Sree Kochugovindan (Aberdeen): “Tiene sentido que Lagarde dimita antes de que termine su mandato”
La economista jefe de la gestora Aberdeen cree que la salida anticipada de la presidenta del BCE puede dar estabilidad a los inversores y muestra su preferencia por la inversión en emergentes

Sree Kochugovindan asume que la geopolítica domina el paso del mercado y cala incluso en la política monetaria europea. La economista jefe de la gestora escocesa Aberdeen —con un patrimonio que ronda los 450.000 millones de euros— cree que una salida anticipada de Christine Lagarde de la presidencia del BCE daría estabilidad a los inversores ante la incertidumbre que las elecciones presidenciales francesas pueden inyectar en el conjunto de la zona euro. Advierte de que el gran riesgo actual en el mercado es el elevado déficit público de las economías desarrolladas, que puede volver a ponerse a prueba en el caso de EE UU con el revés judicial del Supremo a los aranceles de Trump, y muestra una clara preferencia por la inversión en mercados emergentes. “Este podría ser su año”, reconoce en una entrevista realizada este jueves en Madrid.
Pregunta. ¿Cómo está marcando la geopolítica al mercado en este inicio de año? ¿Cree que el caos actual puede ir a más?
Respuesta. La geopolítica va a ser un tema constante y una corriente subyacente en los mercados en el futuro. Pero estamos atravesando un periodo en el que el mercado se está volviendo menos sensible a algunos de los ruidos geopolíticos. Ahora se presta más atención a la macroeconomía en sí. Una de las incertidumbres era el nombramiento del nuevo presidente de la Reserva Federal, que ya ha quedado atrás. Obviamente, habrá interrogantes, análisis y escrutinio entorno a Kevin Warsh, pero no parece que sea un nombramiento extremo. El marco de la Fed en sí mismo es bastante sólido. Consideramos que la independencia está bastante asegurada. Creo que se están eliminando una serie de riesgos clave, pero aún debemos ser muy conscientes de algunos asuntos cruciales sobre los que hablan nuestros clientes, como el impacto del déficit en los mercados de bonos. Ahí es donde realmente se está produciendo el cambio.
P. ¿No cree que el mercado se está volviendo demasiado inmune a los riesgos geopolíticos? ¿Se calibran adecuadamente las amenazas?
R. Sí, aunque el camino también está siendo bastante accidentado. Hemos visto mucha volatilidad y ahora el foco está en el crecimiento de los beneficios y del PIB. Es decir, en las perspectivas reales de beneficios. Y aquí hay dos temas clave: la inteligencia artificial, que se está convirtiendo en un tema mucho más matizado, y también los déficit fiscales de cara al futuro.
P. ¿Cómo cree que está cambiando la percepción de los inversores sobre la inteligencia artificial? Las nuevas aplicaciones están castigando duramente a las empresas de software.
R. Seguimos pensando que las inversiones en la IA son rentables, hay un gran potencial, pero también hay que tener cuidado. El área de crecimiento más segura podría estar en el hardware, la parte física de la IA. Los fabricantes de chips, las mineras que extraen minerales críticos... La parte del hardware tiene un gran potencial para ofrecer un retorno de la inversión en el futuro.
P. ¿Y el déficit? ¿Es ese el gran riesgo latente del mercado pese a la estabilidad relativa del mercado de bonos?
R. El principal riesgo es probablemente el déficit fiscal de los mercados desarrollados. Nuestro escenario base no es un repunte de los rendimientos de los bonos pero es un riesgo que los inversores vigilan constantemente. Sucedió recientemente con los bonos japoneses. Hubo una promesa electoral de recortes de impuestos y eso provocó una tormenta perfecta. Lo que ocurrió en Japón causó una venta masiva, aunque muy breve, en los mercados desarrollados, en Asia y en los emergentes. Es precisamente la naturaleza conectada de una venta masiva en el mercado de bonos lo que me preocupa. Es interesante cómo Japón, Reino Unido, Francia y, a veces, Estados Unidos, se mueven al unísono con este tipo de temor al déficit. Creo que eso es algo que seguirá pesando sobre los mercados durante el próximo año.
