VidaCaixa lanza una renta vitalicia que permite modular el capital reservado para la herencia
El cliente puede ajustar cada año si quiere más ingresos mensuales o mayor importe para sus herederos


CaixaBank quiere convertir las rentas vitalicias en la clave de bóveda de la gestión del patrimonio financiero tras la jubilación. 650.000 de sus clientes ya lo utilizan y es el líder absoluto del mercado, con el 62% de cuota. Este tipo de producto consiste en la aportación de un capital, que gestiona el banco y lo convierte en una renta mensual. La variedad de opciones es cada vez más amplia. La última innovación aportada por VidaCaixa —la filial aseguradora de CaixaBank— es una renta vitalicia en la que el cliente puede ir modificando si quiere dejar más capital a sus herederos o si quiere cobrar más cada mes.
El nuevo seguro se denomina Renta Vitalicia Capital Reservado Flexible. La novedad es que, si el cliente necesita más dinero (porque ha entrado en dependencia, porque quiere ayudar a sus hijos o por cualquier razón), podrá priorizar los ingresos recurrentes para hacer frente a imprevistos a cambio de reducir el capital que deja en herencia. Estas modificación se podrá realizar una vez al año y se realizará sin tener que cancelar el seguro, para que tenga el menor impacto fiscal.
Las rentas vitalicias ofrecen un pago mensual de por vida a los clientes, que sirve en muchos casos para completar las pensiones y mantener así su nivel de vida. La cantidad de esa renta dependerá del importe inicial que se aporte.
El seguro de renta vitalicia flexible funciona muy parecido: se aporta una prima inicial, con la que se abona una renta mensual, y VidaCaixa garantiza la recuperación de un 101% de la misma en forma de capital, que quedará para los herederos.
La innovación, en este caso, es que el cliente podrá incrementar el importe que recibe cada mes a cambio de reducir el capital para sus herederos. Es decir, bajando el porcentaje de la prima inicial que se destinará a la herencia: se puede reducir entre el 50% y el 90%.
Por ejemplo, una persona de 70 años contrata una renta vitalicia, aportando 100.000 euros. Y le correspondería un ingreso mensual de 214 euros al mes. A los seis años decide reducir el capital de fallecimiento al 50% y entonces la renta mensual se convertiría en 379 euros. El valor de rescate del capital (lo que cobrarían los herederos) cobrarían 86.275 euros (los 50.000 del capital de fallecimiento más las revalorizaciones logradas).
Este seguro facilita así una gestión más flexible de los ingresos durante la jubilación. Los exportos destacan que esta etapa cada vez es más prolongada, superando en muchos casos los 20 años. Por lo que las circunstancias personales pueden cambiar mucho.
Cada año, VidaCaixa abona cerca 2.700 millones de euros en prestaciones en forma de renta, siendo la edad media de estos clientes de 76 años. La renta media mensual que reciben es de 200 euros, cantidad que representa un 13% de la pensión media de jubilación en España (1.567 euros).
De acuerdo con los últimos datos facilitados por Unespa, la patronal de las aseguradoras, correspondientes a diciembre de 2025, en España hay ya 99.000 millones de euros acumulados en rentas vitalicias y diferidas. Además, el año pasado ya hubo 2.741 millones de euros de patrimonio convertido en rentas vitalicias.
Una de las ventajas de este producto es la fiscalidad favorable, ya que solo tributa una pequeña parte de la renta recibida como rendimiento del capital mobiliario, porcentaje que disminuye con la edad del titular al contratarla. La tributación oscila entre el 40% (menores de 40 años) y solo el 8% (mayores de 70 años) de la renta recibida.
Si se constituye la renta con un dinero que procede de la venta de un bien (con límite de 240.000 euros), la ganancia patrimonial obtenida por la venta puede quedar exenta de impuestos. Por este motivo, es habitual que se aproveche la venta de una segunda residencia o un local para constituir esta renta.
La renta vitalicia más exitosa de VidaCaixa es la denominada Renta Vitalicia Inversión Flexible, que cuenta ya con un patrimonio agregado de más de 20.000 millones de euros, en sus 10 años de vida. En este producto, pensado para personas más jóvenes, el dinero que aporta el cliente se divide en dos carteras, una de renta fija destinada a garantizar el ingreso mensual de por vida y una cartera gestionada de renta variable orientada a la revalorización a largo plazo y a construir capital para los herederos.