Economía relanzará el producto que permite ahorrar 5.000 euros al año y no tributar por sus ganancias
El ministerio planea utilizar los Sialp, seguros individuales de ahorro a largo plazo, para trasvasar ahorros hacia empresas de la UE con la etiqueta ‘Finance Europe’

El Gobierno tiene previsto utilizar un viejo producto financiero, creado en 2014 por Cristóbal Montoro, entonces ministro de Hacienda, para canalizar recursos hacia proyectos empresariales europeos bajo la etiqueta Finance Europe. Se trata de los llamados Sialp, un tipo de seguro de ahorro que permite canalizar inversiones de particulares con una limitación anual a las aportaciones, 5.000 euros al año, y dotado de ventajas fiscales. Las plusvalías obtenidas por un Sialp están exentas de tributación siempre y cuando el producto se mantenga al menos cinco años. Pese a ello, nunca llegó a triunfar en el mercado: en la actualidad, acumula un patrimonio de tan solo 3.600 millones de euros.
El sello Finance Europe (Financia Europa, en inglés) fue presentado en junio de 2025 por el ministro español de Economía, Carlos Cuerpo, junto con los de otros seis países. El objetivo de la iniciativa es ayudar a movilizar el dinero que los ciudadanos de la Unión Europea mantienen en depósitos y cuentas corrientes hacia inversiones productivas dentro de la región. “Se sigue trabajando en las posibles figuras que pudieran ser incluidas en el Finance Europe”, asegura una portavoz del ministerio de Economía. Varias fuentes financieras confirman que el el departamento que dirige Carlos Cuerpo prevé potenciar la figura de los Sialp (seguro individual de ahorro a largo plazo) mediante una reforma mínima de la ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. Estas consideran que el Gobierno será capaz de tramitar los cambios a pesar de su precaria situación parlamentaria, debido a que las modificaciones suscitan el consenso de varios partidos del ala derecha del hemiciclo.
Esta etiqueta europea implica que el 70% del dinero se invierta en Europa, tal y como acordó Cuerpo -uno de los grandes impulsores de la iniciativa- con los ministros de Alemania, Francia, Países Bajos, Portugal y Estonia. Además, se exige un periodo mínimo de inversión de cinco años y un enfoque específico en la financiación de capital. Para impulsar esta figura los países “considerarán incentivos fiscales”, se explicó. “Desde Economía nos han trasladado que su plan para activar esa etiqueta europea era utilizar la figura de los Sialp”, asegura el consejero delegado de una de las grandes gestoras de activos.
El objetivo del Minis terio de Economía es introducir algunas modificaciones en la regulación de los Sialp —también llamados planes ahorro 5— para que cumplan con las características del sello Finance Europe. Actualmente, las entidades que los ofrecen tienen que garantizar al menos el 85% del dinero invertido.
De acuerdo con el borrador de la modificación de la normativa a la que ha tenido acceso CincoDías, se deja abierta la puerta a que este porcentaje baje o desaparezca, lo que permitirá elevar el porcentaje de inversión en Bolsa. De este modo, se cumpliría con una de las condiciones de la etiqueta europea: no contar con una “garantía de capital permanente”, con el objetivo de que la etiqueta fomente la inversión productiva.
El documento detalla, además, que una parte “sustancial” del patrimonio se invertirá en “activos estratégicos del Espacio Económico Europeo (EEE)”, si bien establece un plazo de 12 meses desde la entrada en vigor de la modificación para desarrollar los criterios de inversión, “incluyendo los activos financieros elegibles y su peso en la cartera”.
Una de las ventajas de la figura creada por la reforma fiscal de Cristóbal Montoro —ahora imputado por presuntos delitos relacionados con el que fue su despacho profesional— es que ya cumple con dos de las premisas de la etiqueta europea. En primer lugar, está pensada para mantener las inversiones durante un plazo mínimo de cinco años. Y en segundo lugar, tiene una ventaja fiscal: los rendimientos financieros que genera el producto no tributan, siempre que se mantenga la inversión durante ese plazo. En la regulación vigente, el tope máximo de aportación es de 5.000 euros al año, pero el objetivo de las aseguradoras es que Economía eleve el importe hasta los 8.000 euros.
El potencial del instrumento como herramienta para atraer los ahorros de los ciudadanos es elevado, pero fuentes del sector advierten de que nunca triunfó por los pobres resultados que ha ofrecido en la práctica y porque las entidades financieras no lo ofrecieron de forma activa. Será determinante para su éxito que los bancos lo expongan en sus escaparates.
Uno de los factores que explican las bajas rentabilidades que ha exhibido este producto desde su lanzamiento es la obligación de blindar la mayor parte de la inversión. El escudo para proteger el capital tiene un precio y, al mismo tiempo, incentiva al creador del vehículo a destinar el patrimonio a activos de bajo riesgo, como la deuda a corto plazo.
El concepto Finance Europe es justo el contrario. Se propone trasvasar ahorro hacia inversión en renta variable. Si finalmente el blindaje es eliminado y la inversión es mayoritariamente en Bolsa, el rendimiento potencial del producto se disparará. Se calcula que hay unos 10 billones de euros durmientes en este tipo de producto de mínima remuneración que podrían destinarse a activos más rentables para los inversores y más útiles para la Unión Europea desde un punto de vista estratégico.
Jorge Ferrer, socio cofundador de finReg360, explica que “incentivar el ahorro a largo plazo es un paso en la buena dirección”. “El Sialp es un instrumento que ya cuenta incentivos fiscales y con capacidad de atraer dinero. Pero, en nuestra opinión, tanto el régimen actual como la medida propuesta deben ser más ambiciosos si realmente se quiere movilizar el ahorro hacia la inversión”, añade. Ferrer agrega que “utilizar instrumentos existentes para canalizar iniciativas como la cuenta básica o la etiqueta Finance Europe es una medida inteligente, puesto que de esta manera se pueden reducir los plazos y costes para su puesta en marcha”.
La iniciativa no entra en colisión con la cuenta única de ahorros e inversiones, sino que una fórmula complementaria. El ministerio continuará con la regulación de la fórmula impulsada por la Comisión Europea y que está en el inicio del trámite legislativo. Ya se ha cerrado el periodo de consultas, con opiniones de las entidades financieras, de los fondos, de los neobancos y hasta del private equity. La ventaja de los Sialp es que estos permiten una rapidez en su desarrollo de la que carece la cuenta única, que ha de tramitarse desde cero.