Las claves: los mercados empiezan a salir del estupor de la guerra y a temer a la inflación
Hasta el momento, ha habido más miedo a perderse una rápida recuperación que a quedarse atrapado en las pérdidas


Prácticamente con el comienzo de la primavera, los mercados están empezando a salir del estupor y la incredulidad con la que habían recibido hasta ahora la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. Aunque las caídas han sido una constante desde comienzos de mes, este jueves se intensificaron las ventas de renta variable y fija, pero también del oro y del bitcoin, ratificando que no hay refugio seguro ante una crisis de esta magnitud, sobre todo porque todo tipo de activos estaba ya en máximos históricos.
Hasta el momento, ha habido más miedo a perderse una rápida recuperación que a quedarse atrapado en las pérdidas. Los mercados se han utilizado a sí mismos para justificar su indolencia, pero su capacidad de resistencia está llegando al límite. La Reserva Federal y el BCE han advertido de los riesgos inflacionarios y para el crecimiento. El vicepresidente de EE UU, J. D. Vance, ha señalado que otras economías están en peor situación ante la crisis. Es posible, pero no está claro que a los ciudadanos de su país, que también llevan años sufriendo subidas de precios, les valga como consuelo.
La hostelería hace autocrítica sobre la dificultad para encontrar trabajadores
Un estudio de la Cámara de Comercio de Sevilla y la Fundación Cruzcampo señala que los salarios no son la única razón por la que los menores de 30 años rechazan trabajar en la hostelería. Quieren también mejores horarios, o al menos previsibles, y la sensación de que los jefes se preocupan por ellos. Parece difícil conseguir eso en una tarea con tanta rotación, aunque, precisamente, sería menor si las condiciones fueran otras. El sector se suele quejar de no tener mano de obra disponible, pero este estudio indica que empieza a hacer autocrítica y a asumir su responsabilidad en esas dificultades.
Un informe poco concreto que mira al futuro para evitar otro apagón
El informe sobre el apagón de hace un año publicado finalmente por la CNMC no adjudica responsabilidades (tampoco a sí misma), sino que se limita a hacer recomendaciones para evitar que vuelva a producirse. La inconcreción del documento ha permitido a las grandes eléctricas sacar pecho, porque consideran que se las exonera de culpa, aunque en realidad esta no se atribuye a nadie en particular.
El texto, en cualquier caso, señala la necesidad de adaptar las normas y las operaciones al profundo cambio que está viviendo el sistema eléctrico. Es comprensible que en un proceso así se produzcan ciertas disfunciones, aunque nunca debería llegarse al punto del apagón total del territorio, y los distintos actores deben hacer su parte para que no se repita.
La frase del día
Estábamos satisfechos en nuestro mundo dorado dependiendo militarmente de Estados Unidos, energéticamente de Rusia y en materias primas de ChinaGiorgia Meloni, primera ministra de Italia
La inabarcable tarea de domar a la bestia de la inteligencia artificial
Mientras el mundo asiste un tanto impotente al desarrollo de la guerra de Irán, son los propios gigantes empresariales estadounidenses casi los únicos que pueden resistirse a las presiones de la Casa Blanca. Es el caso de Anthropic (que, a su nivel, ya tiene un papel clave en la tecnología del país) y de Microsoft, que ha defendido a aquella en su conflicto con el Gobierno de EE UU. La compañía fundada por Bill Gates procura que su inteligencia artificial cumpla ciertas normas éticas y seguridad, y para ello tiene un equipo de neurocientíficos y expertos en distintas disciplinas. Utilizan incluso herramientas de IA para atacar a las propias IA, pero en última instancia tienen que recurrir al juicio humano. La tarea de dominar a la bestia de la IA parece inabarcable.