Repsol prevé invertir hasta 10.000 millones en tres años y repartirá 3.600 millones en dividendo
La compañía actualiza su plan estratégico “al margen del conflicto en Oriente Medio” y estima un precio medio anual del brent de 65 euros en un escenario alto


Repsol ha presentado hoy su nuevo plan estratégico 2026-2028 en el que estima unas inversiones de entre 2.500 y 3.000 millones de euros de media anual en los próximos tres años (frente a la media de 3.900 millones entre 2024 y 2025), hasta un máximo de 10.000 millones en el periodo, según ha comunicado la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). De esa cantidad, entre el 30% y el 35% lo destinará al área de exploración y producción (upstream) y entre el 40% y el 50% al industrial. Más de la mitad irán a España y Portugal y un 34% a Estados Unidos. Las iniciativas bajas en carbono supondrán, por su parte, un 30% del total.
Repsol ha presentado su nuevo plan de inversiones, que califica de “selectivo”, en el marco del Capital Markets Day que celebra este martes. Y advierte en un comunicado que la actualización de sus “métricas operativas y financieras hasta 2028 se han realizado al margen de la volatilidad que puede representar el conflicto en Oriente Próximo”, que está disparando los precios del petróleo”. La cotización de la compañía caía a primera hora un 2,77%.
Respecto a sus previsiones sobre las cotizaciones de los hidrocarburos, más allá del escenario volátil de las dos últimas semanas, Repsol estima un escenario alto con un precio medio del brent de 69 dólares el barril; 4 dólares por millón de btu (british termal unit, medida de referencia por sus siglas en inglés) del mercado Henry Hub y un margen de 6,5 dólares el barril. La compañía también contempla un escenario bajo, con un precio medio de 55 dólares el barril de brent; 3,3 dólares dólares/mmbtu y un margen de 5,5 dólares.
Repsol espera alcanzar los 6.500 millones de euros de flujo de caja operativa (FCO) en 2028 y mantiene sus prioridades estratégicas de “solidez financiera, disciplina inversora y mejora de la retribución al accionista”, señala. De esta manera, promete un dividendo total en efectivo de 3.600 millones de euros entre 2026 y 2028, que será complementado con una recompra de acciones para alcanzar el 40%-50% del FCO, incluyendo dividendo y recompra de acciones. El crecimiento del dividendo por acción será del 3% anual, con 1,051 euros en 2026, un 50% más respecto a 2023. Repsol ha puesto en marcha un primer programa de recompra de acciones de hasta 350 millones para reducir el capital social.
En su negocio de upstream, la compañía estima una producción neta en 2028 entre 580.000 y 600.000 barriles equivalentes de petróleo al día (bepd), un 40% en Estados Unidos, que absorberá el 80% de las inversiones de la compañía en este negocio. En los últimos años, este se ha focalizado “en mejorar la cartera de activos, aumentar la calidad y la rentabilidad de los barriles producidos y en reducir la intensidad de carbono de sus operaciones”. En consecuencia, ha reducido su exposición geográfica de 18 a 10 países, concentrando las operaciones en zonas con mayores ventajas competitivas y posibilidades de crecimiento.
Para el periodo 2026-2028, el objetivo de la compañía es continuar mejorando la rentabilidad de este negocio, en el que Estados Unidos liderará el crecimiento a corto plazo, a través de proyectos en Alaska, en activos no convencionales y en el Golfo de México (el 40% de sus barriles procederán del país norteamericano). Además, Repsol cuenta con una cartera atractiva de proyectos en otros países, como Reino Unido, donde se estima alcanzar una producción neta de 55.000 y 60.000 bepd en 2026 a través de Neo Next+, la joint venture con NEO Energy y TotalEnergies UK en el Mar del Norte.
Y en Brasil, Raia, en la cuenca de Campos, tiene potencial para convertirse en una de las fuentes de gas natural más importantes del país, cuya puesta en operación se espera en 2028 y que llegue a una producción de entre 40.000 y 50.000 barriles al día en 2030.
Repsol indica que estas proyecciones a 2028 “podrían verse incrementadas por una potencial mejora de la situación en Venezuela, donde la compañía tiene una posición privilegiada por su histórica presencia, y donde las nuevas licencias emitidas por las autoridades estadounidenses permiten retomar operaciones de petróleo y gas en el país caribeño”. También por la adjudicación de nuevos bloques de exploración en la reciente ronda de licencias en Libia.
En el área industrial las inversiones se situarán entre 3.900 y 4.100 millones de euros, con un 40% dedicado a iniciativas en bajas emisiones, “para mantener las instalaciones a la vanguardia y consolidar las iniciativas bajas en carbono como palanca clave de crecimiento y diferenciación”. La estrategia en este negocio es reforzar los activos industriales y consolidar la apuesta por los combustibles renovables. Repsol cuenta con siete complejos industriales y cinco refinerías en España, Portugal y Perú, que generan más de 6.500 empleos directos. La compañía prevé aumentar la producción de combustibles renovables hasta alcanzar 1,5 millones de toneladas anuales a 2028. Entre los proyectos en marcha, destaca la planta de combustibles renovables de Puertollano, que entrará en operación en el segundo trimestre de este año.
Cuatro millones de clientes
Para el área de Clientes, en el que suma más de 24 millones de usuarios, invertirá entre 1.400 y 1.600 millones entre 2026 y 2028 y centrará sus esfuerzos en consolidar el liderazgo de sus negocios tradicionales (movilidad, lubricantes, aviación y butano-propano) así como en impulsar el crecimiento de las nuevas actividades (electricidad y gas, movilidad eléctrica y generación distribuida). Repsol dispone de una red de 3.800 estaciones de servicio en España y Portugal y es el cuarto operador de gas y electricidad en la Península, con más de tres millones de clientes. Su objetivo es impulsar el crecimiento orgánico y superar los cuatro millones en 2028.
El grupo cuenta con 6.000 MW renovables en operación y ha incorporado socios a su cartera “para cristalizar valor”. De hecho, en menos de siete años, ha rotado más de 3.000 MW eólicos y solares, “ratificando el atractivo de su portafolio e incorporando socios” como Pontegadea o Schroders Greencoat. Para el periodo 2026-2028, Repsol prevé contar con hasta 9.000 MW en operación.
Repsol considera que ha entrado en “una nueva fase” en la que la mejora de la competitividad y la eficiencia seguirán siendo claves, además de una fuerte generación del flujo de caja como base para seguir creciendo. A través de una nota de prensa, su consejero delegado, Josu Jon Imaz, asegura que la compañía “cuenta con la estrategia adecuada para seguir creciendo, incluso en un entorno volátil, apoyada en un modelo integrado, un mix equilibrado entre los negocios convencionales y los de bajas emisiones y una cartera de activos diversificada".