De Yolanda Díaz a Carlos Cuerpo: 26 voces acreditadas aportan las claves sobre el futuro económico
Pese al salto que han dado sus aplicaciones, aún no sabemos el impacto de la IA en el empleo. Europa aún puede dar esta batalla


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La incertidumbre geopolítica ha hecho evolucionar a la economía desde una lógica de eficiencia a una de resistencia. Con motivo del primer aniversario del boletín de CINCO DÍAS, Inteligencia Económica, se ha pedido a un nutrido panel de expertos su opinión sobre cómo será el mundo que viene, en el que la economía estará subordinada a la geopolítica. Primará la seguridad por encima del coste y el control de la Inteligencia Artificial y los recursos naturales serán las mejores armas para lidiar en un mundo fragmentado en lo político y social. Las empresas que mejor interioricen la prima del riesgo, desarrollando escenarios alternativos de supervivencia serán las ganadoras. Este nuevo orden será más caro y los ciudadanos afrontarán otra subida del coste de la vida. 26 personas han respondido a las cuestiones planteadas. Estas son sus respuestas:
Carlos Cuerpo, ministro de Economía, Comercio y Empresa
-La IA redefine la competitividad industrial. El verdadero reto para España es doble: contribuir al desarrollo de sectores estratégicos y conseguir que pymes y autónomos adopten estas tecnologías a escala y mejoren su productividad. El desafío es a su vez de capacitación, acompañamiento y confianza.
Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda de Trabajo y Economía Social
- La agenda económica que impulsa Donald Trump no es inocente: responde al intento de una minoría de blindar sus privilegios mientras se oculta el problema de fondo: una desigualdad creciente alimentada por la concentración de riqueza y poder en manos de grandes corporaciones tecnológicas. Pretende sostener una hegemonía internacional cada vez más basada en la confrontación y en la ruptura de las reglas comunes. El mundo del trabajo en Europa debe dar un paso al frente: proteger el empleo, reforzar derechos y apostar por un futuro que no deje a nadie atrás. El progreso solo es verdadero cuando se nota en la vida de la gente, en trabajos dignos y en más oportunidades para todos.
David López Salido, director general de Economía del Banco de España
- En los últimos doce meses se ha intensificado un entorno de incertidumbre y volatilidad originado en los cambios estratégicos y económicos impulsados desde EE UU. La profundidad e intensidad de estos movimientos sugiere un cambio estructural en el orden económico global y una reconfiguración de los flujos financieros y comerciales. Y esto, cuando la inteligencia artificial comienza a redefinir la actividad también a nivel microeconómico. Este contexto, marcado por la complejidad, obligará a empresas, hogares y gobiernos a operar con marcos de decisión basados en escenarios alternativos.
Cani Fernández, presidenta de la Comisión Nacional de Competencia
-La economía española sigue avanzando, pero afronta un mundo cada vez más incierto y fragmentado. La respuesta debería ser apostar por un mercado español y europeo más integrado, con menos barreras y más competencia, para así construir una economía más fuerte, más innovadora y mejor preparada ante los desafíos actuales.
Arancha González Laya, decana en Sciences Po y exministra de Asuntos Exteriores
- El mayor factor disruptivo en las relaciones económicas es el propio presidente de los EE UU: sus aranceles, cambios regulatorios, erosión de pesos y contrapesos y giros impulsivos en política exterior han introducido una costosa volatilidad económica que afecta al crecimiento, inversión y capacidad de resiliencia de la economía global.
Unai Sordo, secretario general de CC OO
- La transición del modelo de globalización bajo la idea de la ventaja comparativa, sustituido por la fragmentación de bloques y reducción de dependencias externas en los puntos críticos de la economía ha sido arrollada por el belicismo de la administración MAGA. El riesgo geopolítico es enorme y en lo que respecta a Europa afecta a su propia fragmentación política y por tanto, al declive económico. O dicho de otra manera, nos han declarado la guerra aunque hagamos como que no nos damos cuenta.
Manuel Illueca, presidente del ICO
- Durante décadas, la economía global fue un tablero de ajedrez entre grandes corporaciones. Hoy es un tablero donde compiten las grandes potencias económicas, y en el que Europa debe mover sus piezas con ambición, antes de que otros las muevan por ella.
Elena Pisonero, exsecretaria de Estado de Comercio y expresidenta de Hispasat
- En los últimos doce meses se ha producido un paralelismo inédito: la inteligencia artificial ha pasado de determinista a ser agéntica y probabilística, justo cuando la economía global ha abandonado sus marcos estables para moverse en escenarios de poder y geografía. Esto lleva a una disrupción tecnológica sin precedentes y al desorden geopolítico de forma simultánea. Las empresas que sobrevivan serán las que integren la IA en su organización para gestionar con agilidad múltiples escenarios en un mundo cada vez más volátil.
