Repsol traspasa a Total y OMV su participación del 30% en un bloque exploratorio en Bulgaria
Total, que seguirá siendo el operador del proyecto, eleva su participación hasta el 57,14%, mientras que la austriaca OMV contará con un 42,86%

Repsol ha traspasado su participación del 30% que tenía en el bloque marino '1-21 Han Asparuh', situado en Bulgaria en aguas del Mar Negro, a sus socios en el proyecto, la francesa Total y la austriaca OMV. Este bloque, localizado en una zona de alta complejidad geológica, f ue adjudicado en agosto de 2012 al consorcio formado por Repsol, Total (que era la compañía operadora con una participación del 40%) y OMV (que poseía el 30% restante).
El Gobierno búlgaro ha aprobado este miércoles la extensión del plazo del permiso para la prospección y exploración de petróleo y gas natural en el área del bloque por dos años más, permitiendo además a Repsol Bulgaria BV transferir su participación en el proyecto a sus dos socios en el consorcio. De esta manera, la participación en el bloque de Total, que seguirá siendo el operador del proyecto, se eleva hasta el 57,14%, mientras que la austriaca OMV contará con un 42,86%.
La compañía presidida por Antonio Brufau también está presente en Bulgaria en el bloque exploratorio offshore de Khan Kubrat, donde desde abril del año pasado cuenta con una participación del 20%, siendo sus socios Shell, que ejerce de operador con un 50%, y Woodside Petroleum, con el 30%.
Esta operación se enmarca dentro de la estrategia de Repsol de gestión activa y flexibilización de su cartera de Exploración y Producción, con el fin de priorizar el valor. De hecho, en los últimos años el grupo dirigido por Josu Jon Imaz se ha desprendido de activos en Rumanía, Angola o Papúa Nueva Guinea, entre otros, dentro de esa estrategia de abandonar países o activos en los que tenía márgenes o expectativas más bajas.
En este mismo sentido, recientemente Repsol decidió abandonar un proyecto de joint venture, junto a la rusa Gazprom y Shell, para explorar bloques de petróleo en el Ártico.
Ante el actual complicado entorno económico por el Covid-19, la energética ha adoptado un Plan de Resiliencia para este ejercicio que contempla reducciones añadidas de más de 350 millones de euros en los gastos operativos y de más de 1.000 millones en las inversiones, así como optimizaciones del capital circulante próximas a 800 millones respecto a lo inicialmente presupuestado al inicio del año.