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A la espera del nuevo reglamento europeo sobre donantes de esperma

El caso de un hombre portador de un gen cancerígeno abre el debate sobre la seguridad del proceso. Falta homogeneidad en el control y seguimiento en la UE

En 2023 nacieron en España 39.555 niños mediante técnicas de reproducción asistida, lo que supone casi uno de cada diez nacimientos, recoge el Registro Nacional de Actividad de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF). La cifra refleja no solo el avance científico, sino también el peso creciente de tratamientos como la fecundación in vitro (FIV) y la inseminación artificial en el país.

Sin embargo, el reciente caso de un donante de esperma portador de una mutación genética asociada a un mayor riesgo de cáncer, cuyo semen procedía de un banco de Dinamarca y fue distribuido a varias clínicas europeas, incluida España, ha despertado preocupación sobre los protocolos de cribado genético y la seguridad en la donación de gametos en Europa.

Uno de cada diez nacimientos en España se produce gracias a algún tratamiento de reproducción asistida

La investigación realizada por la Red de Periodismo de Investigación de la Unión Europea de Radiodifusión (UER), en la que participaron 14 emisoras públicas europeas, entre ellas la BBC y RTVE, calcula que a partir del esperma del donante con el gen cancerígeno se habrían concebido unos 200 niños en distintos países comunitarios. ¿Qué pasó? ¿Falló el sistema? Algunos especialistas ponen el foco, sobre todo, en la falta de homogeneidad a nivel europeo en el control y seguimiento de los donantes.

España, cuya legislación obliga a registrar todas las donaciones en el Sistema de Información de Reproducción Humana Asistida (Sirha), “tiene uno de los más estrictos de Europa”, afirma Fernando Abellán, asesor jurídico especializado en medicina reproductiva de la SEF. “Cada donante tiene un código que permite rastrear todas sus donaciones y bloquear las muestras en cuanto se detecta cualquier incidencia”, añade.

No hay evidencias científicas que vinculen estas técnicas con trastornos en el neurodesarrollo

El problema, señala, surge cuando los gametos (óvulos y espermatozoides) proceden de otros países, ya que no todos los Estados aplican los mismos estándares. “Ahí es donde se producen las disfunciones”, incide. También contribuyó la falta de un registro europeo de donantes de gametos, “que habría ayudado a limitar el número de recién nacidos concebidos a partir de un mismo donante”, apunta Josep Pla, asesor genético principal y coordinador de genética reproductiva de Ivirma Global. Según explica, un registro europeo habría permitido notificar de forma más eficiente los diagnósticos genéticos, bloqueando de manera temprana los gametos y embriones generados a partir de ese donante.

La respuesta llegará, previsiblemente, con el nuevo reglamento europeo sobre sustancias de origen humano (SoHO), que entrará en vigor en 2027 y será de aplicación directa en todos los Estados miembros. Se espera que este refuerce la coordinación entre países, estableciendo un marco común y armonizado en la UE que abarque los gametos utilizados en reproducción asistida y contemple mecanismos de supervisión e intercambio de información más robustos.

Mensaje de tranquilidad

El debate generado por el caso del donante con el gen cancerígeno ha puesto el foco también en otros temores recurrentes, como una supuesta relación entre reproducción asistida y trastornos como el autismo o problemas de salud mental en las madres. Los especialistas descartan esas asociaciones. “No existe evidencia científica que vincule tratamientos de donación de gameto con trastornos del neurodesarrollo”, asegura Pla. “Lo que sí influye es la edad paterna avanzada, algo más frecuente”, dice.

Tampoco hay mayor rechazo al bebé, subraya la directora médica del grupo Tambre, García de Miguel. “Los estudios muestran niveles de apego prenatal iguales o incluso mayores”, indica. Los médicos coinciden en lanzar un mensaje de tranquilidad. “Los protocolos con los que cuenta España son suficientes”, sostiene De Miguel. “El marco actual es sólido y seguro. Pero es un campo en constante evolución, y eso obliga a revisarlos y actualizarlos de forma continua, sobre todo en áreas como la genética, la trazabilidad digital, el seguimiento a largo plazo y la ciberseguridad”, insiste.

El estudio de los donantes, explica José María Rubio, director médico de Next Fertility en España y Portugal, incluye evaluación clínica exhaustiva, cribado de infecciones, análisis de semen, valoración psicológica y estudios genéticos, como son el cariotipo y el de portadores para identificar enfermedades de transmisión autosómica recesiva. “Todo ello permite asegurar que los donantes reúnen las condiciones para la donación segura”, destaca.

Algo especialmente importante, incide Pla, ya que, en un momento en el que la natalidad está cayendo hasta mínimos históricos” y el retraso progresivo en la edad de búsqueda del primer embarazo provoca problemas de fertilidad, las técnicas de reproducción asistida “se han vuelto imprescindibles” para garantizar el acceso a la maternidad y la paternidad de muchas personas, y contribuir a sostener el futuro demográfico.

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