El nuevo accionista de Indra alerta a la SEPI de que se erosionará el valor en Bolsa si se frena la fusión con EM&E
El fondo activista Third Point envía una carta al máximo accionista. Cree que el continuo aplazamiento de la transacción supone “una pérdida de oportunidad única” dada la actual “situación excepcional”

El fondo activista Third Point ha decidido dirigirse directamente al Gobierno español después de irrumpir en el capital de Indra con una participación que califica de “significativa” pero inferior al 3% que le hubiera obligado a revelarla ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). El nuevo inversor de la compañía del Ibex 35 ha remitido a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) una carta, a la que ha tenido acceso este medio, en la que le advierte de los riesgos de que se frustre la adquisición por Indra de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), empresa propiedad de su presidente Ángel Escribano, a su vez poseedor junto con su hermano Javier del 14,3% del capital. Su preocupación es que si no se materializa la operación, que el mercado da por descontada, la acción de Indra pueda sufrir un duro golpe, un movimiento que ya ha provocado movimientos bursátiles por los rumores de estancamiento.
“Le escribimos para expresar nuestro firme apoyo a la transacción propuesta con EM&E”, señala la misiva enviada a Belén Gualda, presidenta del brazo empresarial del Estado –que tiene un 28% del capital–, y que también fue comunicada al consejo de administración de Indra. El texto añade: “Si bien entendemos, por la información pública, que ha habido retrasos, el continuo aplazamiento de esta transacción se ha convertido en una distracción en un momento crítico para la compañía”.
En este sentido, la carta firmada por el fundador de Third Point, Daniel S. Loeb, opina que “una ejecución rápida es ahora esencial para mantener el impulso estratégico y la confianza de los grupos de interés”. Por ello alerta: “Un retraso podría provocar una erosión del valor, distracciones operativas y la posible pérdida de una oportunidad única para construir un líder español en defensa con relevancia global en un momento en el que la demanda, la financiación y el apoyo político están en una situación excepcional”.
Con estos fundamentos, el fondo activista que revolucionó empresas como Sony o Nestlé pide a la SEPI “buscar la máxima rentabilidad de sus acciones y participaciones”, tal y como el propio holding dirigido por Belén Gualda destaca en su página web. “No vemos ningún escenario creíble en el que una oportuna combinación de Indra y EM&E no contribuya a este objetivo”, apostilla Third Point, que cree que “la combinación de Indra Sistemas y EM&E aporta un valor añadido y está alineada con los intereses de todos los grupos de interés, incluyendo accionistas, empleados, clientes y el Estado español”.
Por todo lo anterior, la carta firmada por Daniel S. Loeb insta “respetuosamente al consejo a que complete la transacción sin más demora y permita que la dirección, liderada por el presidente Ángel Escribano, se concentre plenamente en la ejecución, la integración y el crecimiento”.
Aunque este tipo de hedge funds muchas veces piden cambios en la gestión de la compañía, algo que también ha hecho Third Point en el pasado, en este caso muestra su apoyo al actual equipo directivo. Tras seguir la evolución de la empresa durante dos años, señala: “Nos ha impresionado el liderazgo del presidente Ángel Escribano y su clara ambición de transformar a Indra en un líder global en defensa y tecnología. Creemos que esta visión estratégica es oportuna y esencial dado el entorno geopolítico actual y el renovado énfasis en la autonomía de defensa europea”.
La combinación de negocios entre Indra y EM&E es “convincente” para este nuevo accionista desde el punto de vista estratégico. “La creación de un líder nacional en defensa situaría a España a la vanguardia de la defensa europea, permitiendo una mayor escala, capacidades tecnológicas mejoradas y un aumento de la inversión en fabricación nacional y empleo altamente cualificado”. En línea con lo anterior, añade: “Una plataforma más sólida e integrada verticalmente impulsaría una inversión en I+D de primer nivel, aceleraría la participación en los principales programas de defensa y mejoraría sustancialmente la capacidad de España para competir en los mercados de exportación globales”. “Estas exportaciones, a su vez, generarían importantes beneficios económicos, empleos de alta calidad e influencia geopolítica para España a largo plazo”, subraya en su carta dirigida a la SEPI.
Mejor fusión que filial de defensa
La mención en la carta a crear una plataforma sólida y verticalmente integrada no es casualidad. Con esta afirmación, Third Point busca posicionarse a favor de que EM&E se integre dentro de Indra, en lugar de que se cree una filial de defensa como ha deslizado como opción prioritaria Moncloa, según desveló Bloomberg.
Según fuentes conocedoras del posicionamiento estratégico que defiende este hedge fund con sede en Nueva York, crear una subsidiaria no tiene lógica industrial en un escenario en el que pretenden competir con gigantes como Rheinmetall o Leonardo.
Además, tampoco comparten la lógica financiera, ya que, como accionistas de Indra, su interés principal ahora mismo es por el creciente negocio de la defensa. Si se crea una subsidiaria y la fusión ocurre a ese nivel, Indra solo poseería una parte de la nueva entidad combinada (EME + Indra Defensa), lo que provocaría que los accionistas de Indra pierdan el acceso al 100% de las ganancias del negocio de defensa.
Cabe destacar que la cotizada escaló un 184% en 2025 en Bolsa gracias a la expectativa de que lidere el sector militar en España. Consideran que esta estructura diluiría su participación en el área más valiosa de la compañía. Argumentan que esto va en contra de la misión de la SEPI, cuyo objetivo debería ser proteger a los accionistas minoritarios y maximizar el valor para todos los interesados.
Por lo anterior, las fuentes consultadas creen que hay formas de que la SEPI esté cómoda con la transacción sin que los Escribano tomen unos niveles de participación que amenace la posición de control de la SEPI, que suma el 28% de lndra. En este sentido, destacan que la integración vertical de EM&E podría desatascarse recurriendo a diferentes alternativas como al apalancamiento de la compañía, cuya posición de deuda está muy saneada, ofrecer un dividendo especial a los Escribano, una posterior venta de las acciones que tomen en una hipotética fusión o incluso desatascar la compra con una combinación de efectivo y acciones.
Estas fórmulas pueden evitar la dilución de los minoritarios en el negocio de defensa, que es lo que busca impedir Third Point. Es más, el fondo, según fuentes conocedoras de su estrategia, creen que podría plantearse elevar su participación en Indra si, además de integrar el negocio de defensa, España incrementase el gasto en defensa más allá del 2% del PIB comprometido por la OTAN. Este nivel de gasto es sustancialmente superior al presupuesto histórico nacional pero también significativamente inferior al 5% del PIB al que se han comprometido la mayoría de países miembros de la Alianza Atlántica para 2035 después de que lo exigiera el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el pasado año.