Manuel Muñiz, rector de IE University y exsecretario de Estado de España Global
- Hemos visto una aceleración de la fragmentación del sistema económico internacional, hasta el punto de que la interdependencia ya no se percibe como una fuente de eficiencia, sino como un vector de vulnerabilidad. Parte de esta transformación responde a los cambios de EE UU, con una menor centralidad de lo multilateral, un recurso más frecuente de lo unilateral y la intensificación de dinámicas arancelarias que han tensionado la arquitectura comercial existente. Esto está impulsando una reconfiguración de cadenas de suministro, una mayor politización del comercio y la inversión, y una creciente tendencia a organizar las relaciones económicas en torno a afinidades estratégicas más que a criterios de mercado.
Eva Valle, exdirectora de la Oficina Económica con Mariano Rajoy
- Dos claves: la más evidente, la disrupción geoestratégica que ha supuesto la llegada de Trump y que ha llevado a la economía global a tener que funcionar con una elevada incertidumbre, acelerando la sustitución de la globalización por un proteccionismo fragmentado por bloques. La segunda, el paso de promesa a realidad de la Inteligencia Artificial generativa como motor de productividad real, exigiendo una adaptación continua.
Jorge Barredo, director general de Fundación Cotec
- La desglobalización del comercio puede llevar a la desglobalización del conocimiento. Pasamos del paradigma de innovación abierta a una economía del secreto, donde algunos propietarios de IA —los que ganen la carrera— y los grandes tenedores de datos dominan la innovación. Pero España ha conseguido mantener su volumen anual de exportaciones de bienes al exterior en 2025 lo que denota capacidad de adaptación de las empresas. Donde hay exportación hay innovación. Sin olvidar que resurge la economía de la defensa, con el potencial de inversión que supone en áreas clave en innovación e infraestructuras críticas, el llamado keynesianismo de seguridad.
Nacho Álvarez, exsecretario de Estado de Derechos Sociales
- El principal cambio que hemos visto en el último año es la consolidación de un nuevo patrón de incertidumbre permanente: la incertidumbre ha llegado para quedarse, y se extiende cada vez a más ámbitos (comercial, financiero, relaciones geoestratégicas...). Los actores sociales y empresariales deben ser conscientes de que, durante los próximos años, van a tener que tomar decisiones en este contexto.
Alicia García-Herrero, economista jefe de Asia-Pacífico para Natixis
- Nos hemos olvidado de los aranceles para adentrarnos en algo mucho más peligroso que es la lucha por los recursos naturales, con el cambio que supuso la amenaza de China en otoño. EE UU ha entendido que esto es importantísimo y ha empezado dónde le duele menos, que es en el petróleo, y ha pensado que es donde podía pegar más a China. Pero China estaba preparada, por Rusia, las renovables, las reservas estratégicas... Y lo de Irán no le afecta como EE UU esperaba. La lucha por los recursos es lo que determina 2026. Salió bien en Venezuela pero en Irán a ver cómo acaba.
Juan Francisco Jimeno, presidente del Consejo Español de Productividad
- Los gobiernos buscan cada vez más controlar las tecnologías críticas en lugar de fomentar su difusión global. Esta dinámica está transformando las vías y la producción de innovación en todo el mundo, lo que pone de relieve las prioridades tanto para los ecosistemas de innovación como para la base industrial.
Raymond Torres, economista jefe de Funcas
- Vimos el final definitivo del orden multilateral basado en reglas de reciprocidad tal y como conocíamos a través de: los aranceles de Trump; la amenaza de anexión territorial de una parte de la OTAN con Groenlandia y ahora la guerra de Irán. Esta última pone en entredicho la alianza atlántica ya que se nos fuerza a participar en un conflicto en el que no tenemos interés. El cuestionamiento del sistema multilateral, es el elemento más relevante. Debemos reforzar los vínculos con los países que sí quieran relaciones multilaterales.
Olga Cantó, catedrática de Fundamentos del Análisis Económico de UAH
- Ha habido una evolución negativa de la transmisión intergeneracional de oportunidades. Los que vienen de un origen social más humilde tienen más dificultades para mejorar su situación económica. Y genera una ruptura de lo que podríamos llamar del contrato social intergeneracional, la idea de que si te esfuerzas vas a llegar al mismo punto que los que salen de mejores orígenes sociales. En los países anglosajones les ha llevado a una situación insostenible en términos de cohesión social y debemos salirnos de esas dinámicas de segregación. Las familias con hijos dependientes tienen una situación cada vez más difícil por las subidas de precios y son imperceptibles en las estadísticas de pobreza.
