La NASA logra su objetivo con DART: así es la nueva protección frente a los asteroides
Esta nave ha logrado cambiar la órbita de la roca elegida y, por lo tanto, se convierte en un importante escudo para la Tierra.


En septiembre de 2022, la NASA convirtió una idea de defensa planetaria en un experimento real: estrelló de forma deliberada la nave DART (Double Asteroid Redirection Test) contra Dimorphos, un satélite natural que orbita alrededor del asteroide Didymos. No era una misión de ciencia ficción ni un ensayo simbólico. El objetivo era muy concreto: comprobar si un choque a propósito, sin explosivos puede desviar un objeto espacial de tamaño relevante.
Lo que ya se sabía desde el primer análisis es que el golpe funcionó: la órbita de Dimorphos alrededor de Didymos se acortó 33 minutos. Dicho de otro modo: la NASA consiguió que el pequeño cuerpo completara su vuelta alrededor de su compañero mayor en menos tiempo, señal inequívoca de que su trayectoria había cambiado. Hasta aquí, las noticias eran positivas... Pero ahora hay más novedades: ese impacto no solo alteró el baile interno del sistema doble, también modificó la órbita del conjunto Didymos–Dimorphos alrededor del Sol.
Un empujón microscópico… con consecuencias medibles
La clave de todo esto es cómo se mide mover un objeto en el espacio. En un nuevo estudio, el equipo liderado por Rahil Makadia y Steven R. Chesley estima que el sistema experimentó un cambio de velocidad “a lo largo de su trayectoria” de −11,7 ± 1,3 micrómetros por segundo. Traducido a una comparación más intuitiva: hablamos de 1,7 pulgadas por hora. Es una variación mínima, sí, pero precisamente ahí está la lección: con el tiempo suficiente, una desviación pequeña puede marcar la diferencia entre un impacto y un fallo por muy poco.

La NASA también lo expresa en términos de periodo orbital del sistema alrededor del Sol: su órbita de 770 días cambió una fracción de segundo tras el choque, y el valor que se destaca es 0,15 segundos. Ese dato es importante por un motivo histórico: sería la primera vez que un objeto fabricado por humanos altera de forma medible la trayectoria de un cuerpo celeste alrededor del Sol.
Un ejemplo práctico
Si imaginamos DART como un coche chocando contra una roca, podríamos pensar que el empuje se limita al instante del golpe. Pero en el espacio hay un factor extra: el material que sale despedido. Cuando DART impactó, arrancó una gran nube de escombros que salió disparada. Y, como el momento en cuestión se conserva, esa eyección actuó como un empuje adicional sobre Dimorphos.
A ese plus los científicos lo llaman factor de mejora del momento (momentum enhancement factor). En el caso de DART, la NASA resume el resultado así: ese factor fue aproximadamente 2, es decir, la pérdida de escombros duplicó el golpe que habría aportado solo la nave. En el artículo científico, esa estimación aparece acotada como 2,0 ± 0,3 para el componente heliocéntrico.
Como Didymos y Dimorphos están ligados por gravedad, cuando uno cambia su movimiento, el otro no se queda completamente al margen. Por eso el empujón extra -sumado al impacto- termina tirando del sistema completo y deja huella, aunque sea microscópica, en su ruta alrededor del Sol.

Cómo se consiguió una medida tan precisa desde la Tierra
Detectar un cambio de este calibre no es trivial. La NASA explica que, además de observaciones de radar y otros seguimientos desde tierra, el equipo recurrió a ocultaciones estelares: momentos en los que el asteroide pasa justo delante de una estrella y su luz parpadea durante una fracción de segundo. Midiendo con precisión esos apagones, se puede inferir posición, velocidad y forma con una exactitud notable.
Pero todo lo dicho tiene un objetivo final: detectar a tiempo los objetos potencialmente peligrosos. Por eso la NASA impulsa el telescopio espacial NEO Surveyor, una misión infrarroja diseñada para avanzar en defensa planetaria y descubrir y caracterizar la mayoría de los asteroides y cometas potencialmente peligrosos que se acerquen a menos de 30 millones de millas de la órbita terrestre. Según la ficha de la misión, su lanzamiento será no antes de septiembre de 2027.