Estée Lauder demanda a Walmart por la venta de cosméticos falsificados en su web
La propietaria de marcas como Cliniquie o Mac considera que las prácticas comerciales del gigante estadounidense son parte de una conducta “extrema, indignante y fraudulenta”

Walmart tendrá que enfrentarse a una demanda por falsificación al vender en su página web productos cosméticos falsificados de la firma de cosmética y perfumería Estée Lauder por parte de terceros, según una demanda presentada en un tribunal federal de California. La propietaria de marcas como Clinique, Mac o La Mer, afirma que Walmart “selecciona” y “se asocia” con los vendedores, lo que hace que el minorista sea responsable de la venta de productos que infringen varias de sus marcas, según la demanda presentada este lunes.
Walmart se beneficia de las ventas y gestiona diversos aspectos de las ventas de terceros, lo que lo convierte en algo más que una plataforma pasiva, argumenta la demanda. La demanda señala un fallo adverso contra Walmart en una demanda similar presentada en el mismo distrito por Vans, por zapatos falsificados vendidos en el sitio web de Walmart. Walmart resolvió ese caso en 2023, pero “no ha cambiado sustancialmente su sitio web desde esta sentencia”, según explica Estée Lauder.
Esa sentencia mixta, emitida menos de un mes antes del acuerdo de conciliación, denegó a Walmart el juicio sumario por infracción de marca registrada.
El tribunal afirmó que “una persona razonable podría creer” que los zapatos de terceros “son vendidos por Walmart”. Señaló que, aunque los productos vendidos por Walmart se indicaban como “vendidos y enviados por Walmart”, no está claro en qué medida se hace de forma destacada, por lo que se podría creer que Walmart vendía otros productos.
La demanda de Estée Lauder afirma que las marcas falsificadas y que infringen los derechos incluyen Estée Lauder, Le Labo, La Mer, Clinique, Aveda y Tom Ford. Afirma que Walmart supervisa los catálogos, las operaciones, los resultados de ventas y otra información de los vendedores para “garantizar que puedan ofrecer la misma experiencia de alta calidad a todos nuestros clientes de Walmart.com”.
El gigante minorista también controla el proceso de pago, el servicio de atención al cliente y las devoluciones, lo que lleva a los consumidores razonables a creer que Walmart es el vendedor de los productos infractores, según la demanda.
Walmart afirmó en un comunicado que tiene “tolerancia cero con los productos falsificados o los malos actores” en su plataforma. Y ha especificado: “Exigimos a todos los vendedores que ofrezcan únicamente productos auténticos y legales”. El comunicado afirma que el gigante minorista responderá a las acusaciones específicas ante los tribunales.
El gigante de la distribución estadounidense, el mayor empleador privado del país, alcanzó en los primeros días de febrero el hito de lograr una capitalización en Bolsa de un billón de dólares. Su transformación digital y una política de precios bajos le ha permitido desembarcar en la liga de las grandes cotizadas y en la que precisamente apuesta por crecer en ventas por internet.
La compañía cruzó el rubicón bursátil dos días después de que su nuevo consejero delegado, John Furner, asumiera oficialmente el cargo de manos del histórico Doug McMillon. La compañía con sede en Bentonville, Arkansas, había anunciado el cambio hace meses, pero casualmente es ahora cuando se materializa.
Durante los últimos años, la compañía ha impulsado herramientas de inteligencia artificial (IA) para reducir precios, hacer entregas más rápidas y ampliar su selección de productos. Se espera que Furner profundice en ese cambio para impulsar la tecnología, la automatización y las operaciones minoristas a gran escala.
Walmart se suma así a un listado liderado por las grandes tecnológicas y con Nvidia y Alphabet a la cabeza con más de cuatro, con capitalizaciones por encima del billón de dólares. Apple y Microsoft alcanzan una valoración de más de 3 billones, Amazon supera los 2 billones y Tesla, el billón, junto a Broadcom y otras no tecnológicas como Berkshire Hathaway o la petrolera saudí Aramco. Queda fuera por ahora la farmacéutica Eli Lilly, que el pasado mes de noviembre superó durante algunas jornadas dicha cota al calor del furor de los tratamientos antiobesidad.