El BBVA se deja 10.300 millones de valor en Bolsa tras un histórico desplome del 8,8% en una sesión
Los analistas achacan la caída a las previsiones y a los niveles de capital


La acción del BBVA ha reaccionado a los resultados récord del año 2025 con un desplome también histórico, del 8,8%. Es la mayor caída desde abril pasado, cuando Donald Trump declaró la guerra comercial, y una de las mayores de la carrera bursátil del banco. En términos de valoración la entidad se deja 10.300 millones de euros hasta los 114.000 millones (desde un récord de 125.000), un recorte nunca visto hasta el momento. Aunque el banco ha ganado un 4,5% hasta 10.511 millones. Las cifras han estado algo por debajo del consenso en beneficio neto y por encima en margen de intereses, pero los accionistas han respondido con fuertes ventas.
Más allá de la excelente racha en Bolsa de la entidad, que sube un 85% en los últimos 12 meses, los expertos achacan la caída a las cifras de solvencia del banco. “El informe es mixto y el listón estaba alto en cuanto a los beneficios”, escribe la analista Marta Sánchez Romero en una nota, “ya que los ingresos netos están en línea con las expectativas. Pero el capital no ha alcanzado las previsiones”. Ignacio Cerezo, analista de UBS, habla también de un tropezón en los niveles de capital solvencia. “El ratio CET1 bajó 72 puntos básicos hasta el 12,7% (frente a una expectativa de consenso del 12,9%), que se explica por un fuerte crecimiento de los activos ponderados por riesgo, que 57 puntos básicos al capital. La firma de análisis del banco suizo añade que en las previsiones de cara a 2026 ”no hay una mejora obvia respecto a las estimaciones de consenso", un análisis compartido también por otras firmas y al que se ha referido el presidente ejecutivo del BBVA, Carlos Torres, al referirse a la caída en Bolsa.
Parte del descenso del capital se debe, también, a la mejora del dividendo, que sube un 30% y dejará el pago correspondiente a los resultados de 2025 en 0,92 euros por acción, frente a un consenso que esperaba 0,87. “Si bien los resultados son sólidos, con una rentabilidad sobre fondos propios del 19,3% en 2025 y una previsión de alrededor del 20% para 2026 (mejor que la mayoría de sus competidores), esto último parece estar ya dentro de las expectativas del consenso”, indica Citi.
No es el único motivo; desde Morgan Stanley los analistas ya esperaban, antes de la apertura, “cierta recogida de beneficios debido a las previsiones conservadoras en España y México”. Jefferies valora que “por mercados, los resultados positivos en los dos mercados principales, México y España, se vieron contrarrestados por los resultados negativos en Turquía y Argentina, debido a las mayores necesidades de provisiones en el sector minorista, lo que creemos que planteará algunas preguntas”. Las perspectivas para 2026, en concreto las de rentabilidad, “sugieren mejoras en los mercados nucleares, empañadas por empeoramiento en la periferia, con 150 millones menos de beneficio previsto en Turquía”, añade la entidad.
En términos similares se expresa RBC. “El BBVA es el mejor de su clase en varios indicadores, pero cotizando a más del doble del valor contable por acción será difícil que el precio de las acciones siga subiendo. Es difícil ser negativo con un banco que está dando resultados financieros tan atractivos, pero en nuestra opinión esto ya se refleja en gran medida en el consenso”.