P. ¿Qué espera para los tipos de interés en EE UU? ¿Podría haber sorpresas con el nuevo presidente de la Fed?
R. No esperamos ningún cambio repentino en la política. La reducción de balance sería una medida bastante agresiva e impactante en el mercado de bonos. Las medidas serán graduales. Y en cuanto a los tipos, está bastante justificado que haya dos recortes más en la segunda mitad del año. La inflación se está desacelerando y se dirige hacia el 2%, pero hay dudas sobre el impacto de los aranceles, hubo un debate muy duro en la última reunión de la Fed. Los datos macroeconómicos siguen siendo muy confusos en este momento debido a los cierres de la Administración y los retrasos en su publicación, así como al cambio metodológico en el informe de empleo. Tendremos más claridad a medida que avancemos hacia junio y julio. Dos recortes más de 25 puntos básicos estarán bastante justificados.
P. ¿Y el BCE? ¿Tendrá que bajar los tipos por la apreciación del euro?
R. El BCE es el único banco central que ha logrado alcanzar el objetivo de inflación. Ha sido un gran éxito. Para este año esperamos que el BCE se mantenga a la espera. Por el momento, parece que la inflación va por buen camino. La otra cara de la moneda es que también tenemos estímulos fiscales, especialmente en Alemania. En el cuarto trimestre de este año o a principios de 2027 se empezarán a ver los vientos favorables, el apoyo que proviene de esos estímulos fiscales. Y entonces el debate se desplazará hacia cuándo subirá los tipos el BCE. No creemos que lo haga este año, sino posiblemente en la primera mitad de 2027.
P. ¿Cómo puede influir en ese escenario una salida anticipada de Christine Lagarde?
R. Su posible salida anticipada es un ejemplo muy interesante de cómo la política interactúa con los mercados. Creo que tiene sentido que Christine Lagarde dimita un poco antes debido a la fragmentación política que estamos viendo, especialmente en Francia. Tiene más sentido para los actuales líderes políticos elegir al próximo presidente del BCE. Y este tipo de dimisión, sin fecha concreta, sin claridad, pero simplemente comunicándola a los mercados, prepara el terreno para que no haya una gran conmoción. Esto es algo que los mercados acogerán con satisfacción, solo para asegurarse de que el BCE se mantenga bastante estable y políticamente independiente, porque la fragmentación política muestra una tendencia hacia el populismo que podría cambiar la situación. Creo que esperar hasta que termine su mandato podría ser un poco arriesgado para la estabilidad del mercado. Existe un riesgo, pero no es nuestro escenario base que un partido de extrema derecha pueda liderar una de las grandes economías de Europa.
P. ¿Qué intensidad detecta en el movimiento de diversificación de los inversores más allá de EE UU?
R. Existe un deseo de diversificar los activos en dólares, especialmente en Asia. Pero el hecho de que las estimaciones de crecimiento se hayan revisado al alza para EE UU, especialmente a partir de la segunda mitad de este año, es un punto a favor del dólar. Y tampoco es fácil, se trata de un proceso muy lento. Creo que podría haber un movimiento gradual del dólar, pero por ahora esperamos cierta estabilidad para los próximos meses y semanas. Estamos neutrales, aunque somos conscientes de que existen riesgos a la baja para el dólar durante el resto del año. Europa forma parte del movimiento de diversificación, aunque desde una perspectiva global más amplia, creo que los mercados emergentes son muy atractivos. La debilidad del dólar les ayuda. Este podría ser el año de los mercados emergentes.
P. EE UU celebra en noviembre elecciones de mitad de mandato, ¿cree que Trump favorecerá un entorno de mercado más estable en la segunda mitad del año por cálculo electoral?
R. Históricamente, el partido en el poder tiende a perder algunos escaños y esa es realmente nuestra hipótesis de base en este momento. La crisis del coste de la vida ha sido un tema importante para Estados Unidos y también para otros países, ha sido clave en la victoria aplastante de Takaichi en Japón. Gran parte de la campaña podría girar en torno a eso, más que a nuevas políticas. Y el caos geopolítico de inicio de año forma parte de la campaña para intentar impresionar a los votantes. Con los preparativos militares en diferentes regiones, estaremos muy atentos a las piezas de ajedrez que se muevan en el periodo previo a las elecciones.