos de cobertura en Wilson Asset Management, quien está “reduciendo el riesgo” ante la fecha límite de Trump. “Todavía no estoy añadiendo nada, solo estoy esperando a que pase el evento o a menos que veamos señales claras de la dirección que tomará la operación”, explica a Bloomberg.
La mayor volatilidad en los mercados ha tendido a beneficiar al dólar estadounidense como reserva de liquidez. Estados Unidos también es un exportador neto de energía, lo que le otorga una ventaja relativa sobre Europa y gran parte de Asia, que son importadores netos. Este lunes, el euro baja ligeramente hasta los 1,1545 dólares, pero aún se encuentra lejos de los principales soportes de 1,1409 y 1,1392 dólares.
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