Allianz respalda a Cox en la compra de los activos de Iberdrola en México
La firma de gestión de activos aportará capital. El Santander, el BBVA, Deutsche Bank, Goldman Sachs, Citi, Barclays y Scotiabank han extendido un cheque de 2.650 millones de dólares a dos años
La compra del negocio de Iberdrola en México por parte de Cox va tomando forma. La compañía que preside Enrique Riquelme anunció ayer que ha asegurado la financiación para la compra de la operación con 2.650 millones de dólares garantizados por Citi, Barclays, BBVA, Deutsche Bank, Goldman Sachs, Santander y Scotiabank. Aportará además 1.150 millones de dólares en capital, que provendrán de la propia Cox y de otros inversores, como Allianz Global Investors, según fuentes financieras.
La operación se anunció en julio del año pasado. Pero es ahora cuando están encajándose todas las piezas. Cox, que cotiza en la Bolsa española con una capitalización de apenas 850 millones de euros, firmó la adquisición de los negocios que le quedaban a Iberdrola en México –tras la desinversión que ejecutó en febrero de 2024 y que equivalía al 55% del beneficio bruto de explotación en el país– por 4.200 millones de dólares.
Una vez descontada la deuda asociada, la cantidad que Cox deberá entregar a la compañía que preside Ignacio Sánchez Galán se sitúa en unos 3.800 millones de dólares, de los que el 70% se pagará con la financiación que proporcionarán las entidades mencionadas. La estructura, de entrada, consiste en un préstamo puente por dos años con el objetivo de refinanciarlo y lograr que los vencimientos se amplíen a 10 años o incluso más allá, a través de las fórmulas que sean necesarias, como tramos seniors a largo plazo o emisiones de bonos, según fuentes financieras.
El consejero delegado de Cox, Ignacio Moreno –hasta mayo de 2022, responsable de Banca de Inversión para España y Portugal de Barclays– explicó el pasado 16 de octubre que la porción del importe de compra que no se abone con financiación se hará con fondos propios (unos 1.150 millones de dólares). Y en esta definición se incluye tanto lo aportado por la propia Cox, que inyectará un 60%, equivalente a unos 690 millones de dólares, y de otros inversores, que asumirán un 40% (unos 460 millones de dólares) a través de acciones preferentes con derecho a dividendo, pero sin derechos políticos, los cuales conservará Cox al 100%.
Moreno aseguró hace tres meses que ya tenían dos inversores dispuestos a participar en la operación y que negociaban con otros tres. Las fuentes financieras consultadas indican que uno de esos inversores que escoltarán a Cox es Allianz Global Investors, con unos activos de 580.000 millones de euros. Desde la gestora han declinado hacer comentarios sobre esta información a Cinco Días. En paralelo, Cox asegura haber obtenido ya la autorización de la Comisión Nacional de Energía (CNE) y de la Comisión Nacional Antimonopolio (CNA) mexicanas para el cierre de la adquisición.
“Esta transacción es transformacional para la compañía, elevando a Cox a un nuevo nivel en cuanto a tamaño y posicionamiento estratégico, y consolidándola como una utility integrada con un liderazgo sólido y reconocido en el mercado eléctrico mexicano”, afirma Enrique Riquelme, presidente ejecutivo de Cox, quien subraya que “el grupo de bancos con el que se ha asegurado la financiación demuestra el apoyo de la comunidad financiera a Cox y su respaldo a la operación”.
La operación incluye una capacidad instalada operativa de más de 2.600 MW, una cartera de proyectos de generación de 12 GW y la mayor suministradora privada de México, con aproximadamente el 25% de cuota de mercado, más de 20 TWh y más de 500 grandes clientes.
Tras las inversiones previstas en México, África, Panamá, Ecuador, Chile, Brasil y España anunciadas por Cox en su Capital Markets Day del pasado 16 de octubre, la compañía prevé que los ingresos se dupliquen y pasen de 2.600 millones de euros de 2025 a más de 6.000 millones de euros en 2028. El ebitda también crecería más del 100%: de 700 millones a 1.600 millones en tres años. La deuda también crecerá con fuerza. De 2.850 millones hasta 4.800 millones de euros al término del plan.