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Las patronales critican la disparidad en la edad mínima para comprar bebidas energéticas

Los 18 años en Galicia y los 16 en Asturias para adquirir, por ejemplo, un Red Bull, rompen el mercado español, según las asociaciones de la distribución alimentaria

Galicia fijó en 18 años la edad mínima para consumir bebidas energéticas el pasado enero. Asturias, comunidad limítrofe, está a punto de aprobar una ley que establece ese umbral en los 16. Para Asedas y La Distribución Anged, las patronales de la distribución alimentaria, esta disparidad normativa supone una “grave falta de coherencia” que “fragmenta de forma injustificada a la unidad de mercado en España y añade nuevos costes operativos para a las empresas”.

En un comunicado emitido este viernes, ambas asociaciones señalan que “el hecho de que una persona de 17 años pueda comprar bebidas energéticas en un municipio situado a solo diez minutos de otro donde no podrá hacerlo” resulta “inexplicable”, y piden al Gobierno del Principado de Asturias que reconsidere la medida.

El objetivo de estas normativas es proteger a este segmento de la población y prevenir los posibles efectos perjudiciales de este tipo de productos sobre la salud. Las bebidas energéticas, también conocidas como bebidas hipertónicas, neurotizantes o psicoactivas, son bebidas sin alcohol que contienen sustancias estimulantes, como cafeína o taurina, que ofrecen al consumidor disminuir temporalmente la sensación de fatiga o agotamiento. Las marcas más conocidas son Red Bull o Monster Energy.

Las asociaciones recuerdan que se ha debatido entre los sectores afectados si estas prohibiciones están suficientemente respaldadas por datos científicos o por criterios sólidos de salud pública que justifiquen la imposición de una edad mínima de consumo. Y añaden que, de ser así, no existe una explicación para que ese límite no sea homogéneo en todo el territorio.

Sobre el proyecto de ley aprobado por el Gobierno de Asturias en octubre de 2025 y pendiente de tramitación parlamentaria, las patronales van más allá y lo tachan de “medida desproporcionada e incoherente que no justifica el objetivo de la ley”. La futura norma asturiana añade la prohibición de adquirir estas bebidas a los mayores de 18 años cuando vayan acompañados de un menor. “Un adulto acompañado de sus hijos menores podrá adquirir cualquier bebida alcohólica, en la cantidad que desee, pero no una bebida energética”, observan las asociaciones.

Para Asedas y La Distribución Anged esta situación supone ”una invasión de la esfera privada que va a generar problemas en las líneas de caja, por la imposibilidad de que los trabajadores de la distribución hagan entender la medida a sus clientes, dado que no tiene precedentes en nuestro país”. Según afirman, es la primera regulación que condiciona la adquisición de un producto por parte de adultos en función de si van acompañados o no por menores.

Las empresas asociadas a Asedas (Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados) emplean en conjunto a 344.000 trabajadores, según su comunicado, y agrupan a cadenas como Ahorramas, Aldi o Mercadona. Las compañías integradas en La Distribución Anged dan trabajo a 240.000 personas e incluyen, entre otras, a El Corte Inglés, Carrefour o Alcampo.

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