Rafael Doménech, responsable de Análisis Económico de BBVA Research
- El gran cambio del último año ha sido el paso desde una globalización guiada sobre todo por la eficiencia y la cooperación, y sostenida por un orden internacional hoy claramente erosionado, hacia otra en la que priman la geopolítica y la seguridad, y en la que los aranceles, la energía, la defensa, la tecnología y la financiación se reordenan con una lógica de fragmentación, rivalidad y autonomía estratégica.
Luz Rodríguez, catedrática de Derecho del Trabajo de la UCLM
- Hay una acusada preocupación por el impacto de la IA en el volumen de empleo, pero es algo que aún nadie sabe medir. También preocupa su efecto sobre la igualdad ya que afecta a los puestos que requieren conocimiento medio. La preocupación se extiende en saber si las empresas usan IA para evaluar tareas a efectos de ascensos y despidos y controlar el flujo de trabajo y en cómo articular la defensa de los trabajadores frente a esta herramienta tecnológica que puede vulnerar derechos fundamentales como la privacidad.
Federico Steinberg, catedrático Príncipe de Asturias en la Universidad de Georgetown
- En el último año se vio el final del orden internacional basado en reglas y que EE UU no tiene ningún interés en lo multilateral. Lo previsible es que el muro arancelario de EE UU se reconstruya en los próximos meses. La UE y otras entidades que quieren un marco jurídico estable están colocadas en una situación incómoda. Hay una carrera en la escalation dominance, que es la capacidad de China o de otros países de atacar o responder a EE UU mediante el control de materiales críticos que vemos con el Estrecho de Ormuz.
Ángel Talavera, economista jefe para Europa de Oxford Economics
- El gran cambio es que se ha finiquitado definitivamente un sistema basado en la prosperidad compartida, para inaugurar uno basado en las relaciones de poder: las decisiones económicas cada vez están menos sujetas a lógicas de mercado y más dictadas por las rivalidades estratégicas entre potencias.
Alicia Coronil-Jónsson, economista jefe de Singular Bank
- El gran juego entre la filosofía MAGA y el Gobierno de Xi Jinping por el control de los activos de seguridad nacional, acelera la necesidad de forzar alianzas estratégicas entre las potencias intermedias y que la UE actúe con pragmatismo para definir el nuevo orden mundial.
Miguel Otero, investigador principal del Real Instituto Elcano
- Cuando en otoño China amenazó con cerrar el grifo de las tierras raras puso en evidencia que EEUU se enfrenta a un rival de la misma capacidad, que no se achica y dejó sobre el tapete la importancia de los puntos de estrangulamiento—chokepoints en inglés—. Esta instrumentalización de puntos débiles era una estrategia habitual de EEUU y así pasamos de la geopolítica a la geoeconomía, donde no importa solo el control, también flujo y vemos el carácter sistémico de China en ciertas cadenas de valor. Fue un punto de inflexión.
Matilde Mas, coordinadora de proyectos internacionales de IVIE
Ha pasado el año de la perplejidad, cuando descubrimos en manos de quién estábamos, la irrelevancia de la moral, la democracia, las instituciones y las reglas. También la incertidumbre sobre el futuro; la guerra de Oriente Medio transformada en crisis global y la amenaza nuclear que ha dejado de ser solo una amenaza. ¿Están nuestros dirigentes preparados para afrontarlo y alcanzar consensos con sentido de Estado?
Toni Roldán profesor de Economía y Políticas Publicas en IE University
- El cambio más profundo e inadvertido es la aparición a principios de este año de Claude Code y la herramienta equivalente de Open AI. Es más importante que la aparición del primer modelo de Chat GPT. Es un paso de gigante en las tareas de programación de software y eso va a desbloquear cuellos de botella para el desarrollo de innovaciones. Los analistas de conocimiento complejo de cualquier tipo tienen infinitas posibilidades analíticas multiplicando por diez su productividad. Va a ser profundamente transformador, acelerando la adaptación en multitud de sectores.
Judith Arnal, investigadora en Real Instituto Elcano y Fedea.
- Se ha institucionalizado un desorden internacional en el que la geopolítica pasa de shock puntual a variable estructural de costes e inversión, donde las empresas diversifican cadenas de suministro por seguridad en lugar de por eficiencia, asumiendo así una prima geopolítica de costes que, salvo sorpresa positiva, ha llegado para quedarse.
Miguel Arias, socio de KFund:
- La tecnología ya no solo amplifica el trabajo, empieza a sustituirlo, especialmente todo el que ocurre frente a una pantalla; y aunque más eficiencia acabe generando más actividad (paradoja de Jevons), el tránsito va a ser desigual y tenso, obligando a una respuesta coordinada entre empresas y Estados si no queremos convertir una mejora productiva en una fractura social.
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