El fondo soberano de Noruega disparó sus activos en 210.000 millones de euros en 2025
El vehículo roza los 1,9 billones de euros de patrimonio, pese a estar penalizado por la depreciación de su divisa


El fondo soberano de Noruega registró en 2025 un incremento de su patrimonio de 2,3 billones de coronas (210.000 millones de euros), hasta alcanzar una valoración de 21,27 billones de coronas, el equivalente a 1,89 billones de euros. Una cifra algo superior al producto interior bruto (PIB) de España. El crecimiento del año pasado se explica por la revalorización del 15,1% de los activos en los que invierte: acciones, bonos y algo de inmobiliario. Este vehículo ha presentado este viernes su balance anual.
El mayor fondo soberano del mundo se creó hace 30 años a partir de los ingresos que el país nórdico obtiene de las licencias para la extracción de petróleo y gas. Cada año, el Estado hace una aportación con estas regalías del crudo. Sin embargo, de su valor actual, un 75% corresponde a la revalorización acumulada de las inversiones.
Norges Bank, el banco central de Noruega, tiene el mandato del Parlamento para encargarse de administrar la cartera. Lo hace a través de su división Norges Bank Investment Management (NBIM). Dado su colosal tamaño, el fondo del petróleo se ha convertido en el mayor inversor institucional del planeta, siendo de los máximos accionistas en casi todas las grandes empresas cotizadas del mundo. De hecho, los noruegos son dueños, a través de este vehículo, del 1,5% del valor de todas la cotizadas del planeta. Por mandato, el fondo solo invierte fuera de Noruega, para así diversificar.
La mayoría de los activos del fondo están invertidos en acciones (un 71,3% del total). En concreto, en 7.200 compañías, incluidas Nvidia, Apple, Microsoft, Amazon... Otra cuarta parte de los activos están en deuda soberana, y el resto en bonos de empresas, activos inmobiliarios e infraestructuras.
El comité ejecutivo del Banco de Noruega explica en un comunicado que “no está satisfecho con los resultados obtenidos por las inversiones en inmobiliario”. Esos rendimientos han sido “pobres”, si se compara con la renta variable y los bonos, o con los índices globales de inversión inmobiliaria. Para corregir esa situación, “se van a emprender importantes cambios organizativos en esta división”.
En España, el fondo noruego lleva años invirtiendo —de la mano de la aseguradora francesa Axa—, en almacenes para logística y residencias de estudiantes, con una cartera valorada en 400 millones de euros.
Pese al traspiés en inmobiliario, que tiene un peso residual, el resto de inversiones han funcionado muy bien en 2025. La cartera de Bolsa, muy concentrada en Estados Unidos, ha rentado un 19,3%. Y la de bonos un 5,4%.
El fondo soberano de Noruega lleva años siendo un referente de la inversión con criterios de sostenibilidad. Un comité ético, elegido por el Parlamento de Noruega, elabora una lista con las empresas en las que el fondo no puede invertir: por ser muy contaminantes, por tener prácticas contrarias a los derechos humanos, porque fabrican armas nucleares...
El 25 de agosto de 2025, después de una intensa campaña ciudadana, el fondo adoptó la decisión de vender toda la exposición que tenía a la Bolsa de Israel. En el comunicado, se explicaba que había “un alto riesgo”, de que estas empresas —y la estadounidense Caterpillar— estuvieran contribuyendo a violar derechos humanos en el marco de la invasión de Israel sobre la Franja de Gaza. Esta decisión derivó en un conflicto diplomático con los gobiernos de Israel y Estados Unidos. Después de las elecciones parlamentarias de septiembre en Noruega, donde el bloque progresista consiguió revalidar su mandato, el comité ético del fondo se ha puesto en revisión, para repensar la mejor forma de actuación.
La mencionada exclusión de empresas o la sobreponderación de aquellos títulos bursátiles que tienen mejores prácticas medioambientales apenas ha hecho mella en las rentabilidades. Tan solo un 0,01% anual.
De acuerdo con los datos presentados este viernes, el fondo ha logrado un retorno medio anual desde 1998 del 6,6%. Su estilo de inversión se basa sobre todo en replicar la evolución de los grandes índices bursátiles (el S&P 500, el Nikkei, el Eurostoxx 50, el Dax...), pero con un nivel de costes operativos muy bajo.
En España, el Gobierno ha anunciado la creación de un fondo soberano denominado España Crece. El vehículo utilizará los fondos europeos que Bruselas ofreció tras la pandemia, y que no se han utilizado aún, junto con endeudamiento y participación de inversores privados. El objetivo es invertir en compañías españolas para fomentar la digitalización, la transición energética... Los expertos consideran que una figura así no debería denominarse fondo soberano.