Las claves: un acuerdo lampedusiano para gravar a las grandes empresas
No por repetida hasta la saciedad deja de ser menos vigente la noción de que todo cambie para que todo siga igual


Los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) llegaron en 2021 a un acuerdo para establecer un impuesto mínimo de sociedades del 15%, en un movimiento que recibió el calificativo quizá demasiado generoso de “histórico”. Unos años después, cambio de morador en la Casa Blanca mediante, la organización que reúne a las grandes economías desarrolladas ha anunciado que las compañías estadounidenses no entrarán dentro del acuerdo, como pedía Washington.
No por repetida hasta la saciedad –como ciertos adjetivos– deja de ser menos vigente la noción desarrollada por el escritor italiano Giuseppe Tomasi di Lampedusa en su novela El Gatopardo de que todo cambie para que todo siga igual. Así pues, un acuerdo que busca gravar con un mínimo impositivo los beneficios de las grandes empresas dejará fuera a las mayores compañías del mundo que, además, contarán con una ventaja frente a sus competidoras, en un agradable traje a medida. Desde la OCDE se sigue insistiendo que la decisión es “histórica”.
El efecto de capilaridad del éxito de Mercadona
El gran momento de Mercadona no se refleja solo en sus cuentas –y en las mejoras de condiciones y pagas extras asignadas a sus trabajadores– sino en las de sus proveedores, que dependen en su gran mayoría del gigante valenciano. Las cifras de ventas de 20 de los principales proveedores de Mercadona ya superan los 12.000 millones de euros, y han crecido un 18% respecto a 2022, y ya hay 11 que superan los 500 millones en facturación. Un criterio para ser una gran empresa, además de boyantes resultados y valoraciones bursátiles disparadas es, también, tener un cierto efecto de capilaridad sobre el tejido empresarial de donde una opera.
Un Ibex en máximos pide el fin de su sequía de estrenos
El año pasado, solo tres compañías debutaron en una Bolsa española que acabó el ejercicio siendo uno de los mejores parqués del mundo. Estos buenos resultados atraerán este nuevo año a candidatos a dar el salto a los mercados, apuntan desde los bancos de inversión. También ayuda que la economía española crezca con una fuerza excepcional en su entorno. Hay aspirantes de peso en la línea de salida, como la compañía de telecomunicaciones rumana Digi, que se propone debutar en el primer semestre con una valoración de hasta 2.500 millones de euros. Es un buen momento para cosechar la confianza ganada en los últimos ejercicios y acabar con la lamentable sequía de la Bolsa española.
La frase
El año 2025, con sus múltiples conflictos bélicos, crisis y tragedias humanitarias, nos deja una sensación creciente de amenaza; una amenaza que llega al corazón de EuropaFelipe VI, rey de España
La pobreza energética, una mancha en el expediente económico
España atraviesa estos días festivos un momento de temperaturas gélidas, que dejan bonitas estampas de batallas de nieve, pero que suponen una fuente de preocupación para una buena parte de la población: más de un 17% de los españoles es incapaz de mantener sus hogares a una temperatura óptima, según los datos más recientes del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico. Desde 2008, la pobreza energética se ha triplicado, un fenómeno que no puede entenderse sin los exiguos avances salariales en el país ni sin las subidas en los precios de la energía de los últimos años. Estos y otros datos quitan esplendor al buen avance de la economía en términos macroeconómicos, y necesitan de un esfuerzo político urgente.