El dueño de Securitas Direct se hunde un 10% en Bolsa y pierde el precio de su OPV tras presentar resultados
Verisure registró en el último trimestre del año pasado un ebitda ajustado de 421 millones de euros, por debajo de las previsiones

Verisure, la matriz de Securitas Direct, que debutó en la Bolsa sueca el pasado octubre, ha llegado a hundirse un 17% este jueves, tras presentar los resultados del pasado ejercicio. La empresa aminora las pérdidas hasta el entorno del 10% a una hora del cierre, después de que su consejero delegado, Austin Lally, haya señalado a Bloomberg que está decepcionado con la evolución de la acción. El beneficio bruto ajustado (ebitda) de la firma en el cuarto trimestre quedó en 421 millones, por debajo de los 431 millones esperados por los analistas. Su acción ha perdido los 13,25 euros fijados en su OPV y lucha por mantener los 11 euros.
El debut hace cuatro meses fue todo un éxito. Verisure fue el mayor estreno en el mercado sueco respecto a los 13,25 euros por acción fijados en la salida a Bolsa. Esta se efectuó a través de una venta de acciones y de una ampliación de capital, con la que recaudó 3.720 millones de euros. Destinó casi todo ese dinero a amortizar deuda. Y sacó partido de su mejorada situación financiera después con una refinanciación del pasivo que le permitió ahorrarse 200 millones al año en intereses.
La compañía había prometido un dividendo que supondría entre el 30% y el 40% del beneficio obtenido en el primer semestre del año pasado [el beneficio reportado entre enero y junio fue de 82,7 millones de euros] y que se pagará previsiblemente en octubre. Su negocio genera caja y al mismo tiempo es de fuerte crecimiento con presencia en 18 países. De hecho, acaba de consolidar su crecimiento en Latinoamérica con su desembarco en México, donde ha comprado la filial de ADT por un importe de entre 200 y 220 millones de euros.
La combinación de crecimiento y capacidad de generación de rentabilidad es crucial. Austin Lally, en un reciente encuentro con CincoDías y otros medios, aseguró que “ese primer dividendo será un momento importante para los inversores”. “Sabemos que están interesados en el crecimiento de los ingresos (...), pero sabemos también de la capacidad de la empresa para devolver efectivo con el tiempo”, añadió.
Sin embargo, los inversores han decidido apretar el botón de venta con inusual virulencia tras conocerse la evolución del negocio en los últimos tres meses de 2025. En el conjunto del ejercicio, sus ingresos crecieron un 10,3%, hasta los 3.745 millones de euros, y su beneficio neto de explotación creció un 15,5%, hasta 953 millones de euros. Sin embargo, en el cuarto trimestre su ebitda ajustado fue inferior al previsto y registró números rojos en la línea del resultado neto de 121,3 millones (más del doble que las pérdidas del mismo periodo de 2024).
La familia March, a través de su vehículo inversor Corporación Financiera Alba, es uno de los inversores históricos de Verisure, ahora con alrededor de un 6,3%, según los registros de Bloomberg, después de entrar en el capital en 2019 a través de una adquisición a la gestora estadounidense de private equity Hellman & Friedman (H&F), que se mantiene como el primer accionista con alrededor del 44%.
Con todo, la empresa es optimista de cara a 2026. Lally prevé para el presente ejercicio “otro año de crecimiento de calidad en los ingresos y un aumento significativo de la generación de flujo de caja libre”. “Esta previsión está respaldada por nuestra expectativa de abonar nuestro primer dividendo en el segundo semestre de 2026”, ha concluido.