Oracle y OpenAI frenan la ampliación de su centro de datos insignia y reabren dudas sobre el exceso de inversión en IA
La instalación forma parte del proyecto Stargate impulsado por la Administración Trump. SoftBank, uno de los socios, se desploma en Bolsa

Nuevas dudas sobre la ejecución de las multimillonarias inversiones previstas para las nuevas infraestructuras de inteligencia artificial (IA). Oracle y OpenAI han abandonado los planes de ampliar uno de sus grandes centros de datos en Estados Unidos, que forma parte del proyecto Stargate, apadrinado por la administración Trump. La decisión, adelantada por Bloomberg, viene motivada por las condiciones de financiación y las necesidades cambiantes de OpenAI, que acaba de cerrar una nueva ronda de 110.000 millones de dólares (casi 95.000 millones de euros) con Amazon, Nvidia y SoftBank para lograr más efectivo.
Según distintos medios especializados, el movimiento de Oracle y OpenAI supone la primera gran grieta para Stargate. En este caso, ambos socios habrían descartado arrendar una gran expansión en su emblemático campus de centros de datos de IA de 400 hectáreas en Abilene, Texas. El sitio, desarrollado por Crusoe Energy, fue presentado públicamente el año pasado en la Casa Blanca junto al presidente Donald Trump, como un pilar clave para los planes de IA en EE UU.
Este lunes, Oracle aseguró que las instalaciones siguen avanzando según lo previsto, afirmando que ya ha asegurado la capacidad total de 4,5 gigavatios comprometida con OpenAI. Otros medios especializados han apuntado a la opción de que sea Meta la compañía que asuma la posible ampliación.
No es la primera decisión de Oracle en esa dirección. A finales de 2025, la compañía y su socio Blue Owl Capital pusieron fin a unas negociaciones para financiar otro gran centro de datos de Oracle en EE UU, en este caso en el estado de Michigan, valorado en cerca de 10.000 millones de dólares.
La incertidumbre ha tenido un duro impacto tanto sobre SoftBank como Oracle. Así, los swaps de incumplimiento crediticio (CDS) del grupo nipón se ampliaron y sus acciones cayeron este lunes ante la creciente preocupación por la viabilidad del proyecto Stargate. El CDS a cinco años de SoftBank llegó a situarse en torno a los 380 puntos básicos frente a los 347 puntos básicos de finales de la semana pasada, mientras que las acciones llegaron a desplomarse un 12,5%, hasta su cota más baja desde agosto de 2025 (cerraron con una caída superior al 9%).
SoftBank, que comprometió una inversión de 30.000 millones en la nueva ronda de OpenAI, negocia un crédito con entidades como JP Morgan para financiar esta aportación. El grupo dirigido por Masayoshi Son está bajo presión de las agencias de calificación. S&P Global Ratings revisó a principios de marzo la perspectiva de SoftBank a negativa, citando la inversión adicional de la compañía en OpenAI.
También Oracle se ha visto penalizada y sus acciones han profundizado en su caída. Este lunes llegaron a caer más de un 4%, afectadas por el recorte en el precio objetivo de sus acciones por parte de los analistas de Barclays, desde 310 a 220 dólares, por la presión sobre los márgenes de la compañía. La empresa acumula una caída de más del 50% desde su máximo histórico, registrado en septiembre de 2025. Desde principios de año, los títulos se dejan cerca de un 25%.
Lo cierto es que estas incógnitas parecen poner de manifiesto los riesgos de ejecución inherentes a estas apuestas multimillonarias en infraestructura de IA. El conjunto de los hiperescaladores prevé destinar más de 600.000 millones de dólares a estas instalaciones durante este año.
En este escenario, Oracle ha comprometido enormes inversiones de capital y ha asumido importantes obligaciones de arrendamiento operativo para financiar el crecimiento del centro de datos y ofrecer servicios a compañías como AMD, Meta, Nvidia, OpenAI, TikTok y xAI. Un esfuerzo financiero que podría llevar al grupo a registrar flujo de caja libre (FCF) negativo en 2026 y 2027.
Oracle, que presenta este martes sus resultados del último trimestre, tiene comprometida una fuerte inversión para el desarrollo de infraestructuras para sus clientes, entre los que destacan OpenAI y Meta. De hecho, su gasto de capital podría rondar este año los 50.000 millones de dólares. La empresa, no obstante, ha defendido hasta ahora que cuenta con grandes clientes. En su conjunto, el backlog de contratos de la empresa de Larry Ellison ronda los 525.000 millones de dólares, si bien, es probable que la firma comunique una actualización de esta cartera.
Mientras, Oracle planea un fuerte ajuste de plantilla, que podría afectar a entre 20.000 y 30.000 personas, según distintos medios de EE UU. La compañía comunicó a principios de febrero que, durante 2026, captaría en torno a 50.000 millones de dólares, entre emisiones de deuda y capital, para afrontar las inversiones en infraestructuras de IA. Poco después, la empresa de Larry Ellison colocó deuda por 25.000 millones en una de las mayores emisiones del año.