BBVA prevé subir sus niveles de rentabilidad en 2026 pese a la incertidumbre geopolítica
Carlos Torres da por “cerrada la etapa” de la opa sobre el Sabadell y logra el apoyo mayoritario de la junta de accionistas a su gestión

El presidente del BBVA, Carlos Torres, cree en su entidad por encima de las amenazas actuales. Por ello, el banco prevé subir este año al 20% el nivel del indicador de rentabilidad ROTE (beneficios sobre activos tangibles), pese a la situación internacional de inestabilidad geopolítica y económica. Un ligero aumento, porque en 2025 alcanzó el 19,3%. El plan del banco es consolidar un ratio del 22% para 2028.
Torres, en respuesta a las preguntas de los inversores en la junta ordinaria de accionistas celebrada en Bilbao este viernes, dio por “cerrada la etapa” tras la fallida opa sobre el Banco Sabadell. La entidad desarrolla un plan para el periodo 2025-2028 “enfocado en el futuro”, para aumentar la rentabilidad y el dividendo, mientras el banco “está en su mejor momento”. El ligero aumento en el ROTE de 2026 será posible, de hecho, “pese a un entorno cambiante e incierto, marcado por tensiones comerciales y conflictos bélicos”.
El apoyo de la junta a su gestión fue de mayoría casi absoluta. Varios puntos del orden del día registraron una adhesión por encima del 99%. El respaldo más bajo, del 96%, tuvo que ver con la aprobación de la política de remuneraciones de los consejeros.
Torres también se refirió al programa de recompra de acciones propias por 4.000 millones para su posterior amortización. Ya ha completado un primer tramo de 1.500 millones y este año pondrá en marcha, en concreto a partir del próximo lunes, el segundo por un importe de 1.000 millones, según ha comunicado esta mañana a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La nueva operación, que puede suponer la adquisición de más de 482,3 millones de títulos, fue aprobada en la reunión que este viernes mantuvo el consejo de administración antes de la junta.
Mirando al futuro, el presidente del BBVA declaró que “también hay grandes oportunidades” para el negocio financiero, “como la inteligencia artificial (IA) o la transición energética”. Definió estos retos tecnológicos como “los grandes motores de la economía de los próximos años”.
Para 2026, de momento se marca un objetivo básico a la vez que ambicioso: “Esperamos seguir creciendo por encima de nuestros competidores”. BBVA afrontará la incertidumbre geopolítica y los retos tecnológicos “con confianza, gracias a nuestra diversificación geográfica y a la combinación única de crecimiento y rentabilidad”, en base a “una estrategia con claro foco en la innovación”.
En esta línea, Carlos Torres añadió: “Fuimos pioneros en la transformación digital con enorme éxito y de nuevo vamos a liderar la era de la IA”. El presidente del BBVA recordó que 2025 fue un “año excelente” para la entidad, que logró un beneficio récord de 10.511 millones, un 4,5% más que en 2024, con lo que se volvió a situar como “líder en Europa en crecimiento y rentabilidad”.
Pago de dividendo en abril
También rememoró que el banco destinó la mitad de los resultados, unos 5.200 millones, al reparto de dividendo, la mayor retribución en la historia del grupo y que alcanzará los 0,92 euros por acción, tras un incremento del 31% sobre el reparto anterior. Tras abonar 0,32 euros en noviembre pasado, el mes próximo pagará otros 0,60 euros por acción.
En su discurso en la junta, Carlos Torres destacó que el banco captó 11,5 millones de nuevos clientes en 2025, totalizando 81 millones. Dos de cada tres contrataron por internet los servicios de la entidad, que cuenta con una plantilla de 127.000 trabajadores.
En relación con el negocio crediticio, el presidente del BBVA recordó que creció un 16,2% en el segmento hipotecario, con la concesión de 160.000 préstamos para la compra de viviendas. En financiación a empresas, formalizó nuevos créditos a 715.000 pymes y autónomos, además de otros 70.000 para grupos empresariales.
Torres especificó ante la junta que el 58% de los ingresos de 2025 se destinaron al pago de lo sueldos de los empleados y de las facturas de los proveedores. El resto de este porcentaje fue a provisiones para reforzar el balance. El 42% restante, correspondiente al beneficio bruto, se repartió en tres partes. Para el pago de impuestos, dividendos y reinversión en el negocio crediticio.
Sobre la geopolítica, el presidente del BBVA reconoció que el impacto de la guerra de Irán, si se prolonga el cierre del estrecho de Ormuz, podría ser negativo en los mercados en los que opera. De momento, sus estimaciones para este año apuntan a un crecimiento del PIB de España del 2,4%, que sería del 1,8% en el caso de México y del 4% en Turquía. Por último, los analistas del grupo espera un crecimiento del 3% en la economía de Latinoamérica.
Sobre la fallida opa al Banco Sabadell, ni una palabra en el discurso, un tema del que luego sí habló después de las numerosas preguntas de los accionistas sobre este tema. Tampoco referencia alguna al discurrir del caso Villarejo en los tribunales. La Fiscalía pide 173 años de cárcel a Francisco González, el anterior presidente del BBVA, por la supuesta contratación del ex comisario para espiar a diferentes empresarios.
En su turno, el consejero delegado del banco, Onur Genç, volvió a la puesta de largo de las grandes cifras y destacó que el BBVA superó en 2025 por primera vez un volumen de capitalización de 100.000 millones en bolsa, situándose en segundo lugar del sector en Europa en este ámbito. Con la mora fijada en el 2,7% al pasado 31 de diciembre, el CEO consideró que el grupo está en buena situación para lograr los objetivos del plan para el periodo 2025-2028, entre ellos lograr un resultado atribuido acumulado de 48.000 millones.
Entre las intervenciones de los accionistas, los representantes sindicales criticaron la congelación de los sueldos de la plantilla, frente a la subida de dos dígitos de los altos salarios de los miembros del consejo de administración. También reclamaron un relevo generacional y una aplicación de la IA que respete el empleo.
Caso Cenyt y Del Rivero
El ex presidente de la constructora Sacyr, Luis del Rivero, en su tradicional intervención en la junta, pidió que siete de los quince consejeros del banco presenten su renuncia voluntaria ante la posibilidad de que tengan que declarar ante el juez por el caso Villarejo o Caso Cenyt. Citó a los siete, entre ellos a Carlos Torres.
No tuvo respuesta del presidente del banco, que defendió su estrategia financiera, que generará un capital de 49.000 millones hasta 2028. De ellos, 13.000 millones se destinarán a crecer en los diferentes mercados y el resto al pago de dividendos y a otros apartados.