El G-7 encarga a la AIE preparar el terreno para liberar reservas de petróleo
Las principales economías del mundo, listas para actuar “de forma urgente” y estabilizar los precios


Las siete grandes economías occidentales (G-7) han pedido a la Agencia Internacional de la Energía (AIE) que prepare escenarios para la liberación de las reservas estratégicas de petróleo con las que frenar las turbulencias que la guerra en Irán ha provocado en los mercados. Un día después de que aseguraran que estaban preparados para tomar las medidas necesarias, incluida la liberación de las reservas de emergencia, los responsables de energía de Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Reino Unido y Estados Unidos han dado un paso más allá.
El G-7 ha solicitado a la AIE que analice qué volúmenes de reservas estratégicas pueden ser liberados, según ha reconocido Roland Lescure, actual ministro de Finanzas francés, país que ostenta en este momento la presidencia del club de las principales economías del mundo. Un proceso que estudiará este mismo martes la junta directiva de la AIE. “Seguimos la situación de los mercados muy de cerca y estamos preparados para reaccionar en todo momento. Ayer [en la reunión extraordinaria de los ministros del G7 de Finanzas] nos pusimos de acuerdo sobre el principio y hoy [en otra de titulares de Energía] nos damos los medios de hacerlo, que pasan por conocer los datos de forma precisa”, ha señalado Lescure.
Los miembros de la AIE, agrupación de los 32 principales consumidores de petróleo, mantienen un sistema de reservas coordinadas para hacer frente a crisis de suministro que supone unos 1.200 millones de barriles de crudo. A ellas se suman otros 600 millones de barriles de reservas en manos de empresas que pueden suponer un suministro adicional en caso de que sea necesario. Este lunes el diario británico Financial Times apuntó que no se descartaba la liberación de entre 300 y 400 millones de barriles.
“Todo el mundo es consciente de la situación y todo el mundo quiere estabilizar el mercado y explorar los medios para hacerlo, incluido Estados Unidos”, ha añadido Lescure.
Los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel a Irán han disparado el precio del petróleo y el gas natural. El barril de crudo Brent, de referencia en Europa, llegó este lunes a rozar los 120 dólares en la jornada más volátil que se recuerda en el mercado de materias primas, a excepción de los acontecimientos vividos tras el confinamiento derivado del estallido de la Covid-19. Un precio que llegó a caer por debajo de los 100 dólares tras conocerse que Washington daba la guerra por "casi terminada” y que este martes han continuado descendiendo hasta los 88 dólares.
El cierre de facto del estrecho de Ormuz, por el que transcurre en un día normal el 20% de los combustibles que consume todo el mundo, ha paralizado el envío de barcos cargados de petróleo, gas natural licuado y otros derivados desde los países del golfo Pérsico, provocando una escala de los precios que ha hecho temer por una subida de los precios con impacto en la economía mundial. Países como Irak o Kuwait ya han tenido que paralizar la extracción de crudo al haber agotado sus almacenes. “El problema es reabrir el estrecho de Ormuz”, ha reconocido Lescure.
El director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, ha asegurado que los países miembros de la agencia “evaluarán la seguridad actual del suministro y las condiciones del mercado para tomar una decisión posterior sobre si se ponen a disposición las reservas de emergencia de los países de la AIE”. Además, ha reconocido que “en los mercados petroleros, las condiciones se han deteriorado en los últimos días”.