Los analistas calientan motores y eligen al BBVA y al Santander como sus favoritos en banca española
Jefferies eleva un 66% la valoración de la entidad cántabra ante la expectativa de un mayor dividendo


Mientras los ojos de los inversores siguen pendientes de las negociaciones que se cocinan en el Foro Económico de Davos, la temporada de resultados empieza a abrirse paso en los mercados. Una semana después de que la gran banca estadounidense presentara unas cuentas que dejaron fríos a los mercados, Bankinter ha dado hoy el pistoletazo de salida en el mercado español. Con la vista puesta en los próximos meses, los analistas eligen al BBVA y al Santander como su opción preferida.
Bankinter cumplió con las expectativas y, por primera vez, logró un beneficio superior a los 1.000 millones de euros sin extraordinarios, pero la noticia no ha bastado para entusiasmar al mercado y las acciones han cotizado a la baja. Para los analistas de Jefferies, la reacción refleja la presión sobre el margen de intereses. “Los márgenes de clientes se estrecharon cinco puntos básicos frente al trimestre anterior, con una caída de las rentabilidades del crédito y un coste de los depósitos que se mantuvo estable gracias al impulso de las campañas promocionales de cuentas digitales”, señalan.
La firma estadounidense duda de que Bankinter pueda seguir reduciendo el coste de los depósitos y adopta una postura prudente: limitan la recomendación a mantener y precio objetivo de 13,5 euros. Es decir, esperan que las acciones corrijan un 2% adicional.
En la misma línea, los expertos de Bank of America consideran que la prima de valoración con la que cotiza Bankinter no se justifica y que el mercado acabará ajustándola. “La remuneración de los depósitos sigue siendo más elevada que la de sus comparables, y el hecho de que el crecimiento del crédito ya no sea exclusivo de Bankinter reduce su atractivo relativo”, apuntan. En su lugar, los expertos identifican oportunidades más atractivas, situando al BBVA como su opción preferida en banca española.
Entre los catalizadores que destacan, mencionan las sólidas cuotas de mercado del BBVA en México, Turquía y España. El país latinoamericano aporta cerca del 60% del beneficio del grupo y, pese a la volatilidad, los expertos confían en que un eventual acuerdo comercial que refuerce la relocalización de centros de producción en Norteamérica pueda jugar a favor de la entidad. Más allá de México, los analistas ponen el foco en el empuje del negocio en Turquía, donde el beneficio podría llegar a triplicarse en 2028. Para cerrar el círculo de bondades, Bank of America apunta a los buenos datos de rentabilidad (la rentabilidad sobre recursos propios se aproxima al 22%, frente al 16,2% esperado para el Santander) y las perspectivas de futuras recompras de acciones después del fracaso de la opa sobre Sabadell.
“El BBVA cotiza con descuento frente a sus comparables”, remarcan. Al consejo de comprar acciones, los analistas suman un precio objetivo de 24,3 euros. Es decir, desde los niveles actuales supondría otorgarle un potencial de más del 14%.
Junto a la entidad vasca, los analistas de Bank of America sitúan a CaixaBank como su segunda opción en el mercado español. Su sólida cuota de mercado y las estrategias implementadas para reducir la sensibilidad a los tipos de interés han sido bien recibidas por los inversores.
En un contexto de tipos a la baja, la diferencia entre lo que los bancos cobran por prestar y lo que pagan por los depósitos —el margen de intereses— tiende a comprimirse. Para contrarrestar este efecto, las entidades han desplegado diversas medidas: desde el aumento de los volúmenes de crédito, hasta operaciones sobre la cartera de deuda y la potenciación de las comisiones. En este último frente, CaixaBank se muestra especialmente activa. “Creemos que las fuentes de ingresos por comisiones se convertirán en una ventaja competitiva clave, apoyadas por un sólido impulso en el negocio de gestión de patrimonios”, señalan los expertos de la firma estadounidense.
Con la vista puesta en los próximos resultados, los analistas confían en que las guías de beneficios y la recompra de acciones proporcionen un impulso adicional al valor de la entidad. Mantienen la recomendación de compra y otorgan un potencial alcista superior al 13%, hasta los 12 euros por acción.
Mientras los analistas de Bank of America consideran que las valoraciones del Santander son elevadas, los expertos de Jefferies muestran un enfoque más optimista y refuerzan su confianza en el banco al incrementar su precio objetivo un 66%, desde 7,10 euros hasta 11,8 euros. Junto a esta mejora, los expertos reiteran el consejo de comprar acciones.
Según el informe, este espaldarazo se apoya en la mejora de la rentabilidad sobre el capital, que podría seguir avanzando hasta alcanzar el 18% en 2028. La fortaleza en Reino Unido, impulsada por las sinergias de la integración de TSB, y un entorno de tipos más favorable en Brasil, que permitiría ampliar los márgenes, son los dos pilares de estas previsiones.
Los analistas destacan, además, que la sólida posición de capital de la entidad, (ratio CET1 del 13%) permitiría compatibilizar el crecimiento orgánico con operaciones corporativas selectivas y una mayor retribución al accionista. Vía dividendos y recompra de acciones, los analistas creen que la entidad podría subir el pay out (porcentaje del beneficio que se reparte entre los accionistas) desde el 50% actual al 70%, con un peso creciente del efectivo frente a las recompras.
Más allá de los resultados del cuarto trimestre, para los que se espera que se mantenga la senda de crecimiento de años anteriores, los inversores tienen puesto el foco en el Capital Markets Day. En el evento, previsto para el 25 de febrero, el Santander detallará su hoja de ruta para 2026-2028. Un test para evaluar si el impulso de los últimos años tiene recorrido o si el crecimiento tenderá a normalizarse.