Renault presenta su receta para pelear con China: robots humanoides, IA y una plataforma que abarata un 40% el coche eléctrico
El nuevo plan estratégico contempla 36 nuevos modelos hasta 2030. El grupo asegura que está preparando la llegada de eléctricos a Palencia, pero está a la espera de un acuerdo con los sindicatos por el convenio


Competir como un fabricante chino, pero sin entrar en China. Esa es una de las principales ideas que se desprende del nuevo plan estratégico que ha presentado este martes el grupo automovilístico Renault hasta 2030, bautizado como futuReady. En él, si bien la compañía no da las cifras de inversión ni los objetivos que se ha marcado de crecimiento del negocio —excepto que prevé un margen operativo de entre el 5% y el 7% respecto a la facturación y un flujo de caja libre igual o superior a los 1.500 millones de euros anuales de media—, sí marca las pinceladas de lo que piensa para el próximo lustro, en el que lanzará 36 nuevos modelos, la mayoría en Europa, y 14 de ellos solo para mercados internacionales. Menos de la mitad, concretamente 16, serán eléctricos, al compás de la nueva ola política y empresarial menos proclive a apostar todo al eléctrico.
“Desde mi nombramiento como consejero delegado el pasado mes de julio, hemos trabajado con todos los equipos a nivel mundial para construir un plan que permita al grupo operar de forma duradera y sólida, independientemente de los retos que se avecinan. Nueve meses después, estoy muy orgulloso de lo que hemos construido juntos y constituye nuestra visión futuREady”, ha dicho el consejero delegado de Renault, François Provost, dejando claro que este plan es diferente al que había estado preparando su antecesor, Luca de Meo, que se denominaba Futurama.
Entre los objetivos que se ha marcado Renault está el de aumentar su presencia internacional en mercados como Corea del Sur, Latinoamérica e India, lugares en los que Renault cuenta ya con presencia industrial. En estos dos últimos ayudará, además, la reciente firma de acuerdos de libre comercio con Europa. Fabrice Cambolive, director de crecimiento del grupo y máximo jefe de la marca Renault, ha destacado que “el corazón” de la estrategia de crecimiento internacional estará en India, país en el que ve mucho potencial. Donde no irá la automovilística es a EE UU, Canadá y China. Este último, precisamente, por ser un mercado hipercompetitivo donde las marcas europeas ya presentes, sobre todo alemanas, están perdiendo cuota de mercado a mano de las firmas locales.
La compañía promete, a su vez, una “excelencia operativa” con tres ejes de acción: el uso de 350 robots humanoides para “trabajos arduos o de menor valor añadido” y la utilización de un 30% menos de piezas por coche; el uso de la inteligencia artificial para recortar a la mitad las interrupciones de la producción y disminuir un 25% el consumo energético, además de apoyarse en la IA para controlar cada paso de la fabricación; y mejorar, a su vez, el control de toda la cadena de suministro para reducir un 30% los costes logísticos. “Este rigor operacional” permitirá a Renault bajar en 400 euros anuales el coste variable de los coches y reducir un 40% la inversión inicial en nuevos proyectos.
Por otro lado, Renault ha presentado una nueva plataforma de vehículos eléctricos, llamada RGEV Medium 2.0, para coches que van desde el segmento B+ (del tamaño de un Clio, por ejemplo) hasta el D (un Espace). Sin embargo, el foco estará en el segmento C eléctrico, que es lo que aspira a hacer la fábrica de Palencia, tal y como insinuó el propio Provost durante la presentación de resultados del grupo el mes pasado, cuando señaló que Palencia es una opción “probable y lógica” para un vehículo de este tipo. La compañía está esperando antes de dar eléctricos a España a que concluya la negociación del nuevo convenio colectivo, un tema en el que las posturas todavía están alejadas, según distintas fuentes del sector. Provost ha ido más allá en la rueda de prensa de este martes al afirmar que España es un país que le ha “impresionado” en términos de costes y competitividad, y que el grupo se está “preparando para llevar la plataforma a Palencia”. “Necesitamos un acuerdo cuanto antes [con los sindicatos] para movernos rápido”, ha añadido.
Esta plataforma, que se desarrollará principalmente en Francia, donde Renault tiene actualmente su hub de producción de vehículos eléctricos, estará dotada con una arquitectura eléctrica de 800 voltios y una carga rápida de hasta diez minutos. Ofrecerá autonomías de hasta 750 kilómetros para vehículos eléctricos puros y de hasta 1.400 para los llamados Range Extender EV —una especie de híbrido enchufable—, que promete emisiones de 25 gramos de CO2 por kilómetro, muy por debajo del objetivo que marca la UE en términos contaminantes para ese año. Además, la nueva plataforma, que permitirá reducir un 40% el coste de los vehículos eléctricos nuevos en comparación con la generación actual, permitirá que los coches que salgan de ella reciban actualizaciones de forma remota, como los móviles.
De los nuevos modelos para pasajeros que lanzará el grupo, 26 pertenecerán a la marca Renault, 14 de ellos en el ámbito internacional (más cinco furgonetas) y 12 para Europa. En 2030, la firma que da nombre a la empresa pretende comercializar más de dos millones de vehículos anuales (frente a los 1,628 millones matriculados en 2025), la mitad de ellos fuera del Viejo Continente. Dacia, por su parte, acelerará en su conversión al eléctrico pasando de ofrecer uno a cuatro vehículos de este tipo en su gama; mientras que Alpine seguirá con su estrategia de crecimiento, con lanzamientos como la renovación de su A110.
En cuanto a Nissan, su socio en la alianza, el cual atraviesa un momento especialmente delicado y que incluso lastró los propios resultados financieros de la francesa con pérdidas milmillonarias, Provost ha afirmado que seguirá siendo un socio “estratégico”, para el que hará nueve vehículos, seis de ellos en Europa (dos turismos y cuatro furgonetas) y otros tres turismos en India. De cara a 2030, la compañía aspira a hacer más de 300.000 coches anuales para otros fabricantes como Nissan, Mitsubishi o Ford, para la que hará dos turismos eléctricos en Francia.