Sorpresa con el MacBook Neo por su rendimiento: supera al mítico M1
Las primeras pruebas realizadas al nuevo portátil barato de Apple han dejado unos mejores resultados de lo esperado.

Cuando Apple anunció la llegada de un MacBook Neo por un precio de salida de 699 €, no son pocos los que dudaban de si ofrecería una adecuada experiencia de uso. Muchos temían que la integración de un chip de la gama A en un ordenador portátil fuera una estrategia de reducción de costes que terminaría lastrando la experiencia de usuario y las cifras de potencia real. Sin embargo, las primeras pruebas de rendimiento que han salido a la luz sugieren que estas dudas eran infundadas.
Una potencia mejor de lo esperado
Los datos obtenidos a través de las primeras pruebas en Geekbench para el MacBook Neo muestran unos resultados más que dignos para su segmento de mercado. En concreto, el dispositivo ha alcanzado una puntuación de 3.461 puntos en las pruebas de un solo núcleo (single-core) y de 8.668 puntos en las de multinúcleo (multi-core). En cuanto al rendimiento gráfico, su GPU con tecnología Metal ha registrado una puntuación de 31.286. Estas cifras hablan bien del corazón del MacBook Neo, que no es otro que el procesador A18 Pro -el mismo que da vida al iPhone 16 Pro-, aunque con la ligera modificación de contar con un núcleo de GPU menos.

Si ponemos estas cifras en perspectiva con otros dispositivos de la marca, todo queda mucho más claro. Por ejemplo, el iPhone 16 Pro obtiene en la misma prueba de rendimiento unos 3.445 puntos en single-core y 8.624 en multi-core, lo que demuestra una capacidad casi idéntica en el formato portátil. Lo verdaderamente llamativo llega al compararlo con el MacBook Air con chip M1. Este equipo, que fue muy importante en la evolución del mercado, se queda en los 2.346 puntos en single-core y 8.342 en multi-core.
El rendimiento en el día a día
El buen comportamiento del MacBook Neo en tareas de un solo núcleo es muy importante. Aunque a veces se priorizan las cifras multinúcleo, lo cierto es que la potencia single-core es la que define la capacidad del equipo en las acciones habituales como abrir aplicaciones, navegar por la web con múltiples pestañas, gestionar el correo electrónico, realizar streaming de vídeo o incluso hacer ediciones fotográficas ligeras son procesos que dependen directamente de este factor. En este sentido, el nuevo portátil de entrada de Apple ofrece una respuesta más rápida y fluida que el modelo básico anterior.
Evidentemente, si miramos hacia la gama alta, las distancias son evidentes. Un MacBook Air con el actual chip M4 alcanza los 14.730 puntos en las pruebas multinúcleo, superando con creces los 8.668 del MacBook Neo. No obstante, aquí entra en juego el factor económico y el perfil de usuario. El modelo con M4 tiene un precio en España que supera los 1.200 €, lo que supone una diferencia de precio considerable.

Un equipo diseñado, ante todo, para la eficiencia
A pesar de estos buenos datos de potencia bruta, el MacBook Neo está claramente definido por su posición en la gama. El dispositivo mantiene una configuración de 8 GB de RAM sin posibilidad de ampliación, lo que marca una frontera clara para usos profesionales. Además, el modelo base carece de teclado retroiluminado y la conectividad está limitada a un solo monitor externo. Estas son las contrapartidas lógicas para poder ofrecer un ordenador Apple a este nivel de precio.
En cuanto al diseño, el MacBook Neo apuesta por la durabilidad con una estructura de aluminio que se presenta en cuatro colores: plata, rosa nube, cítrico e índigo. Es un equipo ligero y fácil de transportar, manteniendo la estética minimalista de la marca, pero enfocándose en un público que busca utilidad y rapidez sin complicaciones técnicas excesivas.

Con todo lo que hemos indicado, está claro que este portátil de Apple es para el gran público que busca un equipo para estudiar, trabajar en tareas de ofimática o disfrutar de contenidos multimedia disfrutando del ecosistema de Apple. En este caso, el MacBook Neo se posiciona como una opción competitiva que, según demuestran sus pruebas de rendimiento, no sacrifica el buen rendimiento por el camino.
