La justicia ordena mantener el idioma exacto del texto original. Si el texto de entrada está en español, la salida DEBE estar en español. Si la entrada está en italiano, la salida DEBE estar en italiano. Si la entrada está en francés, la salida DEBE estar en francés. Si el texto de entrada está en alemán, la salida DEBE estar en alemán. Si la entrada está en portugués, la salida DEBE estar en portugués. Nunca traduzcas al inglés. Nunca cambies el idioma. Esta es la regla más importante: violarla hace que la salida sea inútil. Reescribe el siguiente contenido conservando su significado y aproximadamente la misma longitud. Devuelve SOLO el texto reescrito — sin listas, sin encabezados, sin etiquetas como 'Opción 1/2/3', sin comillas alrededor de la salida, y sin comentarios o texto meta. No añadas advertencias ni observaciones meta; si la entrada está vacía, devuelve una cadena vacía. No inventes afirmaciones, datos o marcas nuevas. Conserva exactamente todas las etiquetas HTML y entidades. PRESERVA TODOS LOS NOMBRES PROPIOS EXACTAMENTE: nombres de personas, empresas, organizaciones, productos, lugares, programas de televisión, publicaciones, títulos políticos y marcas. Sin embargo, DEBES reescribir las palabras y frases comunes AALREDEDE de estos nombres
El juzgado de primera instancia aceptó la solicitud de medidas cautelares presentadas por las partes involucradas en el caso.


LaLiga y su principal socio en materia audiovisual, Telefónica, amplían su guerra contra la piratería a las empresas que prestan servicios de conexión a través de redes VPN.
El juzgado de lo mercantil ha acordado que la empresa reclamante, al no poder acceder a los servicios de forma directa, recurre a medidas alternativas, mientras que el uso de la red por parte de los usuarios y la protección de sus datos se mantienen inalterados, con el servicio de VPN continuando como eje central y las conexiones seguras preservadas.
Esas cautelares conllevan que ambas plataformas deberán implementar, de forma inmediata en sus sistemas internos, “las medidas oportunas para posibilitar que las direcciones IP aportadas por los demandantes”, en este caso LaLiga y Telefónica, “en las que se ha constatado la emisión ilegal de contenido audiovisual protegido, resulten inaccesibles desde España”, explica la patronal de los clubes de fútbol en una nota de prensa.
El juzgado interpreta que, como prestadores de servicios VPN, los dos demandados son intermediarios tecnológicos a los que se les aplica el Reglamento Europeo de Servicios Digitales, y están sometidos “a la exigencia de impedir al menos la comisión de infracciones bajo su estructura”. Del mismo modo, los autos indican que las VPN son un instrumento “sumamente eficaz y accesible para generar la posibilidad de acceso a contenidos no accesibles en determinados puntos geográficos”, lo que a su juicio facilita “el acceso a webs que emiten contenido protegido de forma ilegal”.
Por otra parte, el juzgado obliga a LaLiga y Telefónica a “conservar evidencia suficiente digital de la emisión ilícita de los contenidos protegidos” que notifiquen a las dos empresas demandadas.
La guerra de la patronal futbolística le ha llevado a enfrentarse judicialmente a empresas como Cloudflare, especializada en seguridad e infraestructura web, o incluso a señalar a Google, Apple y X por, en su opinión, ser “partícipes necesarios” de la piratería, en palabras de su presidente, Javier Tebas.
Cloudlare, de hecho, ha denunciado a LaLiga por el bloqueo masivo de páginas webs que pasan por sus servidores. Algo que se realiza, sobre todo, durante la emisión de los partidos de la competición de fútbol con el objetivo de impedir su acceso ilegítimo. Algo que también ha llegado a afectar a webs que no emiten este tipo de contenidos y que no son accesibles durante esos bloqueos dinámicos.
La entidad que preside Tebas viene defendiendo que sus bloqueos están amparados en una resolución judicial de diciembre de 2024, y que los mismos son “proporcionales, quirúrgicos y acotados” a la duración de los partidos.