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El bitcoin cae con fuerza y la OPEP sopesa elevar la producción de petróleo ante la guerra en Irán

Los inversores se preparan para un fuerte castigo sobre los activos de más riesgo y un alza en el precio de la energía

Dado Ruvic (REUTERS)

Solo el mercado de criptomonedas permanece activo este sábado y es capaz de reaccionar ya ante el ataque masivo lanzado a primera hora por Estados Unidos e Israel sobre Irán. La respuesta del bitcoin ha sido una brusca caída, en la que ha estado acompañado por otras divisas digitales, en un movimiento previsible para este tipo de activos de riesgo elevado. En el frente energético, el más sensible a la guerra iniciada contra Irán, la OPEP sopesa un mayor aumento del previsto de la producción, que podría mitigar en parte el impacto al alza que se espera sobre el crudo a causa del conflicto.

El bitcoin sufrió hoy una pérdida cercana al 4% que le hizo perder el nivel de los 64.000 dólares, si bien ha logrado después estabilizarse entorno a esa cota. El ataque a Irán es un nuevo varapalo para el más popular de los criptoactivos, que sufre una fuerte depreciación este año y que ha perdido casi la mitad de su valor desde principios del pasado octubre, cuando alcanzó su máximo histórico de más de 126.000 dólares. En un entorno de gran volatilidad y crecientes tensiones geopolíticas —que han terminado por estallar hoy con el ataque a Irán—, el bitcoin está perdiendo cualquier opción de reivindicarse como un activo refugio para los inversores.

El ether, la segunda mayor criptomoneda, cayó hasta un 4,5%, hasta los 1.836 dólares. Según datos de CoinGecko, se perdieron aproximadamente 128.000 millones de dólares en valor de mercado en activos digitales inmediatamente después de conocerse la noticia del inicio del conflicto.

“Aunque los riesgos de que estallara de nuevo el conflicto eran evidentes, dada la concentración de tropas estadounidenses en el Golfo, se habían depositado esperanzas en nuevas negociaciones, y la acción militar se produjo antes de lo esperado”, afirmó en una nota recogida por Bloomberg Susannah Streeter, estratega jefe de inversiones de Wealth Club. “Estamos abocados a ver otra avalancha hacia activos considerados refugios seguros, como el oro, ya que los inversores buscan proteger su dinero, dado que el curso del conflicto es tan impredecible”.

La reacción del conjunto de los mercados financieros deberá esperar al lunes. Y es el mercado de criptoactivos el que, ante acontecimientos de gran calado, manda las primeras señales. “Como siempre, cuando se producen acontecimientos críticos durante el fin de semana, el bitcoin desempeña el papel de válvula de escape”, afirmó Justin d’Anethan, director de investigación de Arctic Digital, que también añade que el impacto inicial sobre este criptoactivo no fue tan drástico como algunos podrían haber esperado. “Con gran parte del apalancamiento ya liquidado y los vendedores agotados, el impacto que pueden tener los acontecimientos macroeconómicos es limitado. No quiere decir que el bitcoin no pueda bajar más, solo que gran parte de la volatilidad ya se ha eliminado”, añadió en declaraciones a Bloomberg.

La reacción de los inversores también se materializó a través de un fuerte aumento de la presión de venta sobre los derivados de Bitcoin, donde en una sola hora el sábado por la mañana el volumen de ventas aumentó en aproximadamente 1.800 millones de dólares, según un análisis publicado por CryptoQuant.

Los criptoactivos ya han encajado el primer golpe, si bien el activo más sensible al ataque lanzado sobre Irán es el petróleo. La OPEP y Rusia se reunirán mañana para decidir sus cuotas de producción de cara al mes de abril y, en medio del nuevo conflicto bélico en una zona de vital importancia geoestratégica para el petróleo, van a estudiar un incremento del bombeo mayor del estimado en principio, de acuerdo a fuentes próximas al cartel que cita Bloomberg.

El cartel petrolero había revertido entre abril y diciembre de 2025 gran parte de los recortes voluntarios de producción que habían venido aplicando desde 2023 para evitar la caída de los precios del crudo. En cambio, en noviembre decidieron frenar esos incrementos de producción para el conjunto del primer trimestre de este año. Llegado ahora el momento de tomar una decisión sobre la producción para abril, la expectativa era que la OPEP anunciara un leve incremento, de 137.000 barriles diarios, aunque el ataque a Irán abre un nuevo escenario en el que podría darse falta de suministro si Teherán recurre al cierre del estrecho de Ormuz.

La producción de Irán, unos 3,1 millones de barriles por día (mbd), representa poco más del 11% del total de los doce miembros de la OPEP y el 3% del consumo mundial de petróleo. Pero por el estrecho de Ormuz, que Irán controla hasta el momento en su costa meridional, pasa el 20% del petróleo mundial, abarcando casi toda la producción de Irak, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, y dos tercios de la de Arabia Saudí.

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