Samsung Galaxy S26 vs Samsung Galaxy S25: ¿merece la pena dar el salto al nuevo móvil?
Mostramos los avances que la firma coreana ha integrado en su nuevo terminal para que se tenga claro las mejoras que se consiguen con su compra.


Tras el evento Unpacked de Samsung, el nuevo Samsung Galaxy S26 ya es oficial. A primera vista, el dispositivo resulta sumamente familiar, pero en el mundo de la tecnología, esto no tiene por qué ser una noticia negativa. Siguiendo la estela de las últimas actualizaciones de la gama de producto de la firma coreana, que ha optado por pulir su buque insignia respecto al Samsung Galaxy S25 con el que lo compramos.
Ambos terminales comparten identidad, apostando por diseños compactos, pantallas AMOLED con altas tasas de refresco y un hardware de cámara muy similar. No obstante, el Samsung Galaxy S26 introduce una serie de mejoras que merecen un análisis detallado, como una batería de mayor capacidad y un software más actual de serie. Si te estás preguntando si el cambio compensa o si el modelo del año pasado sigue siendo una compra inteligente, te vamos a dar la información para que tomes una buena decisión.

Diseño y pantalla: continuidad con refinamiento
En el apartado físico, el Samsung Galaxy S26 se mantiene muy fiel a la línea estética que Samsung consolidó con el S25. Seguimos ante un terminal manejable y cómodo en mano, con bordes planos y un chasis de aluminio que transmite una sensación de calidad indiscutible. La resistencia al agua y al polvo con certificación IP68 sigue presente, asegurando que el dispositivo sea resistente ante los imprevistos del día a día.
La pantalla es igualmente continuista. Ambos teléfonos montan paneles Dynamic AMOLED 2X de Samsung con tasas de refresco adaptativas de hasta 120 Hz. El brillo máximo alcanza cifras impresionantes, llegando hasta los 2.600 nits, lo que garantiza una visibilidad perfecta incluso bajo la luz directa del sol. En el uso cotidiano, ya sea navegando por redes sociales, jugando o disfrutando de contenido multimedia, la experiencia visual es prácticamente idéntica entre los dos dispositivos. El cambio más sutil lo encontramos en el tamaño, donde el nuevo modelo crece ligeramente hasta las 6,3 pulgadas frente a las 6,2 de su predecesor.

Rendimiento y potencia
Hay que recordar que el Galaxy S25 llegó al mercado global con el procesador Snapdragon 8 Elite de Qualcomm optimizado para Galaxy, acompañado de 12 GB de RAM. El nuevo Samsung Galaxy S26 eleva la apuesta con el Snapdragon 8 Elite Gen 5 para Galaxy, manteniendo la misma cantidad de memoria.
Aunque Samsung ha realizado ajustes internos para mejorar la eficiencia y la gestión térmica, la velocidad general se mantiene en el territorio de la gama alta más exigente. Tanto para tareas rutinarias como para la multitarea intensiva o el juego móvil de alto nivel, ambos teléfonos ofrecen un rendimiento impecable. La gran diferencia radica en el almacenamiento base: mientras que el S25 partía de los 128 GB, el Samsung Galaxy S26 arranca directamente en los 256 gigas, algo que los usuarios que almacenan mucho contenido agradecerán enormemente.

En cuanto al software, el S25 aterrizó con Android 15 y One UI 7. Por su parte, el Samsung Galaxy S26 se lanza con Android 16 y One UI 8.5 de fábrica. Como es habitual, la firma coreana garantiza un soporte extenso, pero el modelo más reciente siempre tendrá ese año extra de ventaja en el ciclo de actualizaciones oficiales.
Fotografía: sin cambios drásticos
Samsung ha decidido no alterar drásticamente el hardware de la cámara base. El Galaxy S25 ya contaba con una configuración de triple cámara muy equilibrada: un sensor principal de 50 megapíxeles, un ultra gran angular de 12 megapíxeles y un teleobjetivo de 10 megapíxeles con zoom óptico de 3 aumentos. La cámara frontal, por su parte, se sitúa en los 12 megapíxeles.
El Samsung Galaxy S26 mantiene exactamente este mismo esquema técnico. Esto sugiere que la calidad de imagen seguirá siendo consistente, especialmente en condiciones de buena iluminación. Como suele ocurrir en las actualizaciones anuales de Samsung, cualquier mejora real vendrá de la mano del procesado de imagen mediante software y la inteligencia artificial, más que de sensores completamente nuevos.

