Gortázar (CaixaBank) rechaza una burbuja en hipotecas, pero apoya que el Banco de España imponga límites
El consejero delegado defiende la fortaleza de Imagin frente a neobancos como Revolut


El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, se ha desmarcado de los temores de que el alza en el precio de la vivienda y la guerra hipotecaria esté provocando una nueva burbuja en el sector. No obstante, sí se ha mostrado favorable a que, a medio y largo plazo, el Banco de España introduzca límites en la concesión de hipotecas, tal y como se encuentra estudiando actualmente. El objetivo, que el alza en el precio de la vivienda no vuelva a dañar al sector financiero.
Gortázar —que no ha querido comentar las alertas sobre el mercado inmobiliario que pronunció la semana pasada su homóloga en Bankinter, Gloria Ortiz— ha explicado que la concesión de hipotecas en España está creciendo tras años de caídas. Y que, en el caso de CaixaBank, se incrementa ligeramente más que el mercado, al ostentar un 25% de cuota y del 26% en nueva producción. “Ni estamos siendo agresivos para quitar el mercado a los demás ni estamos perdiendo. Estamos defendiéndonos”, ha asegurado, si bien ha vaticinado que la situación “tendrá a acompasarse” en los próximos meses.
En particular, el banquero ha explicado el cambio en las carteras hipotecarias en España, de tipo variable a tipo fijo, lo que reduce el riesgo. Ha reconocido que los tipos medios de las hipotecas, en el 2,4% según el Banco Central Europeo (BCE), está por debajo de las tasas en el mercado interbancario, en el 3%. Pero ha asegurado que la elevada liquidez con la que cuenta la entidad les da una fortaleza para absorber estas pérdidas. Del mismo modo, aseguró que atesora “una exposición adecuada” y con una elevada capacidad de vender otros productos vinculados, como los de su potente negocio asegurador.
Donde sí ha centrado su preocupación Gortázar es en el mercado de la vivienda. Ha calificado la situación como de desequilibrio, que se debe revertir con el incremento de la oferta, poniendo más suelo a disposición, fomentando la coordinación público-privada y entre las distintas Administraciones del Estado y contar con un marco regulatorio estable. “El problema no es de estabilidad financiera, sino de acceso a la vivienda”, ha afirmado, si bien ha reconocido que una vía para facilitar el acceso, por el lado del sector, puede ser abaratar costes, reducir estándares de concesión de crédito y alargar plazos, lo que sí podría derivar a problemas en el futuro.
En este contexto, ha comentado que sí vería con buenos ojos que el Banco de España limitase, a medio o largo plazo, la concesión de determinadas hipotecas de más riesgo, tal y como está analizando en la actualidad. “Me parece muy bien que el Banco de España lo este mirando. Tengo toda la confianza en su análisis y en que llegará a conclusiones. A medio y largo plazo puede ser necesario”, ha afirmado. También ha asegurado que no aprecia una flexibilización en los criterios de concesión de hipotecas, si bien ha admitido que puede producirse en el futuro. Es por eso que no ve necesidad de imponer límites a las hipotecas en el corto plazo, pero quizás sí en el medio y largo plazo. Y apuesta más por explicar al supervisor por qué se conceden determinadas hipotecas y no por prohibiciones tajantes.
No obstante, también ha negado que la situación del mercado en España pueda asemejarse a la burbuja gestada hasta 2008, donde ha afirmado que el mercado estaba más marcado por la especulación y se construían más viviendas de las necesarias. “El tono ahora es otro”, ha dicho, aseverando que la situación actual, más que de burbuja en los balances de los bancos, es de escasez de vivienda.
No solo en el mercado hipotecario los bancos tradicionales afrontan una creciente competencia. De otro lado, también se enfrentan a la irrupción de los neobancos. Un contexto en el que Gortázar defendió la marca digital de CaixaBank, Imagin, pese a que su número de clientes ha cerrado 2025 con cuatro millones, una cifra inferior a la que acaba de publicar Revolut, con seis millones, el banco online más fuerte en España. En este sentido, el consejero delegado de CaixaBank ha defendido que los clientes de su marca cuentan con una gama de productos más amplia y más fidelización que este tipo de nuevos bancos, que en muchas ocasiones son monoproducto, así como su volumen de negocios es entre seis y nueve veces superior. Ha situado a Imagin como uno de los vectores de crecimiento del banco, que supone la mitad de nuevos clientes de la entidad, si bien ha descartado que se expanda a otros países.
Las hipotecas y esta enseña digital han sido dos de los vectores sobre los que CaixaBank ha cimentado un ejercicio más de beneficio histórico. Esto le ha permitido además elevar sus previsiones para los próximos dos años y recibir el aplauso del mercado. Así, ha afirmado que superar la barrera de los 7.000 millones de beneficio es posible de cara a 2027. Y ha reafirmado su objetivo de llegar a los 12.000 millones de margen de interés para entonces. Con el objetivo de alcanzar esta cifra, CaixaBank confía en apoyarse en un crecimiento sostenido de los volúmenes de negocio (con avances del 6% en crédito y en depósitos), la evolución en la curva de los tipos de interés y el vencimiento de instrumentos de deuda heredados de Bankia con rendimientos inferiores.