Intervención necesaria frente a la saturación de las redes
Además de proteger la inversión industrial, es capital que la peticiones firmes para la construcción de viviendas puedan conectarse a las redes


El Gobierno prepara un real decreto con fórmulas para aumentar la capacidad de las redes eléctricas, cercadas por un nivel de saturación que supone una amenaza de primera magnitud para el sector. El problema fue destapado en septiembre del pasado año, cuando las compañías denunciaron la situación de colapso que atenaza las redes. “Un porcentaje significativo de nudos ya está saturado (83,4%), lo que impide conectar nueva demanda”, subrayaban en un comunicado conjunto Iberdrola, Endesa, Naturgy y EDP. Al tiempo, alertaban sobre la creciente incapacidad de la infraestructura para acoger nuevas peticiones, tanto de la industria tradicional como de nuevos actores, con los centros de datos y las gigafactorías de baterías a la cabeza de la manifestación.
El movimiento del Ejecutivo se produce apenas días después de que Red Eléctrica (REE), el operador del sistema, anunciara la publicación del mapa de capacidad de conexión del transporte en España y revelara que, desde el año 2022, se han otorgado permisos de acceso para 11.800 megavatios de capacidad, “sin que ninguno de ellos se haya puesto aún en servicio”. Aunque la apertura del debate por parte de las compañías eléctricas no es del todo inocente –en plena negociación sobre la retribución de la inversión en redes–, tampoco hay duda de que algo falla en el modelo. Más allá de que los adjudicatarios dispongan de cinco años para acometer la conexión, momento a partir del cual les pueden ser retirados los permisos, garantizarse todo un quinquenio para la gestión de la licencia invita al acaparamiento y al bloqueo de la red. Según los cálculos de REE, liberar el volumen estancado supondría un incremento del 25% de la demanda en España. No es porcentaje menor. Parece razonable que Transición, consciente de esas dinámicas perversas, de un paso al frente para proporcionar alivio al sistema.
También es importante mejorar y agilizar la planificación, con el fin de reforzar la red en los puntos concretos donde se generen cuellos de botella. El problema es de largo alcance. Además de proteger la inversión industrial y evitar que se congelen proyectos susceptibles de buscar otras latitudes, es capital que las peticiones firmes para la construcción de viviendas, por ejemplo, puedan conectarse a las redes y no se vean bloqueadas por la especulación. Fijar a la nueva demanda especificaciones técnicas adicionales que afloren más capacidad va en la dirección correcta. Procede tomar cartas en el asunto y priorizar. También por una cuestión social.