Imaz dice que “es pronto” para ver el impacto del conflicto de Oriente Próximo
El consejero delegado de Repsol asegura que el suministro está garantizado y que sus refinerías funcionan con normalidad


El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, ha asegurado este martes que es “demasiado pronto” para saber cuál será el impacto del conflicto de Oriente Próximo en el mercado energético y que, por el momento, el efecto en el precio del gas es menor que el sufrido tras la invasión rusa de Ucrania en 2022. En su intervención para presentar su nuevo plan estratégico 2026-2028 a los analistas, y respecto a la volatilidad de los precios de la energía, Imaz ha afirmado: “Es muy pronto para decir cuál va a ser el efecto, tenemos más incertidumbres que certidumbres, no sabemos cuál va a ser su duración”.
Respecto al suministro, según Imaz, “esta garantizado en España y Portugal”, pues Repsol dispone de crudo y sus refinerías están trabajado con normalidad. El impacto de la guerra de Ucrania fue grande, recordó, antes de admitir no tener “una bola de cristal” para saber qué va a ocurrir, aunque por ahora el efecto en el precio petróleo y del gas, que impacta tanto en familias como industrias, está siendo “significativamente menor que el sufrido en 2022 en Europa”. En cuanto a la exposición de la compañía al conflicto desencadenado por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, Imaz ha señalado que Repsol no tiene una “exposición directa” a la región y que, en términos logísticos, es “una compañía atlántica”, ya que el crudo que le llega de esa zona es “muy bajo, una parte muy pequeña”. Además, sus inversiones (ha anunciado hasta 10.000 millones en tres años) son a largo plazo, por lo que en 20 años “puede ocurrir de todo” y es un “negocio volátil”, que hay que gestionar.
Imaz ha indicado que la situación está impactando en el refino y que el 55% de la producción de Repsol son destilados medios: gasolina, diésel y queroseno. El impacto es muy fuerte en el queroseno (90 dólares/ barril el lunes), lo que representa una ventaja competitiva para Repsol. Por otro lado, el efecto de Oriente Próximo se centra más en la exportación de productos, sobre todo en el diésel y el queroseno que en las gasolinas. Europa es exportadora de gasolina, pero en general Europa es importadora de destilados medios, por lo que está muy expuesta a lo que está sucediendo en Oriente Próximo.
Respecto a la posición europea sobre el petróleo, el consejero delegado de Repsol dijo estar “viendo algunas luces en las instituciones y en la Comisión Europea sobre el papel del petróleo, el gas y el refino”, algo completamente nuevo, ya que durante años fueron “un sector prohibido”. Eso sí, ha avisado sobre el futuro: “Es hora de replantearnos el papel del sector del refino en Europa, porque si hablamos, y coincido plenamente con las declaraciones de la presidenta de la Comisión Europea, Von der Leyen, sobre la autonomía estratégica que Europa necesita, necesitamos un sector de refino sólido en Europa”. En su opinión, no se está impulsando “la descarbonización de la industria, sino su cierre”.
Al comenzar su presentación ante los analistas, Imaz ha desvelado que hace una semana los responsables del grupo tuvieron “dudas significativas” sobre si este martes era el día adecuado para celebrar su día del inversor. Sin embargo, tras considerarlo cuidadosamente, han decidido hacerlo por el convencimiento “de la base sólida sobre la que se asienta la compañía”. Y añadió: “En estos tiempos desafiantes y en constante cambio, creemos que es especialmente importante demostrar que Repsol sigue siendo resiliente”.
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