El mayor asesor de voto del mundo alerta sobre los sueldos de Gortázar y Muniesa en CaixaBank
La consultora de fondos ISS recomienda votar a favor de todos los puntos en la próxima junta de accionistas


El mayor asesor de voto del mundo, Institutional Shareholder Services (ISS), da un apoyo unánime a todos los puntos del día que se votarán en la junta de accionistas de CaixaBank. No obstante, lanza una alerta sobre la retribución del consejo de administración; en concreto, sobre las alzas propuestas a los emolumentos tanto del consejero delegado, Gonzalo Gortázar, como del presidente, Tomás Muniesa.
En 2025, Gortázar percibió 4,9 millones de euros, un montante un 22% superior al del año anterior (que fue de 4 millones). Muniesa, por su parte, se apuntó 1,6 millones en su primer año como presidente no ejecutivo. La cifra, no obstante, es inferior a lo que percibió su predecesor, José Ignacio Goirigolzarri, que sí tenía funciones ejecutivas: 2,51 millones en 2024.
Además, el banco propondrá a sus accionistas modificar la política de remuneración al consejo, pese a que la última fue aprobada el año pasado. Así, propone elevar la retribución fija un 26%, hasta los 2,66 millones. Además, como bonus, podrá cobrar el 79,7% de esa cifra si cumple el 100% de los criterios financieros y no financieros fijados por el banco (unos 2,6 millones más) y del 95,6% del salario fijo si el grado de cumplimiento alcanza el 120%, unos 3,1 millones más. En la junta anterior, la de 2025, la entidad ya propuso elevar el bonus del primer ejecutivo un 47% y un 3% su sueldo fijo. En cuanto a Muniesa, de cara a 2026, busca subir su pago fijo en un 3%, hasta los 1,48 millones de euros.
Este nuevo esquema retributivo coincide con la actualización al alza de las perspectivas de su plan estratégico. La entidad espera que la rentabilidad se sitúe para entonces en el 20%, con una media entre 2025 y 2027 del 18%, frente a los 16% y 15% que había fijado con anterioridad, respectivamente. También pronostica una mejora de los ingresos, el volumen de negocio y la eficiencia.
El banco justifica esta mejora de los sueldos por varios factores, como la prioridad de preservar el talento directivo, fomentar el compromiso a largo plazo del consejero delegado y seguir cerrando la brecha existente frente al mercado en su retribución. Aprecia que la retribución de Gortázar aún está más de un 10% por debajo de la mediana de los comparables; la entidad percibe “un claro margen de convergencia retributiva”.
ISS, sin embargo, subraya que el banco llevará a cabo un “incremento considerable” de los pagos al consejero delegado y que ya fueron elevados también de forma considerable en el año anterior. Paralelamente, apunta a que el sueldo del presidente no ejecutivo es “alto de acuerdo a la práctica del mercado”.
Esta situación no supone, sin embargo, que proponga a los fondos un voto de castigo. El proxy advisor pondera que la nueva estructura da un peso mayor al variable. Y que el banco se ha apoyado en un análisis de la consultora Willis Towers Watson, que comparó los emolumentos de Gortázar con los comparables y constató que estaba por debajo de ellos.
La cuestión, no obstante, es sensible. Desde hace varios ejercicios, el Estado —que tiene el 18% del capital y se coloca como el segundo mayor accionista— se ha opuesto a la política de retribuciones del grupo, lo que no ha impedido que esta salga adelante. Por ejemplo, en la junta de accionistas del año pasado el FROB votó en contra de la actual política de retribuciones y se abstuvo en el informe de los sueldos de 2024.