João de Mello (Bondalti): “Si nos vamos, la acción de Ercros caerá por debajo de los 2 euros”
El presidente de la química lusa avisa de que no van a subir el precio de 3,505 euros por título de la compañía con sede en Barcelona
Dos años después de su lanzamiento, la opa de Bondalti sobre Ercros por un máximo de 320 millones de euros está en su recta final. Los alrededor de 18.000 accionistas de la compañía que preside Antonio Zabalza deben decidir si venden a 3,505 euros por título. La fecha límite, salvo cambio de último momento, es el 13 de marzo. João de Mello (63 años), presidente de la compañía que ha lanzado la oferta, recibe a CincoDías con un objetivo claro: hacerse con el control de la empresa catalana. Aunque no a cualquier precio. “Lo que estamos pagando es el tope máximo que sale de una evaluación. No vale más, vale menos [que cuando lanzamos la oferta inicial]”, señala.
El lanzamiento de la operación se remonta al 5 de marzo de 2024. Ha pasado por un largo periodo de análisis por parte de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), concluido con unos compromisos para el potencial propietario de Ercros, con el objetivo de evitar riesgos en los sectores de la sosa cáustica y el hipoclorito sódico. También se cruzó una opa competidora lanzada por la italiana Esseco, empresa que posteriormente desistió, y un grupo de accionistas con el 27% del capital y liderados por el consejero Joan Casas Galofré, que controla el 6%, se opuso a ambas ofertas.
“Joan Casas Galofré asegura en el informe del consejo que no venderá si no cambian las circunstancias. ¿Si no cambia qué? ¿Cuando se publiquen los resultados de Ercros, que van a ser muy malos [está previsto que los comunique este viernes 27 de febrero], va a cambiar de idea? Es lo que no sabemos“, explica De Mello. El directivo asegura que las condiciones son las que están encima de la mesa y que no habrá modificaciones, y resalta además que el propio informe del asesor financiero de Ercros, Evercore, considera que el precio de la opa es “razonable”. “El precio que estamos pagando ya está, en nuestra opinión, por encima lo que es el valor de la compañía”, sentencia.
En las últimas sesiones, Ercros ha retrocedido y se sitúa por debajo incluso de los 3,4 euros por acción. “Empieza a haber dudas de que esto salga y si yo fuera accionista de Ercros, que no lo soy, estaría preocupado, porque en mi opinión personal, la acción de Ercros, si nos vamos, caerá por debajo de los 2 euros”. Con todo, a la pregunta de cómo va la aceptación, el directivo portugués reconoce que está siendo “floja”, aunque lo justifica porque ese nivel bajo de síes es habitual a estas alturas del calendario en operaciones de este tipo.
Si la oferta surte efecto, para lo que Bondalti necesita el 50% de las acciones y una más, el siguiente paso será una opa de exclusión al mismo precio: “Ya está hablado con la CNMV y consta en el folleto de la opa”. Que se queden accionistas minoritarios en el capital no es un problema, porque el grupo luso tendría el control de la Junta General de Accionistas, explica: “Aprobaremos las medidas necesarias, siempre cumpliendo la ley”, remata.
La intensa campaña publicitaria de Bondalti en radio, prensa y otras plataformas, como Spotify o Ivoox, se explica por la necesidad de llegar a los “pequeñísimos accionistas”. Además, a diferencia de lo que ha ocurrido en otras opas amistosas, en las que hay un acuerdo entre el oferente y el consejo de administración de la empresa comprada, Bondalti no ha tenido acceso a la lista de accionistas individuales de Ercros. Esto ha elevado la complejidad de la transacción.
“Hemos intentado hablar con la compañía, con el presidente, para poder transformar la operación en amistosa para tener más información y empezar a construir. Pero nos han cerrado la puerta”, señala De Mello. Relata que el consejo adujo, de entrada, que debía buscar un caballero blanco, como ocurrió con Esseco, pero esta última después se retiró y tampoco se les permitió el acceso a información.
La posibilidad de que haya problemas con los créditos de Ercros ante el cambio de control es inexistente, a juicio de João de Mello. “Los bancos que nos están financiando a nosotros [el Santander, el BBVA, BPI –la filial lusa de CaixaBank– Caixa Geral de Depósitos y Novo Banco] son casi todos los mismos que financian a Ercros. Nos han financiado a nosotros porque creen que nosotros lo vamos a hacer mejor que este consejo", concluye.
De Mello considera que el actual consejo de Ercros “no está haciendo nada” y lo ejemplifica en estos dos años de opa: “Están diciendo que la culpa, la inactividad y los descensos de los resultados son por la opa de Bondalti. No es así”. El presidente de la compañía lusa defiende que ambas empresas ganarán juntas al crear un campeón europeo, capaz de hacer frente a los desafíos del sector, sometido a la presión de competidores asiáticos, especialmente de China.
“Nosotros estamos en España desde hace más de 20 años y ya no nos consideramos solo portugueses, somos ibéricos”. Bondalti cuenta con una unidad de tratamiento de aguas en Alfaro (La Rioja) y con una fábrica de cloro en Torrelavega (Cantabria). “Tenemos buena relación con el Gobierno central, con el de Cataluña y con los alcaldes de los municipios donde estamos presentes”, resume.
Los sindicatos, liderados en Ercros por UGT y Comisiones Obreras, se han mostrado favorables a la oferta, ante el compromiso de mantener el empleo. Con todo, el presidente de Bondalti reconoce que se avecinan momentos duros, con la reestructuración de las dos compañías y su integración. “La compañía está mal, tenemos que enfrentar eso, y, después del trabajo bien hecho, continuará el crecimiento”, puntualiza.