Airbus afirma que la escasez de motores a reacción está frenando los objetivos de entrega
El fabricante de aviones europeo registró ingresos de 25.980 millones de euros en el último trimestre de 2025, un 5% más

Airbus ha admitido este jueves que la falta de suministros fiables de motores para su familia de aviones A320 está frenando la producción y las entregas de aeronaves, lo que prolonga las dificultades del fabricante de aviones para satisfacer la demanda récord de su modelo más vendido. La empresa ha estimado que la producción mensual de aviones A320 alcanzará entre 70 y 75 unidades a finales del próximo año, después de que anteriormente se hubiera fijado como objetivo alcanzar el límite superior de ese rango. Airbus, por lo tanto, tiene previsto entregar alrededor de 870 aviones a sus clientes este año, en comparación con los 793 que entregó en 2025, según un comunicado en el que también ha anunciado sus resultados anuales.
Airbus ha sufrido lo que el director ejecutivo Guillaume Faury calificó como una “significativa” escasez de motores suministrados por Pratt & Whitney, lo que le obligó a realizar un esfuerzo frenético para cumplir el objetivo de entregas del año pasado, que luego rebajó en las últimas semanas del año. Aunque el objetivo de este año supone un récord, Airbus se ha visto obligada en varias ocasiones a revisar la previsión en años anteriores.
La empresa también ha admitido que la producción del modelo A220, más pequeño, alcanzaría las 13 unidades al mes en 2028, tras señalar el año pasado que alcanzaría las 12 unidades este año. La producción de la familia A320 se estabilizará en 75 unidades mensuales después de 2027, según Airbus, mientras que la empresa mantiene el objetivo de 5 unidades para el A330, más grande, en 2029 y de 12 unidades para el buque insignia A350 en 2028.
Con todas estas estimaciones, la empresa prevé un flujo de caja libre antes de la financiación de clientes de alrededor de 4.500 millones de euros en 2026, en comparación con los 4.570 millones de euros del año pasado. Airbus confía en un resultado neto ajustado de alrededor de 7.500 millones de euros este año.
La escasez de motores ya se convirtió en un grave cuello de botella para Airbus el año pasado, lo que obligó al fabricante a construir los denominados planeadores — aviones sin motores— para mantener las líneas de producción en funcionamiento. Aunque los suministros se recuperaron a finales de año, el descubrimiento de paneles defectuosos en el fuselaje de la familia A320 llevó a Airbus a reducir su objetivo de entregas en las últimas semanas de diciembre a unas 790 unidades.
Posteriormente, las entregas del fabricante de aviones en enero se hundieron hasta su nivel más bajo en cualquier mes desde 2020, lo que supuso el comienzo de año más débil en al menos una década. Mientras tanto, su rival Boeing ha logrado recuperarse de años de crisis y entregar el mayor número de aviones desde 2018.
Con todos estos factores en contra, y en cuanto a lo resultados, el fabricante europeo registró unos beneficios ajustados antes de intereses e impuestos en el cuarto trimestre de 2.980 millones de euros, superando la estimación media de los analistas seguidos por Bloomberg. Los ingresos aumentaron un 5% hasta alcanzar los 25.980 millones de euros, según Airbus.
Los analistas habían estimado unos ingresos de 26.380 millones de euros en el conjunto del año. En el cuarto trimestre, el beneficio operativo de Airbus Commercial, la unidad más grande, aumentó un 7%, hasta los 2.200 millones de euros, mientras que los beneficios de la unidad de Defensa y Espacio se cuadruplicaron hasta los 378 millones de euros. Airbus propone pagar un dividendo ordinario de 3,20 euros.