Indra reúne a su consejo en un clima de incertidumbre por la tensión entre Escribano y la SEPI
El cónclave, en principio ordinario, es la primera toma de contacto después de que el grupo Escribano retirara el proyecto de fusión ante las críticas del Gobierno

El consejo ordinario de Indra de este miércoles es de todo menos ordinario. La cúpula directiva de la compañía se dará cita en su reunión mensual, un encuentro con un orden del día a priori rutinario, pero que se celebra en medio de una enorme incertidumbre. Como telón de fondo, las tensiones entre el Gobierno, máximo accionista a través de la SEPI, con el 28% de los títulos (tres asientos en el consejo), y la familia Escribano, máximo accionista privado de la empresa, con un 14,3% de Indra (dos asientos). No se esperan decisiones drásticas, pero en el foco sigue el futuro de Ángel Escribano en la presidencia de la compañía de tecnología y defensa, después de que la fusión con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) se cayese, y ante las críticas del Gobierno al conflicto de intereses que supone que la familia Escribano esté tanto en la parte compradora como en la vendedora. Un conflicto de intereses que ya existía en abril del año pasado cuando saltó a los medios esta operación.

Sí se prevé de alto voltaje, que servirá de toma de contacto sobre la capacidad de la SEPI de movilizar a los consejeros independientes. Según la agencia Bloomberg, los consejeros del Gobierno no prevén someter a debate la continuidad de Escribano. El presidente cuenta a su favor con buena parte de los accionistas, que no olvidan que la compañía se disparó un 184% en Bolsa el año pasado, la mejor de todo el Ibex 35. Sin embargo, desde que la SEPI diese a conocer, mediante un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en la noche del miércoles pasado, que la operación con EM&E no podía seguir adelante sin resolver antes el conflicto de intereses, el valor de Indra se ha desplomado un 19%. Su acción ha perdido casi un 7% desde el inicio de año y eso que en algún momento de estos meses ha alcanzado su récord histórico. La operación entre Indra y EM&E estaba llamada a crear un “campeón nacional” de defensa en las plataformas militares terrestres que fuese capaz de traccionar del resto del sector en pleno rearme europeo.
En el orden del día de la reunión no está la continuidad de Escribano. Fuentes próximas al consejo señalan que se celebrará una doble sesión. A las 14 horas habrá una primera reunión para dar carpetazo a la integración de EM&E. Posteriormente, a las 16 horas, se debatirán el resto de temas de corte ordinario. Aunque no está previsto que se debata sobre la continuidad del presidente ejecutivo, Escribano cuenta con el voto favorable de sus dos asientos (el del propio Ángel y su hermano, Javier, que a su vez es el presidente de EM&E) y, previsiblemente, el de Amber Capital, que cuenta con un 5% de Indra y hasta ahora siempre se ha posicionado del lado de Escribano y de la operación de integración con EM&E. Amber es, a su vez, el máximo accionista de Prisa, editor de EL PAÍS y CincoDías.
Es una incógnita, por su parte, la posición de los siete consejeros independientes, entre los que hay un gran enfado después de que la SEPI forzase un posicionamiento de los Escribano sobre la operación con EM&E. Estos decidieron renunciar a la integración para mantener la presidencia de Indra sin conflicto de interés, algo que no ha satisfecho los deseos de La Moncloa.
El enojo es especialmente notable, según fuentes conocedoras, en Belén Amatriain, presidenta de la comisión ad hoc creada en julio del año pasado para analizar la idoneidad de la operación y el protocolo que debía seguirse para no incumplir los códigos de buena gobernanza. Dicha comisión, de hecho, envió al consejo un informe en diciembre que fue aprobado por unanimidad, en el que se señalaba que la integración con EM&E era “coherente” con los planes de Indra. Los otros dos vocales que formaban parte de dicha comisión eran Eva María Fernández y Josep Oriol Piña. La sensación entre sus miembros es que se ha tirado por la borda todo el trabajo realizado hasta ahora, según fuentes conocedoras.
A su favor, el Gobierno tiene en su entorno a Jokin Aperribay, presidente de Sapa, empresa vasca que se ha posicionado, según distintas fuentes, como el mayor rival de Escribano desde que este subiese al poder en enero de 2025. Sapa cuenta con el 7,94% de Indra y siempre vota en consonancia con la SEPI, lo que explica, por ejemplo, que votase a favor del informe de la comisión ad hoc de diciembre.
La otra gran figura de la cúpula sobre la que hay un gran signo de interrogación es José Vicente de los Mozos, consejero delegado de Indra, que tendrá que comunicar al consejo si tiene intención de seguir o no como CEO. Su posición es complicada por su alejamiento actual de Escribano y por ser un hombre más ligado al PP y no tanto a la administración actual de Pedro Sánchez. Su nombre, en todo caso, suena como una posible opción de transición en Indra en caso de una futura salida del presidente. Otros candidatos con los que se especula para sentarse en el sillón que actualmente ocupa Escribano son Raül Blanco, máximo encargado de la estrategia de Sapa, expresidente de Renfe y ex secretario general de Industria y Pyme entre 2018 y 2022; y Ángel Simón, ex consejero delegado de Criteria Caixa hasta mayo del año pasado.