Samsung pisa el acelerador con el Galaxy S26 Ultra: fabricará más unidades de las previstas
Las estimaciones indican que la firma coreana ha decidido sumar un millón más de las calculadas inicialmente antes las buenas perspectivas del mercado.


El Samsung Galaxy S26 Ultra llega con una estrategia industrial más ambiciosa de lo esperado, y no solo a nivel de producto. Según nuevos informes, la compañía coreana ha aumentado de forma significativa la producción inicial del terminal, fabricando alrededor de un millón de unidades más de lo que tenía previsto en un primer momento.
De acuerdo con estas informaciones, Samsung había planificado inicialmente una producción de entre 2,5 y 2,9 millones de unidades del Galaxy S26 Ultra durante los dos primeros meses tras su presentación. Sin embargo, esa previsión se ha revisado al alza y ahora la cifra se sitúa entre 3,5 y 3,9 millones de dispositivos. El incremento supone una subida cercana al 50 % respecto al plan original, algo que puede sorprender con los ajustes de mercado que existen en la actualidad.
Los motivos para que Samsung tome esta decisión
Este movimiento no implica necesariamente que Samsung espere una demanda desbordada desde el primer día. De hecho, varias fuentes coinciden en que el motivo principal está relacionado con el aumento de los costes de producción, especialmente en el ámbito de los semiconductores y la memoria. La industria lleva meses hablando de la llamada chipflation, un encarecimiento progresivo de componentes clave como la DRAM y la NAND, cuyo peso en el coste total de fabricación de un smartphone premium ha crecido de forma notable.
Ante este escenario, Samsung habría optado por adelantar parte de la producción del Samsung Galaxy S26 Ultra para asegurar precios más bajos en los componentes actuales. Fabricar más unidades ahora permitiría a la compañía reducir el impacto de futuras subidas de costes a lo largo de 2026 y mantener un mayor margen de maniobra en los próximos meses. En otras palabras, no se trata tanto de vender más desde el primer día, sino de producir antes para pagar menos.

Este enfoque encaja con otro dato clave que refuerza esta teoría. El plan de producción total del Samsung Galaxy S26 Ultra para su primer año en el mercado no ha cambiado. Samsung mantiene su previsión de fabricar alrededor de 18 millones de unidades durante los primeros doce meses de vida del dispositivo. Es decir, el volumen anual se mantiene intacto, pero se redistribuye la fabricación para concentrar más unidades en la fase inicial.
Un movimiento positivo para el Galaxy S26 Ultra
La importancia del modelo del que hablamos dentro de la nueva gama de smartphones que hoy mismo presenta la firma, queda clara al comparar estas cifras con el resto de los dispositivos. Según los mismos informes, Samsung planea producir unos 12 millones de unidades combinadas de los Galaxy S26 y Galaxy S26+. Esto sitúa al Ultra como el auténtico pilar para la marca, acaparando una parte muy significativa del total de la producción y confirmando su papel como el modelo más atractivo dentro del catálogo premium.
Lo cierto es que no es la primera vez que Samsung prioriza el modelo Ultra en términos de fabricación. En generaciones anteriores, este dispositivo ya representaba cerca del 60 % del volumen total de la gama S, y todo apunta a que con el Samsung Galaxy S26 Ultra esta tendencia se mantiene. Los motivos son claros: los usuario que busca lo último en tecnología, pantalla y prestaciones sigue siendo un objetivo clave para la compañía, incluso en un contexto de posibles subidas de precio.
Una inflación en los componentes que no para
El salto a procesos de fabricación más avanzados, como los chips de 2 nm en determinados mercados y el uso de memorias más caras, está presionando los márgenes de todos, tienen actualmente unas consecuencias en los costes de producción. Y, por ello, se espera que los Samsung Galaxy S26 lleguen al mercado con precios más altos que los de la generación anterior.

Por lo tanto, fabricar más Samsung Galaxy S26 Ultra ahora se convierte en una jugada defensiva y acertada. La firma estaría, en la práctica, comprando su propio inventario por adelantado, produciendo más dispositivos cuando los costes aún son relativamente más bajos. De este modo, puede afrontar mejor la segunda mitad del año, cuando los precios de los componentes se espera que sean aún más elevados. El caso es que esta es una señal clara de que, incluso en un mercado maduro y con márgenes cada vez más estrechos, la firma coreana sigue dispuesta a ir con todo en su gama más alta.