El nuevo MacBook Pro con M6 será una la revolución táctil que le acercará a los iPhone
Todo apunta a que este portátil de la firma de Cupertino integrará Isla Dinámica en su panel, lo que le hará ser mucho más útil.


La mítica frase de Steve Jobs en 2010 calificando los ordenadores portátiles con pantalla táctil como ergonómicamente terribles parece estar a punto de caducar. Apple, fiel a su estilo de esperar a que la tecnología madure antes de dar el salto, prepara el cambio más radical en la historia de su ordenador estrella. Esto lo decimos debido a que nuevas informaciones apuntan a que el futuro MacBook Pro tendrá un panel de este tipo y, además, heredará uno de los elementos visuales más distintivos del iPhone: la Isla Dinámica.
De conformarse eso, significaría una redefinición de la experiencia de usuario en macOS, impulsada por la potencia que ofrecerá la próxima generación de silicio de la casa, el procesador M6. La intención de los de Cupertino es clara: unificar opciones de diseño entre sus dispositivos móviles y sus estaciones de trabajo profesionales, aprovechando las ventajas de los nuevos paneles OLED que integrarán estos últimos.
La Isla Dinámica llega al escritorio
Lo indicado significaría la desaparición del polémico notch -o muesca- superior en favor de una versión evolucionada de la Isla Dinámica. En los modelos actuales de MacBook, la muesca es un elemento estático que alberga la cámara, pero en el nuevo modelo con chip M6, este espacio cobrará vida.

Al igual que sucede en los iPhone de última generación, esta zona se expandirá y contraerá de forma fluida según lo que estemos haciendo. De esta forma, se podrá ver los controles de reproducción de Apple Music, seguir marcadores deportivos en directo e, incluso, vigilar la previsión de lluvia sin tener que abrir aplicaciones adicionales. La idea es que la Isla Dinámica actúe como un centro de notificaciones inteligente y táctil que libere espacio útil en el resto de la pantalla.
Es importante destacar que se espera que el equipo detecte cuándo estamos interactuando con la pantalla. Por ejemplo, al tocar un elemento de la barra de menús, los controles se ampliarán automáticamente para que sea más fácil acertar con el dedo, evitando la frustración de los botones pequeños diseñados para un puntero de ratón. Además, se integrarán gestos clásicos del ecosistema móvil, como el desplazamiento ultrarrápido o el pellizco para hacer zoom en imágenes y documentos, haciendo que la transición entre un iPhone y un MacBook sea prácticamente invisible para el usuario.
El salto tecnológico necesario: OLED y más…
Como hemos indicado antes, el corazón de estas máquinas será el procesador M6 que, según los datos técnicos actuales, se fabricará bajo un proceso de dos nanómetros. Esto significa una potencia de procesamiento bruta superior… a la vez que ofrecerá una eficiencia energética que compensará el consumo adicional de una pantalla táctil y un panel OLED.
La adopción de la tecnología es clave. El motivo es que al no necesitar los sistemas de retroiluminación tradicionales de los paneles LED o Mini-LED, Apple tiene margen para fabricar un chasis sensiblemente más delgado. De esta forma, se espera que el nuevo MacBook Pro sea más ligero y estilizado, manteniendo la estética profesional, pero acercándose a la finura que vimos en el último iPad Pro. Para garantizar que la experiencia táctil sea satisfactoria, la compañía también está trabajando en un sistema de bisagras reforzado que evite que la pantalla oscile o ceda cuando se presione.
Fechas de lanzamiento y posibles precios
El calendario para este 2026 viene cargado, ya que Apple planea una estrategia de doble lanzamiento para su gama profesional. En la primera mitad del año, veremos una actualización de los modelos actuales con los procesadores M5 Pro y M5 Max, manteniendo el diseño conocido hasta ahora. Sin embargo, el plato fuerte se reserva para el último trimestre.

El MacBook Pro con chip M6 y pantalla OLED táctil del que hablamos será el protagonista del cierre de año. Aunque Apple suele ser reservada con los costes hasta el último momento, la integración de componentes tan avanzados sugiere un incremento en el precio de salida. Así, todo apunta a que el modelo de 14 pulgadas podría experimentar un aumento significativo respecto a los 1.599 dólares actuales (unos 1.515 euros aproximadamente), mientras que el modelo de 16 pulgadas, que hoy parte de los 2.499 dólares (cerca de 2.370 euros), podría superar fácilmente los 2.700 euros en su configuración base debido al coste de los paneles OLED de gran formato y la nueva tecnología de fabricación.
Este giro hacia lo táctil representa el fin de una era y el comienzo de otra donde la convergencia entre dispositivos parece ser la meta final de la compañía. El MacBook ya no será solo una herramienta de precisión mediante teclado, sino un dispositivo más interactivo que hereda opciones de movilidad propias del iPhone para ofrecer una experiencia informática mucho más moderna y fluida.