Llega el BMW i3, un nuevo coche eléctrico lleno de clase con 900 km de autonomía
Ante todo, lo que destaca en este modelo es su espectacular autonomía y el uso de Neue Klasse.


Los fabricantes alemanes han tardado, pero cuando han decidido dar el paso lo han hecho a lo grande. BMW acaba de presentar de forma oficial el nuevo i3, un sedán 100 % eléctrico que no tiene nada que ver con el urbano que conocíamos hasta ahora y que se convierte, por derecho propio, en el primer Serie 3 eléctrico de la historia. Su carta de presentación es clara: hasta 900 kilómetros de autonomía homologada según el ciclo WLTP y una tecnología espectacular.
Conviene poner esta cifra en contexto. Como sucede siempre con las homologaciones, alcanzar esos 900 kilómetros en uso real es complicado. Sin embargo, incluso con una estimación prudente, la marca deja entrever que el BMW i3 puede moverse en el entorno de los 700 kilómetros combinando autopista, ciudad y carreteras secundarias, un dato que lo sitúa en una posición privilegiada dentro del segmento de las berlinas eléctricas medianas.
Lo que se debe conocer del BMW i3
El nuevo coche eléctrico del que hablamos mide 4,76 metros de largo, es decir, crece respecto a las otras versiones de la Serie 3 y se queda un escalón por debajo del i4, lo que le permite mantener unas proporciones muy equilibradas. Pero lo llamativo de este modelo es su autonomía. El BMW i3 es uno de los primeros modelos de la marca en estrenar la plataforma Neue Klasse, una arquitectura diseñada desde cero para vehículos eléctricos. A diferencia de soluciones adaptadas, en este desarrollo todo gira en torno a la eficiencia, el aprovechamiento del espacio y la integración de nuevas tecnologías.

Neue Klasse también trae consigo una nueva generación de baterías. BMW habla de una mayor densidad energética y de un sistema de integración más eficiente, que además permite montar paquetes de baterías más planos. El resultado es un coche menos alto que otros eléctricos recientes y con una silueta más cercana a la de una berlina tradicional.
Otro de los grandes titulares del BMW i3 está en el apartado de la carga. Gracias a su arquitectura eléctrica de 800 voltios, el sedán alemán admite potencias de carga en corriente continua de hasta 400 kW. En condiciones óptimas, esto permite recuperar aproximadamente 400 kilómetros de autonomía en unos diez minutos -siempre que el punto de carga sea capaz de suministrar esa potencia-.
Potencia, rendimiento y más
El primer BMW i3 que llegará al mercado lo hace con cifras que hablan por sí solas. En su versión inicial i3 50 xDrive, el sistema de propulsión entrega 469 CV y un par máximo de 645 Nm. Esto se consigue debido a sus dos motores eléctricos, uno por eje, que le otorgan tracción total. No es solo una cuestión de prestaciones puras, sino de cómo se gestionan.

Hay que destacar lo que se ha denominado Heart of Joy, un nuevo ordenador central de alto rendimiento que actúa como el cerebro del vehículo. Este se encarga de coordinar en tiempo real aspectos clave como la aceleración, la frenada, la estabilidad y la recuperación de energía. El fabricante asegura que su capacidad de procesamiento es muy superior a la de generaciones anteriores, lo que se traduce en una conducción más precisa y natural, incluso en situaciones exigentes.
Diseño y más…
El BMW i3 mantiene proporciones clásicas de la marca: batalla larga, voladizos cortos y el característico Hofmeister kink en la ventanilla trasera. El frontal reinterpreta los riñones de BMW, integrándolos con la firma lumínica, mientras que la carrocería evita estridencias y apuesta por una imagen limpia y reconocible.
En el interior es donde el fabricante teutón se permite ser más atrevida. El nuevo BMW i3 prescinde del cuadro de instrumentos tradicional y estrena Panoramic Vision, una gran superficie de visualización proyectada en la parte inferior del parabrisas, de pilar a pilar. Toda la información relevante queda así en el campo de visión del conductor, reduciendo distracciones.

Este sistema se complementa con una pantalla central de gran tamaño, orientada hacia el conductor, y con el nuevo sistema operativo de la marca. El objetivo es que la tecnología acompañe, pero no abrume… y que la experiencia de conducción siga siendo el eje central, incluso en un coche definido en gran parte por su software.
Producción y llegada al mercado
BMW ha confirmado que la producción del BMW i3 arrancará en la planta de Múnich en agosto de 2026, con las primeras entregas previstas para otoño en los mercados europeos. Este modelo es solo el comienzo de una ofensiva mucho más amplia, ya que la marca alemana planea lanzar decenas de modelos nuevos o actualizados basados en la Neue Klasse en los próximos años.