ASML: los pedidos récord y el monopolio tecnológico apuntalan sus máximos históricos
El auge de la inteligencia artificial y la robótica disparan la demanda de semiconductores. La holandesa tiene entre sus clientes a los gigantes tecnológicos


La compañía holandesa ASML vive un momento histórico en Bolsa. El líder mundial en fabricar la maquinaria con la que se producen chips avanzados se ha visto impulsado hacia máximos por la fuerte demanda de semiconductores para el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) y la robótica. También por su posición casi monopolística en el mercado, lo que le concede mayor capacidad de fijar precios. Unos argumentos que le han llevado a seducir a los inversores —la acción ha alcanzado su valor más alto este viernes— y también a la mayoría de los analistas que dibujan un horizonte de crecimiento sólido, con pedidos históricos y un aumento a doble dígito de los ingresos para los próximos años.
El negocio de ASML es muy particular. La empresa diseña, fabrica y vende sistemas de litografía, máquinas extremadamente complejas pero vitales en la industria de la IA, ya que producen los chips más sofisticados. Sus clientes principales son gigantes como Intel, Samsung y especialmente TSMC, que a su vez provee los chips para Apple, Nvidia, AMD o Qualcomm. Estas grandes compañías han anunciado fuertes inversiones, que de alguna manera se materializarán en más pedidos. “La expansión de grandes fabricantes representa un potencial significativo de crecimiento de la demanda para los próximos años”, destacan los expertos de Barclays. Y es que, aunque existen otros fabricantes, ninguno tiene la dimensión global de la compañía neerlandesa. “ASML es el único proveedor de herramientas de litografía ultravioleta extrema y su cuota de mercado debería estar entre el 80% y 89%”, señalan, por su parte, los analistas de JP Morgan.
La compañía presenta sus resultados anuales el próximo miércoles y el mercado espera unas fuertes previsiones de ingresos. Más allá de las cifras que pueda aportar la empresa, JP Morgan prevé ventas para 2025 de 32.600 millones de euros, ligeramente por encima del consenso del mercado, y para 2026, anticipa un crecimiento del 10% anual, alcanzando 36.000 millones. UBS proyecta incluso un aumento más ambicioso, con crecimiento de ingresos de hasta el 23% en 2026. “Con la fuerte demanda, ASML podría retornar a su valoración máxima, apoyada por otro periodo en el que los equipos de fabricación de chips avanzados están en escasez”, exponen los analistas de GF Securities.
La pieza clave en el negocio de ASML es la tecnología de litografía ultravioleta extrema. Es el método que usa para dibujar los circuitos diminutos que van dentro de los chips y memorias. Funciona como un proyector de altísima precisión que permite grabar patrones extremadamente pequeños, mucho más finos que un cabello humano. Gracias a esta técnica, los chips pueden ser más rápidos, más eficientes y con más capacidad, lo que impulsa todo, desde los teléfonos y ordenadores hasta la inteligencia artificial y la robótica. Por así decirlo, es la herramienta que permite fabricar los cerebros de los dispositivos más modernos.
Además, las perspectivas para el sector de los semiconductores acompañan. Según un informe de Best Brokers, el sector registró una rentabilidad bruta anual del 51% en 2025 y un promedio de 27% anual en diez años, destacando su crecimiento sostenido y su fuerte demanda. La tendencia positiva se ve respaldada por grandes fabricantes que aumentan sus presupuestos de capital y las inversiones en chips avanzados. “La demanda de IA continúa a largo plazo, impulsando a TSMC y Micron a invertir, esto es un claro factor positivo para los equipos de semiconductores”, señala Citi, que destaca la perspectiva de crecimiento para 2026 y 2027 y subraya la posición estratégica de ASML como proveedor de la próxima generación de chips.
Eso sí, a pesar de las buenas perspectivas, los expertos también advierten de los riesgos a los que se enfrenta la compañía en un contexto de mercado dominado por las tensiones comerciales y geopolíticas, cuellos de botella en la industria de los semiconductores y precios de las materias primas al alza. Entre los más relevantes, los expertos destacan los controles de exportación hacia mercados clave como China, así como una posible desaceleración económica que pondría en peligro las previsiones de ingresos y beneficios.
“Los principales riesgos que podrían impedir que la acción alcance nuestro precio objetivo son las restricciones a la exportación de herramientas a geografías clave como China y una recesión económica, que pondría en riesgo nuestras estimaciones de beneficios y precio objetivo”, subraya JP Morgan. Asimismo, advierte sobre la adopción más lenta de nuevas tecnologías. “Una menor adopción de la tecnología de litografía ultravioleta extrema de lo esperado podría implicar un descenso en nuestras estimaciones”, concluye. “El riesgo principal sigue siendo la menor demanda en electrónica debido a precios más altos de la memoria y también menor inversión en IA”, añaden los analistas de UBS.
ASML es la compañía que más se revaloriza en el EuroStoxx 50 en el arranque de 2026, con un alza del 27,9%. También es la compañía más valiosa del índice, con una capitalización de mercado superior a los 450.000 millones de euros. De hecho, es la tercera cotizada europea que consigue alcanzar la capitalización del medio billón de dólares, después de que ya lo consiguieran Novo Nordisk y LVMH. El consenso de analistas de Bloomberg le otorga a sus acciones un precio objetivo de 1.221 euros por acción, lo que supone un potencial de revalorización del 3,6%. De los 33 analistas que cubren el valor, más de 72% recomienda comprar títulos de ASML, el 23% aconseja mantenerlos en cartera y tan solo dos analistas se decantan por vender acciones.