Samsung mira al futuro: apunta a baterías de silicio carbono de hasta 20.000 mAh
Este sería un paso muy importante para dispositivos como por ejemplo tablets, sin descartar su uso en móviles de las gamas Galaxy.


La carrera por estirar la autonomía de los dispositivos móviles lleva años empujando a la industria a exprimir el litio al máximo, pero el verdadero salto suele llegar cuando cambia la química. Samsung, a través de su filial SDI, aparece vinculada a un desarrollo que, sobre el papel, suena a una locura para un smartphone: baterías de silicio‑carbono con capacidades de 12.000, 18.000 e, incluso, 20.000 mAh. Una barbaridad.
Lo primero que conviene subrayar es que la cifra más alta está, por ahora, más en el terreno de la intención y del objetivo que en el de los datos verificables. El motivo es que en los documentos filtrados se menciona esa capacidad, pero no se detallan resultados concretos para ese modelo. Por el contrario, sí que existen notas técnicas de los prototipos de 12.000 mAh y el de 18.000 mAh -pero, como en todo avance, todavía queda trabajo por delante-.
Lo que se conoce de estos desarrollos de Samsung
Según las notas de prueba asociadas a las baterías de 12.000 mAh y 18.000 mAh, ambas tienen que mejorar de forma evidente en la vida útil: ambas habrían fallado tras 960 ciclos de carga. En términos prácticos, es un dato que se queda corto para un producto que aspire a integrarse en móviles convencionales, especialmente si la meta interna es bastante más exigente: 1.500 ciclos para esos dos diseños. Dicho de otra forma, Samsung SDI busca unas baterías de gran capacidad que también mantenga su rendimiento con el paso del tiempo… y esa segunda parte aún no estaría completamente resuelta.

Hay que indicar que la tecnología de silicio‑carbono suele prometer ventajas, porque el primer componente tiene una virtud: este aumenta la densidad energética frente a soluciones más tradicionales, lo que mejora el rendimiento. Pero esto normalmente viene acompañado de retos en estabilidad y degradación, y como hemos indicado antes este es el gran reto que tiene ahora mismo la firma coreana.
Así sería el modelo de 12.000 mAh
Identificada como SDI‑DC12K‑SiC‑V2, este componente tiene un diseño de doble celda. La configuración concreta que aparece en las pruebas se divide en dos piezas: una de 6.800 mAh con un grosor de 4,7 mm y, otra, de 5.200 mAh con 3,2 mm. La suma (y, sobre todo, el apilado) importa tanto como la capacidad, lo que se debe al reto de su uso en smartphones y tablets por algo que seguro ya se tiene en mente: el grosor del dispositivo.
El objetivo para el conjunto sería mantener el stack por debajo de 9,3 mm, aunque los datos indican algo muy importante : 2 de 7 muestras de prueba habrían terminado siendo más gruesas de lo previsto. Por lo tanto, en este apartado también se necesita afinar al máximo por parte de Samsung.
En cuanto al uso, las notas de prueba asociadas a este modelo hablan de una estimación de 20 a 25 horas de pantalla encendida en un teléfono conectado por 4G y Wi‑Fi, y lo describen como un diseño optimizado para la estabilidad. Es decir: no sería la opción más extrema en capacidad, pero sí una base pensada para sostener un comportamiento más predecible.
18.000 mAh: triple celda y el reto de la gestión térmica
Para subir un escalón, Samsung SDI trabaja en un modelo 18.000 mAh -del que tiene mayor amperaje no se han conocido datos, como apuntábamos antes- con nombre SDI‑TC18K‑SiC y un enfoque distinto: triple celda. La composición que aparece en los informes se reparte en tres elementos: 6.699 mAh con 4,2 mm, 6.000 mAh con 3,9 mm y 5.257 mAh con 3,28 mm. El objetivo de grosor del apilado se situaría alrededor de 12,3 mm, pero aquí entra en juego un factor clásico en diseños multicelda: las capas de interfaz térmica.
Según el documento filtrado, dichas capas habrían empujado las muestras de prueba hasta 12,8 mm. Puede parecer una diferencia pequeña, pero en el diseño industrial de un móvil medio milímetro es mucho… y además suele arrastrar decisiones en chasis, cámaras o sistemas de disipación.

Qué estaría ajustando Samsung SDI
Los informes también apuntan a las áreas donde Samsung estaría centrando sus esfuerzos para corregir los resultados: por un lado, rediseñar las capas entre celdas y la forma de apilarlas; por otro, trabajar en el firmware de gestión de la batería. No es un detalle precisamente menor este último: en baterías de gran capacidad, la electrónica que regula carga, descarga y seguridad puede marcar la diferencia entre un prototipo prometedor y un producto listo para producción.
En paralelo a los datos técnicos, también se abre inevitablemente la puerta a las especulaciones sobre futuros móviles. Teniendo en cuenta que se trata de prototipos, lo lógico es pensar en, al menos, el medio plazo. Por lo que hablamos de dos años más o menos… si ser especialmente pesimistas.