Esto significa que el Samsung Galaxy S26 ofrecerá fotos de alta calidad y fiables por las que la marca es conocida. Sin embargo, quienes ya tengan un Galaxy S25 no encontrarán un salto generacional revolucionario en los resultados fotográficos.
Autonomía y carga: la mejora que sí se nota
La capacidad de la batería es uno de los apartados donde el Samsung Galaxy S26 presenta un cambio tangible y medible. El Galaxy S25 utiliza una batería de 4.000 mAh, mientras que el Samsung Galaxy S26 incrementa esa cifra hasta los 4.300 mAh. Este aumento, aunque parezca modesto sobre el papel, debería traducirse en una autonomía superior en el uso diario, dependiendo siempre de la eficiencia del nuevo procesador.

En lo que respecta a la carga, las velocidades se mantienen sin variaciones significativas. Ambos modelos soportan carga por cable de hasta 25 W, carga inalámbrica de 15 W y carga inalámbrica inversa de 4,5 W. Claramente, Samsung sigue apostando por la prudencia en este sentido.
Inteligencia Artificial y nuevas funciones de software
Este año, Samsung ha puesto un énfasis especial en Galaxy AI, incluso en el modelo base. Aunque muchas de las funciones más llamativas suelen reservarse para las versiones Ultra o Plus, el Samsung Galaxy S26 estándar incluye mejoras prácticas muy interesantes:
- Escaneo de Documentos mejorado: utiliza IA para limpiar los escaneos eliminando distorsiones, dedos o arrugas del papel de forma automática.
- Now Brief y Now Nudge: el asistente se vuelve más proactivo. Puede sugerirte contenido relevante en el momento adecuado, como buscar fotos de un viaje específico en tu galería si alguien te pregunta por ellas en una conversación.
- Circle to Search mejorado: la función de búsqueda en pantalla ahora reconoce múltiples objetos de forma simultánea.
- Bixby y agentes externos: Bixby se vuelve más conversacional y el sistema permite integrar agentes de terceros como Gemini o Perplexity para tareas complejas.
- Seguridad avanzada: se introduce el filtrado de llamadas por IA para resumir quién llama y nuevas alertas de privacidad para el control de permisos de las aplicaciones.

Comparativa de características
A continuación, detallamos las especificaciones principales para que puedas comparar ambos modelos rápidamente:
Samsung Galaxy S26
- Dimensiones: 14,93 x 7,16 x 0,71 cm.
- Peso: 167 gramos).
- Pantalla: 6,3 pulgadas Dynamic AMOLED 2X, 120 Hz, hasta 2.600 nits.
- Procesador: Snapdragon 8 Elite Gen 5 para Galaxy.
- Memoria RAM: 12 GB.
- Almacenamiento: 256 GB o 512 GB.
- Batería: 4.300 mAh con carga de 25 W (cable) y 15 W (inalámbrica).
- Cámaras traseras: 50 MP (principal), 12 MP (ultra gran angular), 10 MP (teleobjetivo 3x).
- Cámara frontal: 12 MP.
- Sistema operativo: Android 16 con One UI 8.5.
- Conectividad: Wi-Fi 7, Bluetooth 6.0, IP68.
Samsung Galaxy S25
- Dimensiones: 14,68 x 7,06 x 0,71 cm.
- Peso: 161 gramos.
- Pantalla: 6,2 pulgadas Dynamic AMOLED 2X, 120 Hz, hasta 2.600 nits.
- Procesador: Snapdragon 8 Elite para Galaxy.
- Memoria RAM: 12 GB.
- Almacenamiento: 128 GB o 256 GB.
- Batería: 4.000 mAh con carga de 25 W (cable) y 15 W (inalámbrica).
- Cámaras traseras: 50 MP (principal), 12 MP (ultra gran angular), 10 MP (teleobjetivo 3x).
- Cámara frontal: 12 MP.
- Sistema operativo: Android 15 con One UI 7.
- Conectividad: Wi-Fi 7, Bluetooth 5.4, IP68.

¿Cuál deberías elegir?
Si ya tienes un Galaxy S25 en tu bolsillo, el Samsung Galaxy S26 se presenta como una actualización incremental. La experiencia de uso central, que engloba la calidad de la pantalla, el rendimiento y las cámaras, es sumamente parecida. La mayor mejora tangible es ese extra de batería y el hecho de partir con un software más moderno y un almacenamiento base superior.
Para la mayoría de los poseedores de un S25, estas novedades pueden hacer dudar respecto a realizar un cambio inmediato. Sin embargo, si vienes de un modelo más antiguo o estás buscando tu primer gama alta de Samsung, el Samsung Galaxy S26 es, sin duda, la opción más inteligente a largo plazo. No solo te llevas un componente energético más capaz, sino que te aseguras un ciclo de vida útil más extenso gracias a las políticas de actualizaciones de la marca.